Pués, sí, señores. Otro cursillo más. Mañana iré a la presentación. Es de ensolador. O sea, el que pone las baldosas y azulejos. Supongo que será por las mañanas, y me imagino, que vendré cansado, y con pocas ganas de meterme en internet, salvo para mirar el correo, y 4 cosas más.
Llevo unos pocos de cursillos. Lo suyo, sería un trabajo ¿Verdad? ¿Y a quién no le gustaría? Pero eso está muy escaso. Antes, estuve en la droguería, a la que más tarde, añadimos mercería de mi padre, creyendo que algún día sería para mí. Pero la cosa se complicó hasta lo imposible, y no pudo ser.
Qué lejanos tiempos aquellos, cuando en 1.981, puntualmente a las 18 horas, todos los días, llegaba la furgoneta para repartir el material a reponer. A partir de 1.985, la cosa se complicó, ya que Cádiz, dependía en mucho, de los astilleros. A final de 1.984, hubo una terrible reconversión, que dejó sin empleo a mucha gente.
Luego, abrieron los supermercados, que ya incluían artículos de droguería y mercería en su interior. Y al comprarlos en grandes cantidades, se podían permitir abaratarlos más de lo que podíamos nosotros.
A principio de los 90, abrieron las famosas tiendas de "Todo a 100", que si bien al principio, fueron pocas, ahora son una plaga.
Añadamos el extraño contrato, que teníamos de alquiler del local para mercería. Su propietario, "correos", nunca nos dió una respuesta, a mi petición de alquilármelo a mi. El contrato, era de principios de los años 60, y a finales de los 80, dejaron de cobrarnos. Y cada vez que enviábamos un giro con el dinero, nos venía devuelto.
En julio del 2.005, cerramos. Aún está la droguería, vacía, muerta, llena de artículos que tal vez nunca se vendan; algunos de los cuales, casi me vieron nacer.
Nunca pierdo la esperanza de abrirla de nuevo, aunque sea en otro sitio, pero como ya digo, hay mucha competencia, y los alquileres, están muy caros.
Mientras viene o no viene el trabajo de mis sueños, hago cursillos. Es una buena forma de estar ocupado, y no llenar la cabeza de pensamientos extraños, que te rompen la moral. En verano, me llaman durante unos cuantos días, para la limpieza de playa, pero eso no tiene ningún futuro, a menos que tengas un buen "enchufe".
Resulta un poco chocante, escribir ésto, un día de S. Valentín, pero es así. Hasta que no se cerró la droguería, pensé que el amor, era más importante que el trabajo. Ahora entiendo que no. El amor, es casi un juego de azar. Un descuido, o encontrar la mujer equivocada, te arruinará la vida. Un trabajo, es tu misma vida.