2 de Diciembre de 2008
Jul
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Mis cámaras

Siempre me han gustado las fotografías, y los videos. Solo soy un aficionado, que saca fotos familiares, de cosas mías o de mi entorno, y situaciones o escenas, que en su día me parecieron dignas de ser recordadas. Cuando a principio de 1.990, tuve dinerito suficiente, me compré mi primera videocámara; una Sony CCD-F340. Según una fotocopia de la factura, que aún conservo, dicha cámara, la compré el 11 de enero de 1.990. La escogí, porque al contarle a un amigo, mi intención de comprarme una, me dio un catálogo que conservaba, y así saber, los datos técnicos. Era una cámara, sencillita y modesta, pero mi bolsillo, no alcanzaba para mucho más. Fui muy felíz con ella. Si tuviera que resaltar algún defecto, era el excesivo balance de blancos que tenía, cuando lo activaba para sacar una escena escasa de iluminación, y en ese momento no llevaba el flash. Por lo demás, todo bien. Además, tenía un curioso efecto especial, que te permitía crear tus letreros en una hoja en blanco, y poder sobreimprimirlos en la escena. Pero había que hacerlo con rotulador grueso, para que saliera bien, y sin moverse. Podía guardar dos letreros. Como regla general, tenía un par de cuernos pintados, y un letrero de esos típìcos del oeste que ponían algo así como “SE BUSCA”. Lo usaba para gastarle bromas a los amigos, y conocidos. Aunque en una ocasión, durante una visita a barcos veleros en el puerto de Cádiz, pude sacar al alcalde Carlos Díaz, y tomar un par de imágenes con dichos letreros.                      



Cinco años después, la cámara se estropeó ¿Y Cómo? La respuesta, es probable que ni os la imaginéis. Fue a finales de septiembre de 1.995, cuando fuimos de viaje a Tenerife. Me monté en un submarino turístico, y al salir a la superficie, me puse a sacar el puerto. De repente, noto que me están cayendo gotas de agua en la mano. Era de la torreta del submarino, que estaba goteando. Más tarde, tal y como me temía, pude comprobar, que a la cámara, también le había caído. De hecho, al sacar la cinta de 8 mm, me llegó olor a pescado. Mal asunto. La llevé a arreglar, varias veces. Cuando parecía que ya funcionaba bien, se volvía a averiar. Era frustrante ver, como las imágenes grabadas, se veían distorsionadas. Esa situación duró, hasta que perdí la paciencia, y entre mis padres y yo, compramos a medias, la siguiente cámara; La Samsung VP- A 31.



La compré el 27 de abril del año 2.000. Al igual que la anterior, era para cintas de 8 mm. La compré, muy a mi pesar, para poder reproducir las cintas, y aprovechar los accesorios de la anterior (pilas y flash). La Samsung, no tenía ese efecto de los cartelitos de la Sony, pero tenía una variada gama de efectos especiales, tales como el espejo, que te reproduce una imagen como si fueran dos. También te resaltaba el color verde, amarillo o azul, de una imagen. Te sacaba en negativo, etc. Y una variada gama de letreros para imponer en una toma. Pero todo eso, no me impresionaba. Tal vez, porque en aquellos tiempos, ya existían programas, que te sacaban todo eso, y más. Lo más admirable, fue su zoom, que te alejaba y acercaba. Recuerdo que cuando saqué a mi sobrino el día de su comunión, al bajar la vista de la cámara, me di cuenta, de que estaba peligrosamente cerca del cura. Huy que vergüenza….Embarassed

Lo peor de esa cámara, es que no era digital. También de vez en cuando, me salía un letrerito diciendo que desconectara, en el momento más inoportuno. Supongo, que se debería a algún error de la cámara, o de la pila, ya que hasta hoy, aún está entera. (Esta mañana, la he probado). En cambio la Sony, hace un par de años, que al probarla, solo se encendía una lucecita muy tenue. Parecía como si me estuviera diciendo “adiós”. Y desde entonces, ya no ha vuelto a funcionar, ni siquiera averiada. Como consuelo, decir que a mi hermana le dijeron, que las cámaras Sony, tienen un componente electrónico, que a los 5 años de uso aproximadamente, dejan de funcionar, por lo que si no le hubiera caído agua salada, de todas formas, me habría durado poco más.

En primavera, pero del 2.006, sentí la llamada de las cámaras de foto digitales. Me quedaba de piedra, cada vez que veía una foto de esas, en internet. Así que me compré una. En ésta ocasión, una Ricoh Caplio RZ1. Era una buena cámara, también sacaba videos de mediana calidad, pero sin voz. La Caplio, sacaba buenas fotos, pero había que tener un pulso muy firme, ya que muchas veces, salían movidas. Igualmente, había que tener mucha paciencia, para sacar una foto en un lugar poco iluminado, y sin flash. No pocos aficionados a las fotos, estarán de acuerdo conmigo, en que el flash, a veces es más un estorbo, que una ayuda, ya que lo “impregna” todo con su destello blanco. Es preferible sacar una foto oscura, manualmente, que automáticamente y con flash. Otro inconveniente de la Caplio, era su memoria con las fechas. Cada vez que le cambiaba las pilas, o estaba baja de baterías, se alteraba la fecha. Baste decir, que la primera foto que saqué, viene fechada en el 2.004…y como dije, la compré, en el 2.006.



Esa cámara, me duró poco menos de un año, ya que al montarla sobre un pequeño trípode muy barato, que me había comprado, resultó, que no estaba bien enroscada, y se cayó al suelo, rompiéndosele el objetivo. Como era Navidad, y necesitaba una cámara, para las fotos familiares, mi padre me dio la suya, casi nueva, como adelanto del regalo de Navidad. Era una Kodack C643. Esta, era mejorcita que la Caplio, podía sacar videos con voz, pero sin zoom, y es más permisiva con las fotos sacadas con poca luz.



Sin embargo, no me gustaba ese detalle de no poder sacar videos con zoom. Cuando la llevé al colegio, para sacar a mi sobrina actuando en el teatro, fue un fracaso total. La distancia entre los asientos, y el escenario, además de la poca luz, hicieron que fuera imposible sacarla en video. Así que como a ella, le quedan al menos 3 años de niñez, me compré otra mejor. Era la Starblitz SDV 570. No había mucha diferencia técnica, entre la anterior, y ésta, salvo que la Starblitz, sí podía sacar videos con zoom, aunque como pude comprobar, la calidad era más bien regular. Al contrario que las anteriores, la Starblitz, funcionaba mejor en ambiente oscuro, que en la luz. No tenía ese pequeño visor, que tenían las cámaras de fotos, y cuando brillaba un poco el sol, se veía muy poco en la pantalla digital. Actualmente, la tiene mi sobrino, al que no le importaron tales inconvenientes. La usa para fotografiarse con los colegas.



Hace un par de semanas, me compré la Hitachi DZ-HS 500 / E . Es una videocámara, híbrida. Tiene un disco duro de 30 gigas,  para almacenar los videos, y puede usar discos, para grabarlos. También puede sacar fotos, pero su calidad, es mucho menor que la de una cámara digital. Aún está en “periodo de pruebas”, pero es bastante prometedora.  Ah sí, para las fotos, deberás ponerle una tarjeta de esa que usan las cámaras digitales. Creo que se llaman "tarjetas DS".  De sonido, es estéro, y tiene un filtro para reducir el ruido del viento. Es la única cámara estereo de las que tengo.  

 

A pesar de todo, aún hecho una de menos; la Ollympus, o nombre parecido. Un amigo, tuvo la suerte de encontrársela en la calle. Me la enseñó, cogió, movió la cámara, y apuntó hacia la pared. Al ver la foto, para mi asombro, había salido perfecta, sin moverse. Hizo la prueba dos o tres veces más, con el mismo resultado. Lo malo, es que cuestan un dineral. Creo recordar, que la vendía, lo malo es que soy muy reacio a comprar cosas de segunda mano, de tipo electrónico. 

 

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1 Comentario:

muy bueno el relato me ha

muy bueno el relato me ha gustado, un saludo