Estás tirada en la cama, dando vueltas. No eres capaz de
conciliar el sueño y entonces es cuando empiezas a darle vueltas a la cabeza...
“Firme
adhesión de la mente a algo conocible, sin temor de errar”. Así es como
define el diccionario de la RAE a la certeza.
La incertidumbre viene a ser la falta de esa certeza y, en definitiva, la
propia escenificación de ese temor a errar, el miedo a no saber lo que viene
después.
Resumiendo en mis propias palabras: la
incertidumbre es una de las cosas que más daño le hace al ser humano.
Necesitamos
tenerlo todo controlado o al menos en cierta medida. Saber que aunque nadie puede predecir del
todo lo que sucederá mañana, las cosas irán bien, o por lo menos que nada irá
mal y todo seguirá tal y como está.
En cuanto percibes
la mínima posibilidad de que las cosas puedan ir mal en algún momento es precisamente
cuando ella te acecha y es así como pasa de ser “uno más”, a ser el punto de
partida hacia otros muchos: el miedo, la desconfianza, la desilusión, el verse
estancada y así un largo etcétera de sentimientos negativos, a veces
contradictorios entre sí, e inevitables.
Ese punto de
partida es exactamente el lugar en el que me encuentro yo ahora mismo y no sé
como evitarlo. Ni si quiera sé si yo misma puedo hacerlo o debo esperar, con
paciencia, a que sea el tiempo el que lo cure todo y ponga cada cosa en su
lugar.
Y no puedes evitar hacerte las mismas preguntas una y otra vez ¿Qué es la incertidumbre? ¿Es tan mala como parece
cuando estas sumido en lo más profundo de ella? ¿Se puede acaso evitar? ¿Cómo
narices se cura esto?
1 Comentario:
La incertidumbre
4 de Abril de 2008 • 12:44 — Grandux