A pocos días del comienzo del Mundial, la copa Jules Rimet desapareció del Centre Hall de Westmeinster, donde estaba expuesta junto a una colección de sellos. La conmoción sacudió a todo el campeonato y puso en entredicho la eficiencia de Scotland Yard, que detuvo al ladrón, pero no logró sonsacarle el lugar en el que había guardado la estatuilla. Más todavía cuando fue un perro el que encontró el trofeo en un jardín de las afueras de Londres. El perro, de nombre Pickles, y su dueño, David Corbette, entraron de esta manera en la historia de los mundiales. Hubo quien quiso nombrar como director de Scotland Yard al perro, que fue recompensado con comida de por vida por una marca de alimentos caninos.
fuente:Articulo del periodico "il corrielle dello sport"
2 Comentarios:
Pobre perro. Nunca podrá
19 de Febrero de 2008 • 18:31 — MrPropperBueno, pues mejor para el
19 de Febrero de 2008 • 19:55 — mosquito_633