Lo echaba de menos. Después de tres meses alejado del mundanal ruido, ya era hora de volver a contar en petit comité todas esas historias, opiniones, valores, códigos y demás locuras salidas de una mente tan genuina como egocéntrica. Eso sí, antes de nada, avisaré a los espectadores de los cambios en la parrilla: dicen que la práctica hace al maestro, pero yo la he perdido con estas "vacaciones", así que si veis cierta diarrea verbal, frases sin sentido y demás características propias del sodomita de Góngora, lo siento, pero es lo que hay. Yo necesito ahora un margen de tiempo para hacer mi "pretemporada" y volver a coger el ritmo. Si no os gusta, podeis recurrir a los blogs de otras "eminencias" que podeis encontrar por aquí
Repasando mis últimas entradas, dejé de contar batallitas allá por finales de marzo, justo después de haberle pegado un baño de agárrate y no te menees a la campeona del mundo, Italia. Uno, que no es iletrado, ya vaticinó que la selección de aquesta España tenía potencial para llegar muy lejos en la Eurocopa. Como podeis ver en los comentarios a aquella entrada, la plebe poco menos que se descojonó con mi predicción. Pues bien, mañana juega España la final de la Eurocopa frente a Alemania. No solo eso, sino que encima, por números es ya la mejor selección del torneo: equipo máximo goleador, el que más veces tira, más veces llega al área rival, más posesión del balón tiene... Una máquina de matar. Especial dedicación para todos los "simpáticos" que no confiaron en mis palabras de hace 3 meses
Volviendo al pasado, he de reconocer que una de las causas principales por las que dejé aparcado el blog fue el viaje de estudios que realicé a Italia, a principios de abril. Obviamente, no iba a escribir desde tierras romanas, y menos en el estado de ebriadez continuo en el que me encontraba. El problema es que al volver me veía en la obligación de contar todo lo ocurrido allí, las mil y una anécdotas que vivimos en Roma, lo cual me dió una pereza enorme e hizo que lo fuese dejando "para el día siguiente". Y una mierda. Ese "día siguiente" se ha convertido en ni más ni menos que tres meses. De todas formas, los estudios me requerían más tiempo que nunca, además de que me surgieron otras citas importantes de las que quizás hable más adelante, por lo que poco a poco fui olvidándome del blog hasta que dispusiera de más tiempo libre.
No obstante, no creais que os voy a contar hoy todas las vivencias del viaje, no. Cual buen productor de cine con ansias de aumentar su cuenta corriente, iré desgranando poco a poco el viaje en diversas entradas del blog. Y no tiene porque ser a partir de ya, puede ser en la entrada de dentro de una semana, en la de dentro de un mes... Es decir, que recurriré a ellas cuando no tenga nada que contar. Os parecerá un poco osado, pero vosotros no sabeis lo que es tener que ponerse a escribir cada dos días un tocho inmenso obligatoriamente, al final te acabas quedando sin temas de los que hablar. Por eso es bueno tener guardados ases en la manga.
El caso es que venía con la intención de hablar de todo lo posible, pero se me echa el tiempo encima y apenas he contado las cuatro pedanterías de siempre. Ya os lo dije, he perdido práctica. La próxima entrada, la del lunes, será histórica, pues habrá que contar el triunfo de las tropas españoles en tierras austríacas frente a los infieles teutones. O al menos, eso es lo que todos esperamos. Estaría bonico que el Cid luchase contra miles de moros hace siglos para que ahora no podamos con once malditos alemanes. No queda sino batirse.