Dicen que un héroe se forja al realizar una hazaña sobrehumana, algo al
alcance solo de los más capacitados, de los que más se esfuerzan. De
los elegidos. Desde hace ocho meses un valiente madrileño está
haciéndose un nombre en el mismísimo Liverpool. Su nombre, Fernando
Torres. Y su futuro, muy esperanzador. Qué alguien vaya acicalando su
caballo blanco...
Lo cierto es que pocas pegas le puedo poner yo a Fernando. Soy un
enamorado (sin mariconadas) de su juego desde hace años. Sí, cuando era
el máximo exponente del Atlético de Madrid y poco menos que un ídolo
para sus aficionados, cuando casi todos los madridistas decían que no
era más que un niñato con una escopeta de feria por pierna, yo creía
que era de los mejorcitos delanteros de este país. Y alguien que en
cuanto explotase entraría sin duda en la élite mundial.
Podemos afirmar ya sin miedo a quedar como un soplagaitas en el futuro
que este ha sido el año de la consagración de Fernando. Ha sido dar el
salto a un equipo de primer nivel y empezar a meter goles como un
condenado. Y eso que sus cifras goleadoras no han sido malas en el
Atleti, ni mucho menos, pero no dejaban de ser las de un delantero
destacable sin más en un equipo cuya máxima aspiración era intentar
clasificarse para Europa (y ni eso, animalicos).
No es una excusa para defenderlo por ser fan suyo, no, es algo que se
puede demostrar. No es lo mismo que tengas de asistentes a jugadores de
la clase de Gerrard o Xabi Alonso que tener cada año a alguna perla del
estilo de Luccin, Movilla o Musampa... Y ya no solo hablamos de quien
le acompaña en el ataque, sino del equipo en general. Las comparaciones
son odiosas entre una defensa liderada por el cáncer de Pablo que una
dirigida por el enorme Jamie Carragher. ¿A dónde quiero llegar? Pues a
lo que ya he dicho en un principio: Torres estaba limitado en el
Atleti, no podía hacer más en ese equipo. Había tocado el techo de la
jaula que era el Calderón. Pero en Liverpool ha encontrado en Anfield
Road un hábitat casi infinito en el que volar libremente hacia la
gloria.
No es un caso aislado. A mi amigo (nótese la ironía) Samuel Etoo le
pasó exactamente lo mismo. Llevaba años desterrado por el Madrid en las
Baleares, goleando con el Mallorca. No es que fueran unos números de
bota de oro, pero el tío parecía que podía llegar lejos y más viendo
que apenas era un crío (y lo es mentalmente). Florentino no pensaba lo
mismo, lo dejó escapar y... en fin, ya sabeis lo que pasó. Etoo se fue
al lado oscuro y triunfó. 24 goles en su primer año como culé, pichichi
en el segundo con 26... Y ahí lo tenemos, nadie discute que está entre
los delanteros más bestias del mundo.
Por eso, lo que le está ocurriendo a Frenando Towers en Liverpool era
en cierto modo predecible. Queda todavía un cuarto de Premier League y
casi media Champions, pero The Kid ya ha contabilizado 26 goles con la
camiseta roja. Incluidos 3 hattricks, con dos cojones. Y el pichichi de
la Premier lo tiene a tiro de piedra, a un par de golitos. Como decía
nada más empezar, poco menos que un héroe para los míticos aficionados
de The Kop.
El destino es caprichoso y está por ver que le deparará a Fernando Torres
a lo largo de su carrera en la élite, que no ha hecho más que comenzar.
Pero sus cualidades, su talento, su potencial y el estar en un conjunto
mítico como lo es el Liverpool, hacen presagiar que le van a ir las
cosas muy pero que muy bien. Esperemos que así sea. Y esperemos que
esta racha se extienda también en sus apariciones con la enseña
nacional. Por el bien de todos.
2 Comentarios:
Torres..
14 de Marzo de 2008 • 20:46 — ZaktleNi de coña
15 de Marzo de 2008 • 14:59 — KoNiKoEl dios del Liverpool (y mio no te voi a engañar) es Steven Gerrard, es el motor y alma del equipo y para mi el mejor jugador del mundo.
Torres está en racha si, pero he visto algun que otro partido y no es que sea de los que más destacan lo que pasa que cuando llega marca. Gracias eso si a la llegada de Gerrard que le da muchas oportunidades.
No tiene que comer sopas Torres para pasar a Gerrard xDDDD