Memoria de Acceso Aleatorio
El blog Neo-Retro-Gamer de la faceta videojueguil de Notelies
Hace cosa de un año, tuve la intención de escribir algo sobre Baldur’s Gate Dark Alliance de PS2. Mientras me lo pensaba, empecé a jugar a Champions of Norrath y decidí que debía esperar a terminar este último, porque tenía bastante sentido analizarlos conjuntamente.
Ambos comparten motor gráfico e interfaz (con pequeñas variaciones), así como la propia dinámica de juego. Aunque ambientados en universos diferentes (Dark Alliance es un D’nD y Champions of Norrath se desarrolla en el mundo de Everquest), ambos son pseudo-RPGs mazmorreros de acción. Las diferencias son alguno de los botones y, por supuesto, que en BG:DA se puede saltar. Ambos me generaron sensaciones similares: una considerable decepción y, al mismo tiempo, una sorprendente adicción.
Dark Alliance y Champions of Norrath tienen una legión de fans asombrosamente amplia, pero a
mi me parecen un poco bluff. Visual y sonoramente son muy correctos,
aunque me gustan más en el segundo aspecto, porque el diseño artístico
me parece una castaña.
Jugablemente no son nada del otro jueves. Sencillotes y directos, van
de dar espadazos, tirar flechas y conjuros mágicos, sin ningún alarde
especial y con una falta alarmante de variedad (combos, para qué os
quiero). En definitiva, dos action RPG que, en mi opinión, estaban un
poco pasados de fecha cuando salieron al mercado. Incorporan un sistema
de niveles y habilidades (de combate y magia), así como un inventario y
sistema de equipo muy estándar de los RPG occidentales, quizás lo más
atractivo (junto con la variedad de equipo). Aunque, como siempre,
depende de los gustos del jugador o jugadora.
Lo que me sangra especialmente es que son excesivamente mazmorrerros y la interacción con personajes a los que no tenemos que abrir en canal es mínima, por no hablar del desarrollo de la historia: que es un prrrfff. Quizás si pudiésemos hacer combos en condiciones, el mapeado fuera algo más variado (en vez de autogenerarse, que dicen que le da valor en el “replay” pero a mí no me convence) y cosas del estilo, me harían más tilín, pero no.
Afortunadamente, cuentan con juego cooperativo, lo que mejora la experiencia. Ya que estamos ante dos mata-matas, por lo menos podemos hacerlo en compañía de un amiguete o amigueta.
Elegir de entre los dos es complicado. Las ligeras diferencias en la jugabilidad de Champions of Norrath le dan cierta ventaja (también se lanzó al mercado más tarde, partiendo de la base de DA). Los escenarios, a mi modo de ver, son un poco más entretenidos y, de alguna forma, me resultó más divertido (dentro de lo que cabe). Eso sí, su historia me pareció castañera como pocas. No así la de Dark Alliance, que a pesar de ser muy genérica y quedarse tremendamente corta, al menos parece intentarlo un poquito más. Una pena que sea tan escasa y que tenga ese final abierto, que da por el flay y termina de redondear la sensación de que es un juego realmente corto (Champions of Norrath es más largo, aclaro).
Curiosamente, aunque ninguno de los dos juegos me pareció
especialmente destacable en nada y, de hecho, creo que son demasiado
repetitivos, fui incapaz de abandonarlos a media partida. Por alguna
razón, me resultaron bastante adictivos, aunque en mi caso creo que
obró una falsa sensación de que la experiencia mejoraría según avanza el
juego. En el caso de Dark Alliance, esto sucede demasiado tarde, hacia
el final, cuando empezamos a conseguir equipo realmente jugoso y hemos
subido algunos niveles (al estilo occidental...). Supongo que, por esa
razón, al terminarlo decidí jugar a Champions Of Norrath.

En definitiva, dos juegos que, de haber tenido más interacción con
personajes no jugables y un argumento un poquito más elaborado y mejor
llevado (por ejemplo), habrían sido de notable (incluso a pesar
de lo repetitivo que resulta el “mata-mata” por la falta de variedad).
No puedo evitar calificarlos como un “ni fú ni fá” que, a pesar de todo,
puede resultar entretenido.
Por cierto, me pareció especialmente ridículo en Dark Alliance que nos movamos más rápido saltando que corriendo. El tipo de detalles que marcan la diferencia entre un juego bien acabado y un juego que necesita más trabajo.
Veredicto: 4.99/10
+ El sonido y la escasa pero buena música ambiental.
+ El efecto del agua es una gozada incluso después de los años que han pasado.
+ La variedad de armas
- Mazmorreros hasta la médula
- Historia poco trabajada
- Diseño artístico muy mejorable
- Ultrarrepetitivos y demasiado simples en cuanto a las batallas (que son el 99% del juego)
- Manchan un poco el nombre de los Baldur’s Gate y Everquest,
auténticas joyas en el catálogo de RPGs occidentales de PC.
Tengo las secuelas de los dos títulos y aún no las he jugado, creo que hay unas cuantas decenas de juegos que merecen mucho más la pena, muy por delante de ellos en la cola de pendientes.
El blog Neo-Retro-Gamer de la faceta videojueguil de Notelies

3 Comentarios:
Yo soy de los admiradores
27 de Marzo de 2011 • 01:08 — lunarevelenYo soy de los admiradores de esos juegos XD
A mi el primer Dark alliance me parecio un juegazo, el segundo esta muy bien, y los Champions... ni fu ni fa. De hecho no me los he pasado.
PAra mi los Dark Alliance tienen un buen diseño artistico, al fin de al cabo es un Dungeon & Dragons.
Vamos, no estoy de acuerdo con lo que pones, pero lo has expresado perfectamente.
En cuanto al diseño
27 de Marzo de 2011 • 03:13 — noteliesEn cuanto al diseño artístico, dentro del universo DnD, podemos tomar como referencia el Demon Stone. Le da mil vueltas en ese sentido. Vamos, que no considero que el hecho de que sea un DnD tenga que limitarlo en ese sentido.
Gracias por comentar. Un saludo!
respond
21 de Agosto de 2011 • 06:05 — loans (invitado)