Primeras Navidades en plena crisis.
Dado que se comprarán menos regalos hay que afinar bien el olfato para
acertar en la elección de los juegos.
¿Quién iba a decir que por culpa de unas hipotecas basura
de Estados Unidos, de rebote, nosotros vamos a poder comprar menos
juegos? En efecto, hay una crisis de confianza galopante, mal
administrada por los gobiernos y alentada de forma irresponsable por
algunos medios de comunicación. Esto ha derivado en una crisis
económica que probablemente va a meter a medio mundo en recesión. Esto
afecta, aunque en menor medida, a las compañías de videojuegos, que en
muchos casos han visto cómo sus acciones en bolsa han caído casi un
50%. Algo que no cuadra con las previsiones de ventas que, aunque
bajarán, no lo harán de forma tan drástica.
De hecho, el sector del videojuego cuenta con una salud económica
que ya quisieran muchas industrias. Con crecimientos anuales de doble
dígito, esto es, con aumentos de ventas interanuales por encima del
10%, está llamado en el futuro a convertirse en el entretenimiento en mayúsculas.
El problema no es que facture más que las ventas de películas y música
juntos, el problema para estas industrias es que los videojuegos se
comen, literalmente, el tiempo de ocio del que dispone la gente, que es
un bien limitado.
Dejando de lado estos datos macroeconómicos, lo cierto es que la
crisis ya nos está afectando. Los más malparados tienen a algún
familiar afectado por los despidos masivos de empresas como Nissan, que
pondrán en la calle a 1.600 personas –porque son personas con familias,
no simples ‘trabajadores’-, otros ven cómo el sueldo de sus padres, o
el suyo propio, no experimenta aumentos este año, y como éstas, otras
medidas que redundan en que comprar un videojuego no es algo baladí.
Que cuestan 70 euros, oigan, pero muy pocos los ‘valen’. Así que toca hacer una selección muy bien hecha. Según una encuesta, este año el 42% de la gente comprará menos juegos, por lo que un error en la elección se va a pagar muy cara.
Y ese es el fin último de Meristation. Así empezamos y así queremos
seguir. Siendo una ayuda de videoadictos para videoadictos. Amamos los
videojuegos y el fantástico mundo que les rodea, pero al final los
análisis no dejan de ser un intento de ayudar en la elección de la
compra. Nuestras notas están consensuadas por un
equipo de 20 redactores que no hacen otra cosa que jugar, y nada nos
contraria más que equivocarnos en la calificación de un juego y no
coincidir con el sentir general de la mayoría de los jugadores.
Afortunadamente esto no pasa casi nunca. Digo casi porque no somos
perfectos y podemos equivocarnos, y si algún día debemos rectificar,
así lo haremos, aceptando las consecuencias y la responsabilidad
derivada de nuestro error.
Una muestra más de que nuestro objetivo máximo es que lo pasemos lo
mejor posible y no llevarnos chascos con las compras, es nuestra Guía de Compras Navideñas
que publicamos esta semana, que no es otra cosa que el resumen de lo
mejor que ha dado el año. Sí, el año, porque las Navidades son un
momento ideal para comprar ese juego que a lo mejor se lanzó en junio,
pero no por ello es peor que los que salen por estas fechas. Desde
luego, si después de todo esto, de leer las opiniones en los foros y
reanálisis, aún hay alguien que se equivoca en la compra, que se lo
haga mirar, podría estar afectado por el síndrome del ‘fanboyer’.
Pero no hay mal que por bien no venga y a este sector la crisis le
va a venir bien. En tiempos difíciles a la gente le da por quedarse en
casa porque salir implica gastar, pero claro, algo hay que hacer en
casa. Así que la compra de una consola o un juego en el que pueda
participar toda la familia se considera casi como una inversión en entretenimiento a largo plazo,
ya que un buen videojuego da para muchas horas de diversión. A ver si
al finalizar el ejercicio fiscal 2008 el próximo mes de marzo, las
compañías anuncian que han vendido más de lo que se esperaban. No me
extrañaría.
Publicado originalmente en Meristation el 8/12/2008