Plug & Play, el blog de Raven87
Una mirada personal a los aspectos cambiantes de la vida diaria.
Aficiones: cine, espectáculo audiovisual, libros, música, videojuegos
En estos tiempos de dependencia absoluta del ordenador empiezan a surgir criaturas extrañas que evaden sus mentes del mundo terrenal.
No es que, como decían en Expediente X, "la verdad esté ahí fuera" sino que estos seres, ermitaños replegados en sí mismos, han desdoblado la realidad en dos: la virtual y la no-virtual. El problema viene cuando la virtual cobra mayor importancia que la no-virtual. Se produce entonces una brecha, un enorme desapego de la realidad que verdaderamente convierte a estas personas en mitocondrias que necesitan urgentemente un proceso de anagnórisis, en tanto que su identidad se ha perdido y ha sido suplantada por otra, anónima, desconocida para su propio yo, tan cambiante como las páginas webs que visitan.
Son especialmente graves los casos en los que esta dependencia no surge de la necesidad de usar Internet para cuestiones de trabajo sino cuando se vive, por mero esparcimiento, delante del ordenador. La fuerte ligazón que se crea entre el sujeto y su identidad virtual acaba por difuminar en éste toda capacidad de discernimiento, haciéndole imposible desligarse de su personalidad reflejada. Se pierde la noción de tiempo y espacio, se pierde el verdadero contacto con otras personas, se crean -fútilmente- nuevas amistades que no son más que fantasmas... En definitiva, se nos escapan las riendas de la vida que, mientras, corre inexorable por la calle y que, si no nos damos prisa, se perderá por el horizonte y ya no la podremos alcanzar jamás.
No nos habremos dado ni cuenta y ya será demasiado tarde. Es ahora cuando se agradece que nos digan que debemos desconectar, porque al final no seremos más que un enchufe.
Una mirada personal a los aspectos cambiantes de la vida diaria.
Aficiones: cine, espectáculo audiovisual, libros, música, videojuegos



