Bueno, pues esto ya se está acabando y este es el penúltimo poema de profesores. En este caso, se trata de la profesora de Religión, Ana Molina, una "encantadora" mujer. ¡Que lo disfrutéis!
Ana Molina,
profesora de Religión,
y ahora de Matemáticas,
¡menuda conspiración!
Ricitos de oro
y gafas transparentes:
“En la clase todos
con la Biblia presente”.
Aparentemente buena,
al poner negativos
es amable y risueña,
pareciendo un ser maligno.
Va con su guitarra
enseñándonos canciones,
y aunque sean raras
las cantan nuestras voces.
3 cm por la izquierda,
2 cm por abajo,
si el margen no respetas
la nota cae en picado.
En Religión, la Biblia
de memoria nos aprendemos,
pues de muchas citas
resúmenes hacemos.
Una hora a la semana
tenemos que soportar
a la Molina, sin ganas,
con sus Bodas de Caná.
En Mates, 4 horas da,
pero no son suficientes;
añade 2 horas más
por ser una incompetente.
Si sales a la pizarra
a corregir un ejercicio,
no durarás nada,
te mandará a tu sitio
diciendo, como pretexto,
lo que suele exponer:
“Mira, es que el método
no lo has hecho bien”.