El juego de culto
Blog en el que iré destrozando la reputación excesiva de algunos juegos y reivindicando la de otros que sí la merecen.
En última instancia, Assassin's Creed sólo sirve para que un par de Johnnies digan "ala compadre, estaba eso tó guapo" y luego le recomienden el juego al resto de sus amigos Johnnies con el argumento de "sí macho, ha estao tó crema; molaba un güebo'l vidijuego porque sartaban los tíos por tóas partes y las cosas esplotaban! ¡¡¡GUAAAAAAAARGHHHH!!! ¡¡¡MÍ QUERER PLÁTANO!!!
Hay juegos que gustan y otros que no. Algunos sorprenden y otros defraudan. A veces se encuentra uno con verdaderas obras maestras y otras con genuinos gurruños que son capaces de dar una nueva y pesadillesca dimensión a la palabra “sufrimiento”. Assassin's Creed se encuentra en esta última categoría. Lanzado a finales del 2007 en Xbox 360 y Playstation 3, meses después en PC y luego versionado para la portátil Nintendo DS, el título que hoy nos ocupa se ha convertido por méritos propios en una de las mayores catástrofes “videojueguiles” en lo que llevamos de generación. Para mear y no echar gota, amigos...
No esperes más, Altair: salta y suicídate. El mundo no necesita más morralla como la que protagonizas tú <___<
Mas
comencemos por el principio, sin precipitarnos, de la misma forma que
se lisonjea a una zorrona
bella fémina jar jar
jar no, está claro que eso nunca pasará jar jar jar,
para que la rabia descontrolada no eche por tierra el exhaustivo
análisis que este título se merece. Y es que no es para menos, pues
el que quizá uno de los videojuegos más publicitados y hypeados
de la industria en los últimos años, junto a “joyas” como Turok
Evolution y Haze,
se torne en un infecto mojonaco que exhorte al jugador a blandir el
mando y trazar anchos círculos en el aire para lanzarlo al televisor
y salir acto seguido de su habitación bramando incoherencias, no sin
antes taparse la cara a dos manos por la calle, para evitar que lo
reconozcan y digan "¡Eh, mirad! ¡Ese imbécil
ha jugado a
Assassin's Creed
jajaja!",
pues... tiene su miga.
Altair está hecho toda una locaza; no hay más que ver cómo se lanza hacia los hombres
Como es de costumbre, comenzaremos por el argumento. Encarnamos a un joven de broncínea tez y torneados músculos secuestrado por una malvada organización que planea someternos a unas sesiones de realidad virtual con la que indagar en nuestra memoria genética para descubrir los secretos milenarios del arte de matar. Vaya, parece que por una vez el guión no ha sido escrito en un establo junto a la compañía de otros afables rumiantes. Nuestro alter-ego virtual particular, Altair, es un asesino reputado que no cejará en su empeño por trepar laboralmente y finiquitar a todo píxel viviente si se le manda. [SPOILER] Al final de la aventura nos será revelado que el objetivo de todo este rifi-rafe era descubrir la ubicación olvidada de unos artefactos tó guapos que muy probablemente concedan al que los posea la dominación del mundo y todas esas pequeñas cosas que hacen la vida. Leñe, siempre se empeñan en dominar el mundo.
Superproducción. Assassin's Creed es la perfecta definición del término con sus altos valores de producción. También para seguir con la misma cantinela de siempre, decir que el entorno visual de Assassin's Creed cumple es quedarse corto. Millones de detalladas texturas y todos los efectos gráficos chanchis-pirulis concebibles se dan cita para dejarnos con la boca abierta en más de una ocasión. Huelga decir que este es el apartado más fuerte del juego y que representa uno de los puntos álgidos de esta generación en materia gráfica. Pero no nos interesa ahora abordar todas las bondades visuales que genera nuestra consola/ordenador que, todo sea dicho, tampoco es que muestre una estética impactante ni, por supuesto, logre ser un incentivo lo suficientemente atractivo como para impeler a pasar más de dos horas con el juego.
En el sonido... bueno, el doblaje al castellano es decente y no provoca vergüenza ajena, por lo que no sentiremos la urgente necesidad de bajar el volumen de los altavoces ni nada y la música, aunque escasa en ocasiones, es agradable, destacando un tema electrónico en las persecuciones que, lejos de resultar totalmente anticlimático, nos mete de lleno en la acción.
Vaya, hasta al caballo le aterra entrar en otra ciudad idéntica a las anteriores
Ahora llega lo bueno: la jugabilidad. Sí señor, aquí no nos andamos con chiquitas. Desgranar toda la miríada de fallos, toda laguna conceptual de Assassin's Creed es tarea de ciclópeas proporciones, un auténtico descenso al más infernal de los abismos. Los siguientes párrafos nos transportarán al límite, al filo de lo imposible. Abróchense los cinturones, porque voy a llevarles al paseo de sus vidas. ¿Listos? ¡Ignición! ¡TAKE NO PRISONERS!
Una de las cosas que más me molesta es la imposibilidad de correr por las calles de cuatro ciudades clónicas y casi idénticas entre sí. Y es que, queridos lectores, la población de éstas parece estar sometida a la ley marcial en una sociedad post-apocalíptica y altamente controlada por mecanismos invisibles. O también puede ser que, nada más nacer, les implanten a todos los habitantes unos micro-chips que permitan conocer su ubicación al pasar por unas estaciones de control establecidas en red por diferentes ciudades del mundo, algo nada desdeñable si tenemos en cuenta que la computerización de la vida social en la Edad Media era bastante escasa y bla bla bla... *su cabeza explota en mil pedazos tras un chillido poco varonil*
Toda esta parrafada viene a que menoscaba enormemente todo mi amor propio el que sólo con mover más de la cuenta el stick izquierdo, los guardias de las ciudades ya te consideren sospechoso y empiecen a perseguirte como descosidos. ¿Qué pasa? ¿Es que no puede uno hacer ejercicio si le place? ¿Y si resulta que llega tarde a una importante reunión de negocios? ¿Se te atribuye la calificación de delincuente si vas corriendo por ahí pero no si vas dejando un reguero de cadáveres a tu paso? Y es que esa es otra...
Los
asesinatos. En cada misión se nos asignará un objetivo al que
eliminar, normalmente algún individuo que se niega a acatar la
condición de gusano anónimo y está “liándola parda” por los
alrededores, y nosotros somos los encargados de acabar con sus
alocadas ideas. Podremos acabar con su ciclo vital bien
acercándonos sigilosamente (aquí la palabra “sigilo” remite a
andar tras el sujeto a eliminar y apretar un botón, da igual que
nos vean, que estemos expuestos directamente a la luz del sol... en
fin, que nadie espere algo al estilo de Sam Fisher en Splinter
Cell)
o desenfundando nuestro sable y enzarzarnos en competiciones de
chachis poses videocliperas con coreografías súper-mega-guays a
lo backstreetquevoy, etc. La variedad de misiones se acaba aquí,
por lo que deambularemos horas enteras siguiendo el mismo patrón
de “Ir a hablar con el jefe para que nos asigne un asesinato –
Ir a la localización de nuestro objetivo – Asesinar al incauto –
Volver a la casa del jefe huyendo de los guardias que nos
persiguen”. No soy ningún genio de las matemáticas, pero creo
que habrá un consenso que admita que el 75 % del juego consiste en
ir de A a B y eso, no pudiendo alcanzar grandes velocidades en los
desplazamientos, desquicia al más pintado y sólo añade
obstáculos innecesarios a una tarea que, en teoría, debería ser
tan simple como el mecanismo de un botijo. En vez de añadir
variedad de situaciones y retos, se produce una excesiva e ilógica
complejización de un esquema actuación simplista como él solo,
lo cual no hace sino agravar aún más el problema y resaltar la
evidente perrería
gorilácea
negligencia de los programadores.
El sistema de combate rivaliza con la estructura de juego por el trofeo de mayor simplicidad inherente. Por supuesto, está todo diseñado para que cualquier mandril que no esté ciego, muerto o las dos cosas a la vez pueda completar la aventura pulsando unos cuantos botones fácilmente diferenciables. Sólo así se explica que la clave para lidiar con los guardias enemigos y salir victorioso radique en pulsar en botón en el momento adecuado, concretamente cuando las espadas del rival y la tuya entrechocan y chispas emergen como si de sables de luz se tratase. Así, efectuando este contraataque basado en el control temporizado de un botón podremos derrotar a todos los enemigos del juego. Y si encima alternamos su uso con el del botón de bloqueo... no habrá nada que nos pare. Como no podía ser de otra manera, si nos enfrentamos a un grupo de enemigos, sólo uno de ellos acudirá a nuestro encuentro frontalmente como la carnaza que es, mientras el resto aguardan pacientemente rodeándonos mientras hacen cola y piden turno como si estuviesen en el banco. Casi puedes oír cómo hablan entre ellos:
“ - A ver... ¿el último, por favor?
- Sí, soy yo, que voy detrás de esa señora
- Vaya, pues muchas gracias “
Las persecuciones se tornan monótonas pasadas las primeras horas de juego, ya que todo estriba en saltar por los tejados buscando algún lugar en el que esconderse, ya sean carros llenos de paja, bancos en los que sentarse y cubrirse el rostro, círculo de sectarios entre los que camuflarnos... poco a poco notaremos cómo nuestro rictus bocal es invadido por el aburrimiento y el sombrío tedio extiende sus alargadas y tenebrosas manos cadavéricas sobre nuestra mandíbula, desencajando nuestros labios y llegando a posturas que van mucho más allá del poder de la imaginación.
Se juega solo. No les bastaba a los chicos de Ubisoft con llevarte de la manita por todo el juego y facilitarte la tarea con una paupérrima densidad de juego, es que directamente no tienes ni que esforzarte por averiguar la forma idónea de escalar edificios, pues Altair asciende por torreones y realiza saltos con vertiginoso ritmo con sólo mantener pulsado el botón de correr e indicar una dirección por la que movernos. Lejos han quedado ya los días de los Prince of Persia de la generación PS2 – Xbox – Gamecube donde sortear cornisas y depresiones en el terreno constituía un desafío moderado a la par que divertido. Ahora nuestro héroe te lo hace todo automáticamente sin que te tengas que preocupar por calcular la distancia de tus saltos o calibrar la fuerza de los mismos.
Ésto nunca ocurre durante el juego pero, qué demonios, sería curioso y al menos le aportaría algo de variedad y vidilla...
Es toda esa asfixiante simplicidad, similar a respirar un aire viciado y estancado e inexistencia de posibilidades la que hunde definitivamente la calificación de Assassin's Creed. No hay retos, no hay dificultad, no hay nada, se trata del mismo juego tipo sandbox mediocre con misiones secundarias repetitivas, vacuas, inútiles, falsas y sobrantes que tanto proliferan hoy en día y, para más inri, tiene la desfachatez de presentársenos con ese aire de superioridad y tanta chulería megatexturizada que le dan uno arrebatos enfermizos de devolverles el producto a los autores en algún tipo de paquete explosivo.
En definitiva, Assassin's Creed recuerda horrores a las multitudinarias cintas de acción cutre y sin sentido que invaden todos los años las salas de cine, filmes puramente palomiteros cuyo único propósito es la exhibición de la curvilínea figura de los personajes femeninos y el deleite de los impulsos hormonales del público masculino con posturas chulescas, diálogos que rivalizarían con los de un chimpancé y movimientos de cámara oligofrénica por doquier.
Ahora sólo falta que Michael Bay resuelva dirigir la adaptación al cine del videojuego homónimo y ya estaremos listos para el mayor cataclismo dimensional que jamás haya presenciado la humanidad. Espero que así ocurra, y que vayáis a ver la película, porque yo os aguardaré allí armado con un lanzallamas y os mataré sin misericordia. TODOS SERÁN FELICES EN EL NUEVO MUNDO DE MY_NAME_IS_LEGION...
Y encima cuando te pasas el juego no se desbloquea ninguna galería fotográfica de Jade Raymond en bikini ni nada por el estilo. Hay que joderse... >____<
Blog en el que iré destrozando la reputación excesiva de algunos juegos y reivindicando la de otros que sí la merecen.
Otorgada por Arckanoid tras el análisis de Bioshock
Otorgada por LoganKeller tras el análisis de Outcast
¿Crees que hago bien en defenestrar a juegos universalmente queridos como Bioshock u Okami?

5 Comentarios:
:(
1 de Agosto de 2009 • 21:07 — lLinkPues me lo hiba a comprar en octubre con el Little King's Story y el Metroid Triology para mi 360 pero al ver lo que dices no se si comprarmelo la verdad. Yo francamente he leido análisis y a los redactores les parece muy bien, pero a la gente. Eso es lo que no me gusta ps3 y xbox360 siempre tienen una nota superior a la de un 9 y la gente piensa lo contrario y Wii tiene notas de 7 y en la mayoria de casos la gente piensa lo contrario. También veo un poco absurdo eso de tirarte a la paja desde 100 200 metros, en realidad partería el carro si cayera desde esa altura a una velocidad altisima. Mejor será que me compre la versión de PC que tiene misiones extra y mejor calidad gráfica.
Muy buena entrada
5*
Assassin´s qué?
2 de Agosto de 2009 • 01:19 — PlanckYo estar de acuerdo cortigo, estar ante uno de las experiencias más repetitivas de la historia de vuestra humanidá. Ser una pena estropear unos gráficos presioso con un sistema de juego asín. Y ahora yo me hago dos questions.
1. ¿Por qué si la primera parte de Assassin tuvo un hype desmedido y luego decepcionó, ahora con la 2ª los humanoides vuerven a hypearlo (y esta vez aún más)?
2. ¿Por qué si yo te he dao 5 estrellas y, supuestamente, ILink tarbien, sólo tienes 5 stars en er contador?
PD: visita er Vertedero.
La misma cantinela
2 de Agosto de 2009 • 12:28 — PowerNiceNo estoy de acuerdo en algunos aspectos. Assassin's Creed armó mucho galeó antes de su salida, si, y cuando la gente lo compró, se dio cuenta de que no era tan bueno como esperaban. Pero, el simple hecho de no ser tan bueno como esperaban, aún siendo bueno en realidad, ya es suficiente como para criticarlo sin cesar? Yo creo que no. Assassin's Creed supera, y por mucho, a montones de juegos de la actual generación. Las ciudades ( ciudades que tu ves iguales, no entiendo como ) son una verdadera obra de arte, un viaje al pasado con unos gráficos que ya quisieran para si muchos juegos que salen ahora.
Repetitivo? Si. Algo mas que sea malo? No. Pero supongo que es suficiente cómo para crucificar al juego. Supongo que siempre queda bien ir " a contra corriente " y criticar aquellos juegos que muchos otros tienen en un pedestal. En cualquier caso, yo compré mi Assassin's Creed y acabé muy contento con él, quizá fue porque no me dejé llevar por el Hype, ese extraña enfermedad de la que tantos, y tan fácilmente, se contagian. Descubrí el juego, lo miré y lo valoré mientras lo jugaba, así que lo puntué según lo divertido que me pareció, sin tener en cuenta el contexto en el que se creó y se publicó, algo que desde luego, no ha hecho el escritor del blog.
Y para todos aquellos que tenían pensado comprarse el juego, y al leer el analisis han decidido no hacerlo, creo que deberían tener un poco más de personalidad y comprar los juegos que ellos quieren, y no los que los demás quieren que quieran.
Juas
2 de Agosto de 2009 • 14:00 — XeyKRoNMuy buena crítica sobre el juego, a mi no me llegó a decepcionar tanto aunque lo dejé a mitad de camino por diferentes razones y ahora me da pereza intentar acabarlo, el juego tenái su gracia pero no fue lo esperado.
Por cierto, uno de los bugs que más me mataba era cuando tirabas a un tipo al suelo y le dabas con la espada estocadas en el suelo...¡y no moría!, parercía que estabas golpeando a una piedra o algo, eso sí, usabas el comando especial del cuchillo y moría ¬¬, pero bueno, era bastante rayante e incluso a veces divertido pasarte de cruel para un juego tan...previsible en su desarrollo (basicamente, hacer lo mismo en cada ciudad).
Saludos.
LoL de entrada
3 de Agosto de 2009 • 03:16 — LoganKellerY estoy con Plank ¿Porque demonios se vuelve a hypear la 2º parte si la 1º demostró ser un pufo?
La gente no aprende ¬¬