¿Os acordáis de aquella máquina
de teletransporte de la que hablamos en este mismo Blog hace algunas
semana?
Bien, imaginad que su funcionamiento fuese siempre
correcto y fiable. Imaginad que no fuese necesario destruir el “clon original”.
Imaginad también que os diesen en este preciso instante la oportunidad de poder
utilizarla para viajar a la velocidad de la luz allá donde vosotros
quisierais... ¡Y encima gratis!
¿Qué lugar del planeta y en qué
época escogeríais sin pensároslo dos veces? ¿Iríais solos o acompañados?
Sin lugar a dudas yo
escogería Islandia, el
país de hielo y fuego. ¡Sin maletas ni nada! Sólo con mi pareja de la mano.
Os dejo a continuación un foto-reportaje que encontré,
para que veais lo más característico de este pequeño paraiso.
Haciendo sombra al cráter
El Kverkfjöll , de 1.920 m de
altitud, es uno de los cinco volcanes subglaciares que aún permanencen activos
en Islandia. Los expertos creen que la liberación de presión causada por el
deshielo actual puede acelerar la formación de magma y con ello aumentar su
actividad.
Aurora boreal
Este fenómeno habitual en
Islandia en otoño se da cuando una masa de partículas solares choca con el
campo magnético terrestre, creando extraños resplandores en el cielo. La de la
foto fue captada en Skaftafell, al sur del país.
La geotermia en acción
Varios turistas asisten al
espectáculo del géiser Strokkur, que cada 5 minutos más o menos lanza un
poderoso chorro de agua sulfurosa caliente que se eleva a 20 metros sobre el
suelo.
Arterias congeladas
Vista aérea del valle glacial de Porsmoerk, atravesado por
el río Markarfljot y sus tributarios, totalmente helados en invierno.
Vivir sin vecinos
En primer plano el islote de
Ellidaey, con una casa solitaria. Al fondo la mole del glaciar
Eyjafjallajökull, cuya capa de hielo cubre un volcán de 1.666 m.
Nade yo caliente...
Uno de los lugares más visitados
de Islandia es la Laguna Azul, balneario geotérmico natural rodeado de campos
de lava y playas arenosas cuyas aguas a 38 ºC regalan un relajante baño.
El vesubio del Norte
Así podría ser llamado el volcán Hekla, pues es junto al
famoso monte napolitano y el siciliano Etna, el más activo de Europa. La última
gran erupción se registró en 1991, pero aún emite constantes fumarolas.
La prehistoria fue anteayer
En estas cabañas de techo
fabricado con hierba y tierra apelmazadas y suelo de barro vivían los
habitantes de las zonas rurales hasta los años 50.
Pequeños y vigorosos
Los caballos islandeses son distintos de sus congéneres
europeos. Miden sólo 1,35 m de altura pero son fuertes y dóciles para
domesticar, aunque aún viven en libertad en ciertas zonas del país.
Reserva mundial de agua
En la península de Westfjords abundan las cascadas. Gracias
a su alta pluviosidad, el hielo glaciar y los acuíferos subterráneos, Islandia
posee gran cantidad de agua dulce.
Esquivando icebergs
La bahía de Jokulsarlon, en la costa sur, es el destino
preferido para ver de cerca los témpanos de hielo que se desprenden del inmenso
glaciar Vatnajökull.
Paseo bajo la luna llena
El macizo de Fjallabak, declarado reserva natural, es la
expresión de un mundo en formación donde el fuego y el hielo han moldeado
algunos de los paisajes más jóvenes y extraordinarios del mundo. Es una de las
mejores zonas de Islandia para trekkings y largos recorridos a pie.
La Perla
Los islandeses han hecho de su riqueza hidrotermal un
reclamo turístico. En este depósito de agua que también es una planta de
energía han instalado el restaurante The Pearl.
Pura energía
Situada a 64º de latitud norte,
Reykiavik es la capital más septentrional del mundo. Concentra un tercio de la
población del país y una animada vida nocturna.
La Almería del Ártico
Gracias al calor que desprende el subsuelo, en Islandia
cada vez proliferan más los invernaderos de plástico termorregulados e
iluminados mediante energía geotérmica. En ellos se cultivan plátanos, uvas,
claveles o rosas, como en el de la foto.
Payasos de los océanos
Así se conoce popularmente a los
frailecillos o “loros de mar”, por su cómico aspecto y los vivos colores de su
pico. Estas aves de unos 30 cm de altura habitan en las costas e islas del
Atlántico norte y el Ártico. Se crían en grandes colonias y una de sus
peculiaridades es que no anidan, sino que viven en acantilados escarpados desde
los que se lanzan al vacío con el fin de que sus pequeñas alas puedan batir con
eficacia, ya que son incapaces de levantar el vuelo en una superficie plana.
En el plató de muere otro día
Algunas escenas de esta película
de James Bond, con Pierce Brosnan, fueron rodadas en este impresionante
escenario natural de Islandia: el lago Jokulsarlon, situado en la base del
glaciar Breidamerkurjokull.
¿Que os parece? Una pasada ¿Eh?
Pues el precio del viaje es igual de alucinate que estas fotografías. ¡Ay, quien fuera rica! 
2 Comentarios:
Maravillosas las fotos. Me
15 de Marzo de 2008 • 09:26 — MoskeetoMaravillosas las fotos. Me ha impactado lo de los polluelos que se lanzan al vacío sin haber volado nunca.
La foto de las arterias congeladas es preciosa, y el islote de Ellidaey es un paraíso.
Respecto a la pregunta yo creo que iría a Irlanda en la época de los Celtas. Y creo que iría solo
Ouch, al ver el titulo
16 de Marzo de 2008 • 03:04 — Dragon_LancerOuch, al ver el titulo pensaba que hablarias de unos libros que se llaman Cancion de hielo y fuego xd
El reportaje si que esta interesante si!