Llega un día en que tenemos que tomar una decisión y elegir entre varias opciones aquella que nos quedamos. Se trata de decidir, por nosotros mismos, qué es lo que nos interesa y qué nos gusta más pero ¿realmente somos libres para elegir? ¿Sabemos realmente lo que nos conviene y escogemos aquello que nos interesa de verdad?
Recuerdo hace unos años como en mi ciudad, muchos chicos y chicas con el carnet recién sacado y de familias pudientes, iban directamente al concesionario Volkswagen a comprarse el coche de sus sueños: nada menos que el VW GOLF GTI o el VW GOLF TDI.
Estos chavales nunca se plantearon comprar un Citroën, un Fiat, un Opel o cualquier otra marca. A ellos les interesaba el Golf, y ningún otro coche satisfaría ese deseo, esa ambición, que encarnaba el famoso automóvil germano.
Yo me pregunto ¿Realmente querían estos chicos comprarse el Golf? ¿Habían elegido ese modelo conscientemente y después de haber mirado lo que ofrecía la competencia? ¿O se habían lanzado directamente a comprar el coche, influenciados por los amigos, los anuncios, las opiniones y los familiares?
En otros países el VW Golf era un coche como otro cualquiera. Pero en España no. En España era algo más. Era el supercoche, era el coche que todo el mundo quería, ya fuera nuevo, de segunda mano, o hasta importado de Alemania con 100.000 supuestos kilómetros.
En mi opinión estos chicos no estaban comprando lo que habían elegido, sino que estaban comprando lo que unos excepcionales profesionales de la publicidad habían elegido para ellos. El Golf nunca fue el coche más potente, el más cómodo, el más perfecto, o el que mejor diseño tenía. Pero para una generación entera de chavales, y para sus mayores, era el coche de sus sueños. Se había cumplido la ley no escrita de la publicidad que dice que el mejor producto debe tener los mejores vendedores.
He dicho que estos chavales no elegían realmente. ¿Quiero decir, con ello, que compraban un mal coche? ¡En absoluto!. El Golf era, y es, un coche magnífico. Pero no es el único coche magnífico del mercado, y las demás marcas de coches, algunas con mucha más antigüedad que Volkswagen, no se chupan el dedo.
Lo que habría que hacer es comparar todos los coches de la misma categoría fijándose en su nivel de prestaciones, comodidad, red de concesionarios, precio, etc y luego, con esta información, tomar una decisión informada y racional, dejando eso sí un pequeño margen para elegir tapicerías, acabado, etc. Pero no ir directamente a comprar un coche prefijado por los prejuicios (tanto positivos, como negativos) de nuestros familiares, de amigos y los propios.
Y aquí está la verdadera dificultad de elegir. Aquel que sea capaz de ver un producto tal y como es y no como nos lo quieren vender, tendrá el privilegio de decir: yo he elegido esto. Y su criterio se verá reforzado con el tiempo, porque quien aprende a elegir por sí mismo y racionalmente, ha conquistado un tipo de libertad que los expertos en publicidad luchan por quitarnos, haciéndose dueños de nuestros deseos y anhelos más profundos.

4 Comentarios:
Cierto al 100%. La
30 de Abril de 2008 • 23:26 — komodo_84Cierto al 100%. La publicidad, es algo tan fuerte, presente e influyente en nuestras vidas, que apenas nos damos cuenta de ello. Y ocurre en muchos campos de nuestra vida cotidiana.
El ejemplo del golf, es muy bueno. Hay otros muchos, como los móviles NOKIA, muchos compran alegando "Nokia es la mejor marca" sin informarse o apenas sabiendo nada, ni de NOKIA ni de las demás compañías. O ahora hay el caso GTA IV. ¿Cuántos de los que comprarán GTA IV, realmente quieren comprar ese juego antes que otro? Algunos si lo comprarán por saber elegir. Pero me juego mucho, a que una gran masa, lo comprará por el hype que se le ha dado. (Sí, estoy algo molesto con el GTA IV XDD).
¡Saludos!
Por eso yo nunca le cuento
1 de Mayo de 2008 • 00:11 — LoganKellerPor eso yo nunca le cuento nada a nadie sobre mi vida/futuro, porque nadie sabe mejor que yo lo que es bueno para mí. Y el ejemplo que comentas, Quintiliano, es porque unos pocos sabemos elegir y ver que se adapta mas a nuestras necesidades (Pues no he oído decir a mucha gente que rechazaría un Opel Ascona 2000 a inyección - el mío -, en favor de un Wolkswagen Polo o un Seat Ibiza por calidad, cuando el Ascona les da cera a casi todos los coches de hoy día en ese aspecto)
A esto también se le suele llamar ignorancia, o hablar sin tener idea.
Y ojo, con mi comentario no pretendo decir que yo lo sepa todo o algo así. Si sé de un tema no necesito consejo, y si no se, pido consejo a quien sé que sabe y en base a eso, tomaré la decisión que mas me guste a mí.
¡Saludos!
bastante de acuerdo.
1 de Mayo de 2008 • 03:07 — ApohellEn unas jornadas de publicidad en la uni un publicista nos hablo precisamente del Golf. La gente se compra ciertos coches por necesidad, otros por capricho, otros porque les gusta mucho...
El decía que la gente que tiene un Golf es una creída de su coche.. que se ven y dicen... que golf tengo... y que van por ahí diciendo: Eh, que yo tengo un Golf, como si fuera el coche mas deseado... Es lo que consigue la publicidad, la imagen de marca y el lavado de cerebro... Yo tb me acuerdo que durante unos cuantos años si no tenias un Golf no eras nadie, y la gente con sus Ibizas, Bravos, Astras... seres inferiores...
Pues yo me río de la gente que tiene Golfs xD porque se creen que tienen el mejor coche del mundo y pese a ser un coche cojonudo, deberían plantearse si de verdad tienen lo que les metieron en la cabeza..
Todos caemos en el influjo de la publicidad de una manera u otra... para eso existe y para eso se lo piensan muy muy bien a la hora de hacer una campaña publicitaria. ¿cuantos millones y cuantas campañas de anuncios lleva Kinder tratando de introducir sus chocolates en el mercado para Adultos?? Yo haciendo memoria le echo unos 6-7 años y 3 campañas de anuncios... tal vez dentro de un par mas no nos sorprendamos de ver un cincuenton comiendose un Happy Hippo
Saludos
Nada nuevo bajo el
1 de Mayo de 2008 • 10:44 — rapsodosNada nuevo bajo el sol.
Pero incluso tendrias que especificar, golf rojo, y ahora que se ha puesto de moda golf blanco. Y si encima eres uno de los pocos afortunados, aun tendras el Igolf.
¿¿Tu crees que la ley no escrita de la publicidad es que el mejor producto ha de tener los mejores vendedores?? Yo diria que esto esta enfocado mas a un aspecto del Merchandising. Porque lo que has dado a decir (o almenos yo he entendido corrigeme sin tapujos si me equivoco) es que el producto en si se vende solo.
No se necesita un buen vendedor. El producto ya estaba vendido de antemano. Si mi novia leyera este articulo te hacia unas cuantas paginas sobre el tema XDDD
Aunque bueno, sin querer meterme en fregaos filosoficos. Eso de escoger con libertad es muy relativo. Si te dan a escoger entre 5, 10 o 20 productos, ya de por si no es libertad. A la que te limitan a un numero en concreto ya no eres libre.
Estoy de acuerdo con el titulo y lo que quieres decir. No con el contenido. Pero es una entrada interesante. A ver a cuanta gente invita a la reflexion.