2 de Octubre de 2014
Mar
16

La maldición de la meiga negra

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Yo, al igual que dios, ni juego al azar ni creo en la casualidad. Por eso estoy convencido de que algo pasa en Galicia, concretamente en La Coruña, para que el Madrid lleve ni más ni menos que 17 años sin ganar allí. No me aventuro a decir el que, sería demasiado osado, pero cada temporada una serie de catastróficas desdichas hacen que el equipo blanco viaje a Riazor como favorito y acabe siendo humillado ante un festival de nacionalismo gallego (este año hasta alguna bandera catalana se había colado).

Da igual como juegue el equipo el partido, da igual la temporada que esté haciendo ya sea buena o mala, da igual que llegue como líder, como aspirante o como equipo sin rumbo, da igual que llegue con todos los jugadores listos o con medio equipo de suplentes. No importa. El Madrid en Riazor se convierte en el Pozuelo de turno y hace el ridículo. Por supuesto, da igual también el Deportivo al que se enfrente. Se lo han pasado por la piedra tanto aquel SuperDepor temible que goleó al Milán como el de hoy, que es poco menos que una soberana mierda comparada con aquel equipo (y perdón por la expresión).

Lo de hoy ha sido lo mismo de siempre. Viendo el partido no podía evitar acordarme de la película de Bill Murray "Atrapado en el tiempo", aquella en la que pasase lo que pasase al final acababa repitiéndose el mismo día. Pues esto era lo mismo. No habían pasado ni 20 minutos y ya se sabía que, hiciese lo que hiciese el Madrid, hoy iba a perder. O como mucho, si algún milagro divino o en su defecto arbitral lo impedía, lograría empatar. Pero no cayó esa breva.

Y es que el dominio del partido ha sido de principio a fin del Real Madrid. La posesión del balón era suya y quien marcaba el ritmo era él, mientras el Depor esperaba encerrado en su área (muy bien por cierto) robar la bola y salir a la contra. Así ha sucedido durante toda la primera parte. Los blancos tocaban y tocaban para arriba y para abajo, sobando la bola como en uno de los sueños más humedos de Valdano, pero no lograban llegar al área nunca gracias a lo bien plantados que estaban los deportivistas. Estos cuando podían salían a la contra, pero el tener una pata de palo no les ayudaba a dar pie con bola.

Total, que con este panorama de "partido de la jornada" llegábamos al descanso. Me he puesto a pensar en Soldado. Para un partido que juega de titular el pobre y es en Riazor. Joder, es que parece que han ido a condenarlo. A ver como vuelve al once el chaval si en su historial el único partido jugado que tiene es una derrota. Bellaca afrenta esta, voto a cristo.

La segunda parte empezó igual, el mismo tostón infumable de antes. Conforme pasaban los minutos, el Madrid se iba poniendo nervioso, veía como se le echaba el tiempo encima y seguían sin tirar a puerta, así que empezó a mandar gente arriba cual cosacos. Pepe se había convertido prácticamente en mediocentro, Heinze y Torres jugaban de extremos... El único que se quedaba defendiendo era el bueno de Cannavaro, que a buen seguro estaría pensando "siempre soy yo el tonto al que le toca pringar". Y así fue.

Con tanto jugador blanco arriba desperdigado, las contras del Depor se volvían cada vez mucho más peligrosas. Hasta que en una de esas, Filipe Luis (que casualidad, un desterrado del Madrid) hacía una genial jugada por la banda izquierda, se plantaba en el área y disparaba un tiro penoso que se marchaba fuera. Fue entonces cuando la maldición de Riazor cobró vida en el cuerpo de Pepe, que sin venir a cuento quiso despejar un balón que no llevaba rumbo ninguno y lo acabó metiendo en la portería de Iker. Estaba claro, pasase lo que pasase, de Riazor no salíamos vivos.

Ante tal despropósito, Schuster quiso desafiar al destino y hizo que Dios bajase de nuevo al campo a jugar. Pero ni Robinho hoy podía hacer nada. Lo intentó, creó jugadas, movió al equipo, inventó desmarques y movimientos de donde no se podía sacar nada, pero ninguno sirvió. No en Riazor. Quién sabe, quizás sea el clima. O quizás haya algo de criptonita y el Madrid sea Superman. Yo ya me espero cualquier cosa.

Lo bueno de todo esto es que la ventaja sigue siendo de 8 puntos, y si mañana gana el Barcelona, seguiremos a 5 (por el c...). Lo malo es que ya sumamos 6 derrotas y quedan 10 partidos todavía. Mal asunto. Esperemos que no se pierdan más puntos por el camino, pero con el calendario tan difícil que nos espera, me temo lo peor. No obstante, si mal estamos nosotros, peor están los culés, así que no deberíamos temer por la liga.

Por lo que sí deberíamos de temer es por la panda de hijos de puta que se empeñan en tratar de joder cada jornada el fútbol tratando de agredir a los futbolistas desde la grada. No son más que cuatro frustados, unos amargados de la vida que han fracasado en todo lo que han hecho y cuya máxima aspiración es ir a desahogar las penas al campo tratando de herir a algún jugador. Cuando no lo logran nadie se acuerda de ellos y parece que no existen, pero en días como hoy nos damos cuenta de que desgraciadamente siguen existiendo. Y de nuevo, curiosamente, en el Ruiz de Lopera, donde casi se cargan a Juande Ramos de un botellazo. Esta vez le ha tocado a Armando, portero del Athletic. Eso sí, el agresor al menos ha sido detenido al instanto gracias al resto de la grada, que lo ha enganchado y no lo ha dejado escapar. Al menos queda gente decente...

2.5
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3 Comentarios:

Siempre me entero de los resultados por tí

Sólo te puedo decir la típica frase que se suele soltar cuando un equipo domina en el campo, pero acaba perdiendo: "El futbol es así"...

 

No os preocupeis...

Que aún os queda la champions xDDD

Tampoco os quejeis que este año os vamos a regalar la liga, almenos somos generosos jaja 

¿Perdón?

¿Regalar? Nunca habeis sido líderes en toda la liga, es más, ni siquiera habeis estado cerca del liderato... ¿y nos la vais a regalar? Por favor, las chorradas sin sentido en el foro, que esto es un lugar serio.