Quizás la decisión más trascendental de Microsoft a la hora de plantear la estrategia a seguir para la nueva generación de consolas, es la de poner a la venta dos versiones del mismo hardware. Como todos sabrán, y si no lo recordamos, en noviembre de 2005, Xbox360 salía a la venta en dos packs: el pack "Core", que apenas constaba de consola, mando y cables, y el pack "Premium", que añadía como principales alicientes el disco duro, el Headset (cascos más micrófono) y un cable de alta definición por componentes. Sin embargo, con el tiempo, el pack "Core" ha resultado ser un lastre para las ventas de la máquina, siendo arrinconado en las tiendas, y despreciado hasta por sus potenciales e ideales compradores. ¿Qué es lo que ha fallado? Después del salto, entramos en materia...
Lo primero que habría que explicar, y que nos dará la clave para entender el fracaso, es la estrategia comercial que ha impulsado al gigante de Redmond a tomar la decisión de segmentar su oferta. Microsoft es una empresa muy despierta. Aunque por supuesto trata de dar su propia identidad a su producto, las Xbox siempre han sido unas máquinas inspiradas por las de la competencia. La primera Xbox nace de la fusión de la inspiración en Sega y su Dreamcast, con los elementos del PC que tan bien conocía Microsoft. Al diseñar Xbox360, esta vez ha tenido en cuenta a otra consola, que no es más ni menos que la lider de la generación anterior, Playstation 2. Si tomamos una Xbox360 "Core" y una Playstation 2, es fácil apreciar como el planteamiento de ambas consolas es calcado. Y es que cuando Microsoft empieza a elaborar su estrategia "next-gen", se da cuenta de algo muy importante en el mercado del videojuego: para ganar no es necesario tener la máquina más potente ni la más completa; deduce además que el éxito de PS2 proviene de su mayor asentamiento en el mercado cuando son lanzadas las máquinas de la competencia. El objetivo entonces aparece con claridad: hay que crear una consola que llegue al mercado antes, y además, a través de un precio competitivo, sea capaz de sustituir de forma natural a la consola líder de la generación con un producto nuevo, pero similar a lo que ya conocen... y además sin dejar de lado al también importante mercado que exige de Microsoft una consola plenamente next-gen, y no quiere ser privado de elementos que considera esenciales. La solución que se toma es la que a día de hoy todos conocemos, hacer dos versiones de la misma consola para atacar dos mercados diferentes.
En este punto, quizás alguno ya haya intuido algo que se antoja esencial para comprender el meollo del asunto. Lo voy a repetir y veréis como inmediatamente se ve que aquí hay algo que no encaja: Xbox360 "core" es un producto similar a Playstation 2. Si entramos en lo que son las leyes propias de funcionamiento de mercado, veríamos que los consumidores tienden a no sustituir lo que ya tienen por un producto similar. Y es algo tremendamente lógico. Pero para dejarlo aún más claro fijaos en esta paradoja: si Microsoft entiende al plantear su estrategia que la potencia técnica es un valor secundario para las masas (y totalmente demostrado a día de hoy por el "efecto Wii"), ¿cómo se puede pretender tener éxito lanzando una máquina que, costando bastante más, lo único que ofrece sobre lo que ya tienen, es una mejora de potencia? Visto así, evidentemente Microsoft ha vuelto a cometer un error.
A partir de aquí ya se puede deducir fácilmente el porqué la imagen de una Xbox360 "Core" está tan infravalorada incluso entre las masas consumidoras. La versión "Premium" se alzó rápidamente como la verdadera opción de cambio a "next-gen", quedando la opción "Core" relegada a auténticas excepciones entre los consumidores, en los casos más tristes es la opción de los baneados de Xbox Live, o de incluso consola de sustitución para los más pudientes. En conclusión, Xbox360 "Core" nace de una idea sensata, pero equivocada, y que no ha sabido leer como se producen los movimientos de mercado.