Verano de 2006. LLevaba unos años jugando sólo y
exclusivamente en PC, ya que vendí mi PlayStation 2 al acabar el Metal
Gear Solid 3. Wii apareció en mi horizonte como una luz que me hacía
recordar mi añorada infancia junto a una Nintendo 64, y anteriormente
una Master System II.
Wii avivó en mi el deseo de volver a tener una videoconsola de
sobremesa, de volver a mis raíces, de volver a disfrutar de los
videojuegos. Y bien es cierto que hasta el día de hoy, 29 de Abril de
2008, lo ha conseguido y con creces. Pero he de decir, amigos, que he
sido presa de mi propia historia.
Como he comentado empecé con Master System II en esto de los
videojuegos, me la regaló mi padre allá por 1992, a la tierna edad de 4
años. Sin duda ha sido el regalo que más me ha marcado en toda mi vida,
porque sin él no estaría escribiendo aquí esto ahora mismo...quizás
hubiese sido un virtuoso del piano, por poner un ejemplo.