21 de Noviembre de 2008
Feb
18

Calladito estoy más guapo

Categorías: ,

Ya estamos aquí otra vez. Segunda semana del blog "en activo", ya ha durado más de lo que pensaba en un principio. Sí, ya sé que ayer no hubo entrada, ni el domingo pasado tampoco, pero me he dicho "Dios se tomó el domingo de descanso, ¿por qué iba a ser yo menos?", así que a partir de ahora el último día de la semana pasa a ser oficialmente el día del pijama, y no habrá entradas. De todas formas, para los cuatro gatos que leen el blog, tampoco es que sea una noticia catastrófica.

Bueno, veamos que podemos contar así rápido para poder seguir estudiando... Resulta que esta mañana, como el que no quiere la cosa, me enteré de que ya podía recoger mi libro de escolaridad en el instituto. Bueno, podía haberlo recogido desde hace meses, pero como tengo en la cabeza veintemil cosas, pues se me pasó. Total, que hoy por fin he ido a por él. ¿Y qué es un libro de escolaridad, hoyga usté? Pues una especie de folleto del Corte Inglés con tus datos personales, los centros por los que has pasado desde primaria hasta secundaria, las notas, profesores...

Claro, en la hoja de cada año y curso viene la foto que te piden siempre a principio de curso. Es acojonante ver la evolución de la cara desde los 6 años a los 16, curso a curso. De ser un crío con cara de graciosete y simpático, a tener una pinta de niñato cabreado. Y con mala leche además. Claro, al ver todas estas fotos, uno no para de acordarse de anécdotas y demás historias de cada curso y edad.

Pero lo que más me ha llamado la atención es como de un año para otro, apareció un gran cambio en mi cara. Bueno, tampoco tanto, apenas se nota un poco, pero lo hay. Con 11 años la cara estaba limpia como una patena. En cambio, 12 meses después, ¡sorpresa! un pequeño grano en la barbilla. No hay duda. Acababa de entrar en la edad del pavo.

Al ver este "gran acontecimiento" que marcó mi vida, recordé una de las anécdotas que más me ha enseñado en la vida. Bueno, no tanto, pero sí me sirvió para aprender que si no sabes de lo que hablas, mejor te calles. O al menos, intentes no abrir demasiado la boca para no cagarla del todo. Os cuento: remontémonos a 2002, año en que muere la peseta, Cela y Kubala, se da el centenariazo, Brasil gana el Mundial y se hunde el Prestige. Válgame dios.

Pues bueno, ese fue el fatídico año en que, como en la vida de todo chaval, aparecen los primeros granos tocacojones. Como todos los sábados, tocaba comer en casa de mi abuela Adela, que si por algo se caracteriza es por estar más salida que el pico de una plancha. Da igual quien haya delante y lo que estén haciendo, no se corta a la hora de hablar de pichas, películas porno y demás historias cultas y educativas.

Pues bien, mi simpática abuela, al verme de una semana para otra con las secuelas del acné, no se cortó ni un pelo: "Eso que te ha salido es de tocarte, porque tú te tocas, ¿verdad?". Yo, inocente por aquel entonces, no sabía que el verbo tocarse tenía también un significado bastante... narcisista, y creía que se refería a simplemente a tocarme los granos por la mañana para intentar quitarlos. Claro, mi respuesta fue directa: "sí abuela, me toco todas las mañanas".

Os podeis imaginar la reacción de mi abuela. La cara se le desencajó y empezó a gritos: "¡ay, que niño más cochino! ¡esto no puede ser! ¡Encarni! (mi madre) ¿tú has escuchao a tu hijo?". Mi madre, al verme la cara, sabía que yo no tenía ni puta idea de a que se refería mi abuela, y trató de defenderme como pudo: "a ver Adela, no pasa nada, el niño no se toca, simplemente...". Pero claro, eso no era cierto, yo sí que me tocaba los granos, así que la interrumpí: "no mamá, sí que me toco". Mi abuela se desesperó: "¿lo ves? ¡esto no puede ser! ¡se te van a caer las manos y los ojos! ¡por dios!". Y se fue a fregar platos.

De camino a casa, mi madre me explicó a que se refería exactamente mi abuela. Y fue entonces cuando aprendí una frase que sin duda define bastante bien que hacer cuando no se sabe de lo que se habla y que da título a la entrada de hoy: calladito estoy más guapo.

5
Valoración media: 5 (1 voto)

4 Comentarios:

ES PEC TA CU LAR

ES PEC TA CU LAR

 

11/10 

¡Que bueno!

¡¡¡Todavia me estoy escoñando de la risa!!! LMAO

¡Bendita Inocencia!

Que grande. Por cierto,

Que grande. Por cierto, seremos 4 gatos los que te leemos, pero fieles Very Happy lo que yo no te comento las entradas relacionas con el futbol porque debo ser de las pocas personas en españa a las que no le gusta el deporte rey. Me gustan mas los deportes de invierno, o los deportes acuáticos (Esquí Acuático, Remar, Natación,... y los practico con asiduidad)

Respecto a la historia, si tu abuela era tan liberal mi no entender porque se puso así LMAO pero tienes razón. Como dice el dicho "Es mejor callar y que piensen que eres idiota a hablar y demostrarlo"

¡¡¡Saludos!!! 

Aun recuerdo cuando leí

Aun recuerdo cuando leí esta anéctoda en el foro LMAO Muy buena anécdota. Pobre abuela, menudo disgusto se llevó.