30 de Agosto de 2008
Mayo
22

Entre chapas y canicas

No creo que a estas alturas nadie se sorprenda si digo que en Youtube puedes encontrarte auténticas joyitas en forma de vídeo. Incluso muchas de esas que te dan algo sobre lo que pensar y reflexionar.

Un claro ejemplo podría ser este corto, que lleva "The Ball" por título y está dirigido por un mozambiqueño llamado Orlando Mesquita.

Para ver este video es necesario tener JavaScript activado y el plugin Flash instalado en el navegador.

Sé que se trata de un video que tiene un poderoso mensaje propio impregnado en él, pero lo cierto es que no he podido evitar hacer mi propia reflexión al respecto ya que, para bien o para mal, no puedo ver o leer nada sin dejar de comerme un poco el tarro. Y a decir verdad, me encanta hacerlo.

He de admitir que se me ha venido a la mente aquel titular que arremetía contra los videojuegos porque estos estaban acabando con las actividades al aire libre. No es justo hablar así de ellos, ya que estos no tienen no tiene vida propia para poder hacerlo, pero si es cierto que los tiempos avanzan a toda prisa.

Una sugerencia: Al mismo tiempo que leeis escuchad esta canción. Da igual que sea de El Canto del Loco, lo que importa es su letra. Quedaos con ella y seguid adelante.




Mientras veía a esos niños jugando a la pelota, me he sorprendido a mi misma echando la vista hacia atrás (justo hasta mi más tierna infancia) para recordar los juegos de nuestra niñez, los cuales se desarrollaban en su mayoría al aire libre y sin ningún tipo de juguete. Y en caso de ser este necesario, la sofisticación del mismo brillaba por su ausencia: con un par de cuerdas o alguna pelota teníamos suficiente material para pasar toda la tarde entretenidos y después caer rendidos en la cama.

Nos pasábamos la vida jugando a policías y ladrones, bailando las peonzas o echando carreras con canicas y chapas. Después se nos pasaba la fiebre y jugábamos al recate o sacábamos la comba o la pelota para jugar a "Sangre", hasta que nos cansábamos y volvíamos a los primeros, porque precisamente una de las características fundamentales de aquellos juegos es que tenían vida propia. O, lo que es lo mismo, sin saber cómo ni porqué cada cierto tiempo se ponían de moda por arte de magia y todos salíamos a la calle a jugar a lo mismo. Me pregunto si sucedería lo mismo en todas las ciudades, o en cada una se hallaba en apogeo un juego distinto.

El "pase-misí", la gallinita ciega, el escondite (o su variante inglesa), el diábolo, el pañuelo, las cuatro esquinas, el yo-yó, los patines, la rayuela, el potro... ¡el calientamanos! ¿Os acordáis? Le dábamos forma a las nubes, recreábamos las más fieras batallas o creábamos las sombras de un montón de animales con nuestras manos y la luz que nos daba la bombilla del flexo.




Antaño hacíamos prácticamente toda nuestra vida en la misma calle, mientras que eso ahora es diferente. Te asomas al parque y ya no hay niños, sólo parejas de enamorados o personas solitarias que sacan a pasear a sus mascotas.

Ya ni me acuerdo de cuando fue la última vez que ví a un niño jugando en la calle con sus chapas o canicas. Ni tampoco hay rastro de la goma o la comba en los patios de colegio. incluso he vivido en mis propias carnes el asombro de un niño de 9 años al verme tirar una peonza vieja que encontré por casa.

Recuerdo que adquirirlas era todo un ritual: había que pintarlas y decorarlas para luego compararlas con las de los amigos y decidir cuál era la más molona de todas. También había que acondicionar la cuerda poniendole una monedita de 25 pesetas (esas que tenían el agujerito en el centro) para que nos se nos escapara al tirarla. ¡E Voilà! ¡A rodarla!

Y si acaso se rompía la punta, acudías a papá para que te pusiera un tornillo. Lejos de estropearse, parecía que hasta bailaba mejor...



Como la mayoría ya sabreis, mi trabajo me permite pasar mucho tiempo con enanos de características totalmente diferentes y hasta opuestas entre sí. Sin embargo en casi todos ellos puedo ver algo común: No saben jugar.

Especialistas pedagogos dicen que cuando un niño tiene muchos juguetes juega "peor" que uno que tiene menos. El motivo es que no puede centrarse solo en uno, asíque juega cortos periodos de tiempo con cada juguete y al final terminan cansandose de todos para centrarse en los aparatos más tecnológicos (televisión, ordenador, videoconsola...).
No digo que esto sea malo, al contrario.

Es obvio que los tiempos cambian a toda prisa y que nos hallamos sumidos en una Era Tecnológica de la que difícilmente podremos desmarcarnos siquiera un poquito. Es obvio también que nuestra situación económica ha mejorado notablemente, al igual que las obligaciones que nos impiden pasar más tiempo con ellos. Es verdad que los peligros de la gran ciudad cada vez son mayores y que hacemos todo lo posible por darles a nuestros pequeños todo lo mejor.

Pero por otro lado no puedo dejar de preguntarme si con este comportamiento no les estamos sobreprotegiendo o, peor aún, si no les estamos privando de dos ingredientes que particularmente considero indispensables en la vida de un niño: la libertad y, sobretodo, LA IMAGINACIÓN.


5
Valoración media: 5 (4 votos)

4 Comentarios:

A veces a mí también me

A veces a mí también me da por mirar atrás, pero intento hacerlo lo menos posible (me suelo poner triste, e incluso llorar).

Gran entrada, has conseguido aflorar sentimientos.

Un saludo.

¡Este lo había visto!

Cuando he visto lo de los condones me he acordado. Es un corto muy bueno.

Sobre tu disertación, yo creo que los niños juegan a los mismos juegos que antes, porque la plaza de mi barrio siempre está llena. No sé que pasará en los patios de los colegios, pero no creo que juegos como jugar a matar (el dodgeball americano), el burro o el declaro la guerra se hayan dejado de jugar en los patios. Yo en mi época tampoco salía a jugar a la calle, más que nada porque pasaban muchos coches, pero la actividad infantil sigue tan viva como siempre. Otra cosa es la imaginación, porque sí que es verdad que los niños parece que cada vez tienen menos imaginación.

Ya nada es lo que era. Yo

Ya nada es lo que era. Yo con una caja y un boli ya podia pasar la tarde xDDDD

Tenia mis muñecajos y todo eso, pero no tenia dificultad para montarme una historia con lo que fuera. Yo no se a que se debe... pero lo que si que te puedo decir es que cerca de mi casa habia un castillo enorme en una rotonda (de esos en donde hay toboganes y columpios ) y que ahi siempre habia crios. 

Un dia a alguien se le ocurrio tirarlo abajo y hacer uno mas pequeño. Si caben 4 niños a la vez ya podemos sentirnos afortunados.  

Decir "en mis tiempos" hace que me sienta viejo (23 febreros que tampoco es tanto), pero es que ha cambiado todo tanto... 

iepa

mi padre con un aro y un palo jugaba a hacerlo rodar... yo con una chapa de cocacola y un cromo de un jugador puesto dentro me imaginaba que era un futbolista que chutaba un garbanzo a modo de balón... El otro día ví a unos niños en el MediaMarkt jugando al GTAIV (ya de por sí debería de prohibirseles...) arrasando la ciudad con un camión... y luego la culpa es de la televisión y los videojuegos pero los padres que no sacan a sus hijos a la calle se quedan de rositas...

Al menos en mi barrio y el de al lado que es nuevo hay una especie de babyboom con muchisimos padres jugando con los niños en los parques, cosa que me alegra... yo antes solo tenía que bajar al parque y ahí estaban todos los amigos, no había moviles para quedar, ni siquiera hacía falta llamar al portal, solo había que bajar al parque y si no había nadie, tranquilidad...en unos minutos alguien bajaba :P

Saludos

PD: Artículo interesante como siempre nena_babs :)