1.
Mirar las tetas.
Según
los científicos, mirar los pechos de una mujer durante diez minutos diarios es
bueno para la salud: mantiene la presión arterial a raya y el riesgo de
problemas cardíacos bajo control, reduciendo hasta en un 50% el riesgo de
sufrir un infarto. Lo han comprobado en tres hospitales de Frankfurt, Alemania,
donde han monitorizado durante cinco años la salud de 200 hombres. El resultado
fue que los que miraban las tetas a diario vivían nada menos que cuatro años
más.
2.
Leer.
Según
los médicos, después del tabaco el factor que más contribuye a la longevidad
–en este caso, para bien– es la comprensión lectora. Tanto que las personas que
no culminan el bachillerato viven nueve años menos que los que completan este
nivel, según una investigación de la Universidad de Chicago. El estudio
atribuye esta diferencia a la habilidad para leer, procesar y entender
información básica sobre salud. El autor de la investigación, David Baker,
considera tan importante este factor que ha diseñado un programa para enseñar a
sus compañeros a olvidarse de la jerga médica cuando se dirigen a los pacientes
y, entre otras cosas, les ayuda a traducir los términos que suelen usar.
3. Hablar
con mamá.
Un
estudio de la Universidad de Harvard ha comprobado que las personas que
mantienen cercanía afectiva con su madre conservan una salud envidiable: tienen
menos probabilidades de desarrollar una enfermedad cardíaca o caer en
adicciones como el alcoholismo. Si ya ha fallecido, los amigos son buenos
sustitutos. La amistad es el mejor ansiolítico porque mitiga las consecuencias
fisiológicas del estrés en los sistemas inmunitario, endocrino y
cardiovascular, según ha comprobado un centenar de investigaciones.
4. Ser
cura.
La
esperanza de vida es unos cuatro años superior a la del resto de trabajos.
Según los expertos, la razón de la alta esperanza de vida del clero se
relaciona con factores como la ausencia de estrés, llevar una vida ordenada y
dedicarse a una profesión vocacional.
5.Practicar
sexo
Es la
actividad fisiológica que mas positivamente influye en el ánimo y en el
bienestar de la persona, porque, entre otros efectos, el sexo mejora el sistema
inmunitario. Cuantos más orgasmos tengamos, mas años viviremos. Los resultados
de un estudio publicado en el British Medical Journal hablan por sí solos: “La
probabilidad de morir se reducía a la mitad entre los que practicaban sexo dos
veces por semana frente a los que solo lo hacían una vez”.
6. Ir a un hospital público.
La
esperanza de vida más alta entre los 23 países más desarrollados del mundo
corresponde a Japón (81,8 años) e Islandia (80,4); y la menor a Estados Unidos
(77,1 años). ¿A qué se debe que los japoneses vivan casi cinco años más que los
estadounidenses?
- Respuesta A: Se
rigen por los criterios del feng shui, que establecen la armonía con el
entorno.
- Respuesta B: Tienen menos días de vacaciones y
siguen el principio “el trabajo es salud”.
- Respuesta C: Invierten mucho en hospitales
públicos.
Si has
respondido C, has acertado (no hay premio, lo siento).
7 . Dejarse llevar por la pereza.
La
teoría de que la pereza alarga la vida tiene su base científica: Peter Axt lo
explica en el libro El placer de la pereza: nacemos con una cantidad limitada de “energía vital”, y
si la agotamos con el ejercicio o trabajando, tenemos todas las papeletas para
una muerte prematura. Pero si la administramos con prudencia, podemos vivir más
tiempo. Su fórmula incluye dos ingredientes a los que nos apuntamos: “Evitar el
estrés y dormir mucho”, y un tercero menos apetecible: comer menos, o practicar
el ayuno dos días al mes.
8. Ganar un Premio Nóbel.
Según
un estudio de la Universidad de Warwick, Reino Unido, los galardonados con el
Nobel viven una media de 1,5 años más que quienes han sido simplemente
nominados. Así que en esta carrera lo importante no es participar; para vivir
más años hay que ganar.
9. Comerse los mocos.
Según
el neumólogo austríaco Friedrich Bischinger, la costumbre de meterse el dedo en
la nariz no tiene más que ventajas: “Con los dedos se llega a partes del
interior de la nariz que no se alcanzan con el pañuelo, y así se mantiene el
interior de la fosa nasal limpio”. Pero la operación ha de completarse con
la ingesta del “botín” obtenido, lo que prepara al organismo contra las
infecciones. “Es una buena manera de reforzar el sistema inmunitario, ya que
expone el conducto digestivo a las bacterias acumuladas en la mucosidad”. Así
pues, el moco funciona como una especie de vacuna. ¡Y además es gratis!
10. Ver comedias.
El
equipo del doctor Michel Miller, de la Universidad de Maryland, en Baltimore
(Estados Unidos), ha comprobado que después de ver una comedia el torrente
sanguíneo aumenta hasta un 22%, mientras que si se ve un drama disminuye hasta
un 35%. Para Miller es el complemento ideal para la práctica del ejercicio
físico. Además requiere mucho menos esfuerzo: con solo 15 minutos tres días por
semana es suficiente.
¿Has visto lo fácil que es llegar a viejo hoy en día?
Lo que
desconozco totalmente es si todas estas opciones son acumulables y por cada una que
realicemos nos regalan un bono de vida. Suponiendo que así fuera ¿Esperas vivir
muchos años teniendo en cuenta estos estudios?
Nota*: El
artículo original ha sido ligeramente modificado con la intención de facilitar
su lectura e introducir algunos datos. Si quieres leerlo completo puedes hacerlo pinchando en este enlace.
4 Comentarios:
Si eso es cierto,
12 de Febrero de 2008 • 22:25 — ShiktenSi eso es cierto, básicamente con folleteo cada día se alarga uno la vida no? XD
De todas formas, de pequeño ya aumenté drásticamente mi vida al comerme los numerosos mocos que me sacaba... xD
Vaya, pues puedo vivir
12 de Febrero de 2008 • 22:25 — blinkinparkVaya, pues puedo vivir bastante, la única con la que no coincidiría nunca es la 4.
La 7 es la que mejor me representa, seguramente.
Salud
Interesante
13 de Febrero de 2008 • 05:59 — why (invitado)YEAH!
22 de Febrero de 2008 • 04:58 — Perfect Jav