Reinicio este blog con un "revamp" radical en sus origenes. Puesto que la idea de las reflexiones está muy manida, aunque no por ello sea menos meritoria para quienes pueden hacerlas bien, he decidido dedicar este blog a los juegos basados en guerras.

Las guerras, ese acontecimiento tan amargo y desagradable en el mundo real y al que todos nos oponemos sin pensarlo dos veces por lo que conlleva: misera, tristeza, odio, muerte... Y sin embargo es una temática explotada y de formas muy variadas en nuestras consolas y PCs. Desde los primeros programas para ordenadores y consolas domésticas hasta los grandes títulos de hoy en dia, las guerras han tenido una presencia importante en el panorama de los videojuegos. Antes eran de un tipo mucho mas "de papel". Es decir, física y movimiento limitados en favor de la jugabilidad y sencillez -sin olvidar que en tiempos pasados las limitaciones técnicas para recrear lo más fielmente un campo de batalla eran abismales comparads con hoy en dia. Incluso los transfondos eran simples, siendo nosotros siempre el "Joe" bueno buenote de los "estadous unidous de ammeurica" que se enfrentaba a vietnamitas u otro tipo de soldados que tanto marcaron a los yankees unos pocos años antes de que la industria del videojuego despegara como una capaz de hacer frente a otros divertimentos, como el cine o la televisión.