Viejos y grandes recuerdos de
aquellos tiempos lejanos, amaneceres y albas con la sonrisa de una joven
enamorada, delicada como la misma flor y sus pétalos, sin ser amada por alguien
cuyo delito fue jugar con ella.
Pensamientos sin sentido alguno
pues ella creía en el amor, desnudos en ese lecho de tras un momento de pasión
y ternura a la misma. Era joven e inexperta pero en sus horas de entre páginas,
dejaba volar su imaginación, el brillo de sus ojos lucían como dos estrellas,
su mente volaba alejándose de la realidad para perderse entre palabras.
Quería conocer su príncipe,
hablar de poesía y bailes, teatros y viajes. Volar sin alas ni fronteras, oír las olas del
mar al romperse entre rocas, sentir ese cosquilleo al querer ver ese amor
prohibido, navegar entre seducción de palabras, miradas y esperanzas, coger de
la mano e ir paseando por la arena, mientras el agua sin querer se entorpece
entre los dedos de los pies.
Declarar su amor ante el mundo, el
universo. Sí, era una chica enamoradiza, y sigue en su paraíso. Pues para ella
el amor, nace de la imaginación, vive de la ilusión y con ella, rompe las
barreras que encuentra por el camino.
Saludos.
By Priincesa
1 Comentario:
Muy bonitas palabras. En el
11 de Agosto de 2012 • 18:47 — SteelRnc9