29 de Julio de 2017
Ago
7

La Naranja Mecánica, by Franchuzas

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Hoy, los roles se invierten, y el amaestrador de ornitorrincos oficial de Gamefilia hace el trabajo sucio colabora en el blog de uno de sus ornitorrincos. Con vosotros, y sin más preámbulos, os dejo con una acertadísima crítica personal de la genial obra del maestro Stanley Kubrick, pasen y lean...


Porque no todo en esta vida va a ser videojuegos, hoy, por primera vez desde que comenzó mi andadura gamefiliana, me atrevo a comentar una película (para bien o para mal). Y desde luego no se me ocurría nada mejor para dicha ocasión que La Naranja Mecánica de Stanley Kubrick, obra maestra que da tanto juego a la hora de visionarla como a la hora de reflexionar sobre lo que hemos visto en pantalla (amén de ser uno de mis largometrajes preferidos).

También quiero dar las gracias a Rikku, no solo por acoger esta entrada en su fantástico blog, sino por hacerlo aun a sabiendas de mi inexperiencia a la hora de abordar el análisis de una película. Un saludo a todos y espero que disfrutéis (aunque solo sea un poquito) con la lectura ^^

Una maravillosa y reveladora distopía

Cuando en 1971 Stanley Kubrick adaptó una novela de Anthony Burgess llamada “La Naranja Mecánica” al cine, esta levantó un enorme revuelo por las crudas escenas de palizas y violaciones que contenía. Incluso se dijo de ella que no hacía más que alimentar la imaginación de los delincuentes (seguro que algunos habréis oído hablar de que neonazis empezaron a golpear mendigos en plena calle mientras entonaban “Singin’ in the Rain”). Dado el tremendo impacto de sus primeros compases y el ambiguo mensaje final (sobre esto hablaré más adelante), la película fue tachada como apología de la violencia y acabó por prohibirse en decenas de países.

Sin duda, una lectura superficial de la película podría llevarnos al equívoco, pues su verdadero mensaje puede ser eclipsado en algún momento por una puesta en escena muy adelantada a su tiempo (incluso hoy en día me parece difícil concebir una película de estas características sin armar un gran revuelo, como para situarnos tres décadas atrás en el tiempo). Pero de una cosa no debe caber duda: bajo una dura y para algunos difícil de pelar monda, esta naranja guarda en su interior unos gajos llenos de jugo visionario y crítica a una sociedad decadente.

Aun con varias diferencias, tanto la película como la novela homónima nos muestran como es el día a día (o mejor dicho, noche a noche) de Alex, un joven megalómano que disfruta “haciendo el mal” con sus tres drugos. Tras el ineludible paso por el bar Korova (un inquietante tugurio lleno de maniquís desnudos de mujeres, ya sea a cuatro patas para servir como mesas o con grifos en sus pezones para dispensar leche mezclada con diversas sustancias), los cuatro amigos recorren las calles de la ciudad en busca de diversión. Diversión que toma forma de ultraviolencia y algún que otro mete-y-saca ocasional (expresión que el propio Alex usa para referirse a las violaciones).

Puede que dicho así suene bastante fuerte, pero lo cierto es que la película va incluso más allá y en ningún momento escatima en recursos para mostrarnos las crueles acciones de estos cuatros personajes, absolutamente carentes de empatía. Los primeros tres cuartos de hora de metraje son una auténtica montaña rusa, desde el soberbio (solo se puede describir así) plano inicial, en el que Alex nos mira fijamente con su pestaña postiza y un gesto a medio camino entre la ira y la locura, al fatal desenlace de una de sus incursiones en casas ajenas. La voz en off del propio Alex, la magistral introducción de piezas clásicas, el vestuario, la originalidad a la hora de usar la cámara (para el recuerdo queda el “fugaz” ménage à trois), la abundante simbología sexual, etc. Una impecable dirección logra que en apenas una hora degustemos una completa ensalada de emociones llena de virulencia y humor negro.

El problema viene cuando esta primera parte, absolutamente impresionante cinematográficamente hablando, eclipsa a lo que viene después, lo verdaderamente importante de la película, al menos desde el punto de vista del mensaje que pretende compartir con nosotros. Siguiendo con la metáfora utilizada unos párrafos atrás, en la primera hora vemos como Kubrick se dedica a pelar la naranja delante de nuestras narices, y aunque lamentablemente para muchos haya trascendido solamente este proceso, en realidad no es más que un medio para llevarnos a lo importante de esta historia.

E -> R (o cómo construir un hombre mecánico)

No tengo por costumbre desvelar el argumento de una película, pero al hablar de La Naranja Mecánica se me antoja imprescindible comentar al menos el punto de inflexión que separa esas dos partes tan bien diferenciadas (aunque intentaré entrar en detalles lo mínimo posible). Tras el accidental asesinato de una de sus víctimas, Alex es ingresado en prisión con una pena de catorce años. Allí permanece dos hasta que se entera de que una nueva investigación puede ser su oportunidad de oro para verse en libertad mucho antes de lo previsto. Y así, con un poco de suerte y bastante cara dura, logra acceder al conocido como “tratamiento Ludovico”.

¿Y de qué va dicho tratamiento? He ahí el verdadero quid de la cuestión. Basándose en las directrices de la psicología conductista, un grupo de especialistas elabora un procedimiento destinado a aplacar la excitación que esta clase de delincuentes experimenta ante una situación de violencia o fuerte carga sexual. La metodología será bastante conocida ya para cualquiera familiarizado con el condicionamiento clásico: durante varias sesiones, al sujeto se le presentan dos estímulos emparejados, uno incondicional (EI) y otro condicional (EC), con el fin de que la respuesta natural emitida ante el estímulo (respuesta incondicional, RI) deje paso a la respuesta buscada por el investigador (respuesta condicional, RC).

Esto quizás suene algo abstracto, así que veámoslo aplicado al caso de Alex: el estímulo incondicional serían películas donde se muestran escenas violentas o sexuales (aunque también introducen la Novena Sinfonía de Beethoven como EI, su papel es secundario más allá de un escena). Es decir, su visionado en condiciones normales provocaría una excitación positiva en él. Esa sería la respuesta incondicional. Ahora bien, la meta del proyecto Ludovico es la de convertir dicha respuesta incondicional en una respuesta condicional que suponga todo lo contrario: absoluta repulsión ante la violencia. Para ello se empareja el estímulo incondicional (películas) con un nuevo estímulo, esta vez sí condicional, en forma de inyecciones (camufladas bajo un supuesto suero) que provocan nauseas a Alex durante el visionado de las películas.

De esta forma, a la larga el cerebro de Alex termina por asociar el estímulo incondicional (violencia/sexo) con el condicional (nauseas), incluso aunque estos no vayan juntos, por lo que se elimina definitivamente la respuesta incondicional (placer ante violencia/sexo).

¿Dónde queda el libre albedrío?

Esto mismo exclama el párroco de la prisión en la demostración del nuevo y “curado” Alex ante los psicólogos, los medios y las diversas gentes del gobierno. ¿Cómo se puede considerar bueno a alguien para quien la bondad es una imposición? Es en esta parte de la película cuando al fin el título cobra sentido: Alex es prácticamente un humano robotizado, despojado de toda capacidad de elección. Y por si fuera poco, una vez fuera de prisión el azar quiere que todo el mal causado por él mismo en el pasado le sea ahora devuelto.

Y es aquí, precisamente aquí, en el último tercio de la película, donde se desvela al fin la verdadera crítica. De pronto, vemos como por ironías del destino se vuelven las tornas. Si la sociedad es una selva, Alex ha pasado de ser un depredador a una presa más, de hecho un presa bastante fácil. Gracias a eso, una nueva perspectiva se abre tanto para él como para el espectador: la sociedad está podrida y las impactantes muestras de delincuencia juvenil que presenciamos durante los primeros tres cuartos de hora no son más que una de las muchas lacras con las que convivimos.

Por tanto, lejos de la apología del crimen achacada a la obra, La Naranja Mecánica no es más que una pesimista mirada al mundo que tenemos, o tendremos en el futuro. Desde la violencia y el humor se cuestiona tanto a la juventud sin valores como a los grupos políticos que tratan de imponer los suyos, pasando por el egoísmo general del ser humano. La primera escena es una buena forma de comprender el proceso: la cámara empieza enfocando a la cara de Alex, para luego irse alejando y mostrar el resto del bar Kolova. En la película ocurre lo mismo, comienza centrándose en las maldades de los drugos para luego ir abriendo plano y mostrarnos como el resto de la sociedad, a su modo, no se queda atrás.

Curiosamente, este mensaje se evidenciaba en la edición británica del libro, en cuyo último capítulo (eliminado en la versión americana, fuente de Kubrick) se producía cierta metamorfosis en la personalidad de Alex que dejaba todavía más patente que la violencia inicial no era tanto la base sobre la que se asentaba la obra como un instrumento para ponernos en situación y llevarnos hacia las reflexiones finales.

Sea como sea, y sutilezas aparte, recomiendo encarecidamente el visionado de La Naranja Mecánica a todo amante del buen cine. Es cierto que tiene sus momentos duros, pero incluso estos sirven para demostrar el tremendo buen hacer de Kubrick con esta película. Solo un genio como él podría coger los más bajo del ser humano y convertirlo en arte audiovisual. Poco más de dos horas de metraje en lo que nada sobra, en las que somos arrastrados por un magnífico Malcolm McDowell (el actor encargado de interpretar al joven Alex), al ritmo de Beethoven y una imperecedera estética pseudo futurista inspirada en el “Pop Art” de los años 50. Una obra maestra atrevida como pocas y enriquecedora como ninguna.


Muchas gracias por esta estupenda colaboración, que deberé compensar algún día con una buena botella de absenta... Very Surprised

Por lo demás, gracias a todos los que leeis este blog a menudo por vuestro apoyo. Sólo me resta anunciaros que este blog, como muchos otros de la comunidad, se despide de vosotros momentaneamente por culpa de las vacaciones, que ésta que escribe necesita con urgencia. Eso no quiere decir que no me pase por Gamefilia estos días, porque aún debo publicar el resultado del Concurso de Relatos de Gamefilia, en el que espero que voteis a vuestros candidatos.

¡BUENAS VACACIONES A TODOS!

 

4.555555
Valoración media: 4.6 (9 votos)

13 Comentarios:

Para que luego digan de mí...

LMAO

Y deja, que estoy quitándome del absenta y no es plan de recaer ahora así a lo tonto. Ha sido un placer colaborar ^^

Ojalá tengas unas provechosas vacaciones Kitten

PD: Seguro que muchos coincidís conmigo.: lo mejor de la entrada, un par de imágenes (la cabecera y otra... Very Surprised)

Coincido contigo

La Naranja Mecánica es una gran metáfora en la que al final, el verdadero mal es la sociedad, que al fin y al cabo es la que ha hecho a Alex así. El problema es que a veces la gente sólo se queda con la violencia explicita de la primera parte de la película y no con su mensaje, lo que comunmente se dice quedarse con el envoltorio pero no con el fondo de la cuestión. Sólo añadir, que la película llegó a España con muchos años de retraso por culpa de la censura pero además lo hizo con cortes, por lo que pocas veces se ha emitido integra, violación con nariz-pico  incluida.

Ivanete se habrá quedado en la foto de...

Fuera coñas xD Es un metraje que nunca me ha llamado demasiado. Me refiero a la estética y al tema que representa. No comentaré así nada de nada, salvo que te has currado un artículo de cojones Franchu ^^

¡Saludos! Y Rikku, Felices vacaciones :D

Teeeeeetaaaaassss...

¿De que me suena? LMAOLMAOLMAO

La peli una mierda (para mi gusto) pero una excelente colaboración ^^

Un abrazo y 5*

PD: Logan, anda que te folle un perro gay LMAO

Que maravilla de pelicula!!

Que maravilla de pelicula!! La encuentro espectacular en todos los sentidos, de obligado visionado xD (otra cosa es que acabe gustando o no...).

Con escenas miticas y repetidas en muchisimos homenajes en diferentes series y otras tantas peliculas.  Malcolm McDowell sera siempre Alex... o caligula si alguno lo prefiere jejeje. Y por supuesto no hay que dejar pasar el asombroso trabajo de kubrik, un genio.

@Logan: Mira la pelicula a la de ya!!!!! 

I'm siiiiinging in the rain...

Great job gran ornitorrinco supremo!

Me puse a verla una vez por

Me puse a verla una vez por youtube -en ingles, asi practico idiomas- y lo dejé cerca del final, cuando fué acogido por una de sus victimas despues de recibir la paliza de sus ex-compañeros.

No me llamó mucho la atención, la verdad.

Un saludo.

Cuando el cine supera al libro

La Naranja Mecánica es ese especial que me pasó hace mucho tiempo. Me refiero al hecho de que fue la primera vez que dije algo así como que la película está mejor que el libro. El libro con ese idioma raro se hacía insufrible. Un saludo!

Aunque casi todas las

Aunque casi todas las películas de Kubrik que he visto me han gustado(2001 una odisea en el espacio y teléfono rojo), no puedo decir lo mismo de esta......... pero porque no la he visto xDDDDDDDDDDDDDDDD

Así que como Logan no diré más que Franchu se ha currado el artículo xDDDDDDDDDDDD.

Y si te vas de vacaciones Rikku no te olvides de dale una última visita a mi blog LMAO al igual te lo digo a ti ivanete^^ xDDDD.

¡¡¡¡Felices vacaciones!!!!!

 

Un Saludo.

Es un peliculón, las cosas

Es un peliculón, las cosas como son, si bien a mi me parece que el uso tan explicito de la violencia fue un mal recurso para que la gente pudiera captar el autentico mensaje.

Mucha gente me apedreará pòr decir esto, pero yo creo que si hubiera rebajado un poco esas escenas y el resto de la película lo hubiera desarrollado igual, muchas de las críticas habrían cambiado radicalmente, y el mensaje habría llegado a más público del que llegó.

Eso sí Franchu, pedazo de entrada!!! 5 estrellas como 5 soles.

Naranjito

Muchas gracias a todos por los comentarios ^^

Le tenía algo de miedo a este "desvirgamiento fílmico" mío (LMAO), pero creo que no me puedo quejar de la acogida Embarassed

Aunque eso sí, no me ha sorprendido nada constatar que mientras a algunos les (nos) encanta, otros casi ni pueden tragarla. Es una película que puede dividir bastante a la gente, y lo entiendo. No obstante, creo que su atrevimiento quedará indudablemente para el recuerdo y, además, como película para reflexionar sobre el ser humano y la sociedad (en psicología nos la han puesto ya un par de veces xD) es magnífica.

Un saludo a todos ^^

Buena crítica

La crítica es bastante buena, bastante acertada y muy bien redactada.

 

Sobre La Naranja Mecánica qué se puede decir, una de las grandes obras del cine. Saludos y a todos y enhorabuena por el artículo.

Excelente, tanto la

Excelente, tanto la película como el artículo.

La naranja...

No la he visto y probablemente no me guste si la veo, porque según sé es muy similar a Trainspotting (mierda de peli aburrida).

De todos modos entrada currada y análisis interesante, luego 5 estrellas ^^