Corría el año 1998 cuando recibíamos aquella obra maestra llamada Metal Gear Solid para PlayStation. Uno de los factores que propició el hecho de que se convirtiera por derecho propio en un juego de culto fue su espectacular doblaje, el cual aún recordamos con nostalgia. Aquella nueva experiencia supuso un impacto en el usuario español que marcó a toda una generación de jugadores. Y después…nada.
Ningún juego de la aclamada saga de infiltración de Konami ha llegado a nuestro país con doblaje al castellano. Y me pregunto: ¿por qué? Bien es cierto que el doblaje de un juego conlleva un mayor coste de producción y un lógico retraso en su fecha de lanzamiento pero eso es un precio que, francamente, no me importaría pagar si el resultado final alcanza la calidad necesaria.
