En Halo ODST controlamos a un "novato" (o
Rookie) del comando ODST, una unidad especial que tiene la
particularidad de ser lanzada en una especie de cápsula hasta el campo
de batalla. La historia se sitúa entre el final de la segunda parte de
la saga y el principio de la tercera, en una lucha paralela entre el
Jefe Maestro y el comando ODST dentro de la ciudad de Nueva Mombasa,
que está siendo atacada por los Covenant. Los hechos se narran a través
de un formato "coral" (varios personajes compartiendo protagonismo)
siendo el novato uno más de los soldados que controlaremos.
Aunque
la trama es atractiva en un primer momento, lo cierto es que Bungie no
ha acertado a la hora de dar un tratamiento tan "anónimo" al supuesto
protagonista, que al igual que Gordon Freeman o el Marine de Doom,
carece de una personalidad definida, siendo "nosotros" los
protagonistas. En sí el recurso no es malo, pero contrasta en exceso
con lo visto hasta ahora en la saga, con un Jefe Maestro que ha sido la
cara visible de todas las entregas vistas hasta el momento. Nuestro
Rookie es un tipo que no habla y que siempre está al margen, y el resto
de personajes, aunque bien diferenciados, no logran ganarse la empatía
del jugador, ya que al pasar de uno a otro como si tal cosa a medida
que avanzamos, no nos da tiempo a encariñarnos con ellos.
¿Nuevo personaje, nuevo juego? No, para nada. El
punto de partida de Halo ODST es uno de los recursos más transgresores
vistos en cualquier saga con cierta enjundia, donde un personaje mítico
queda en segundo plano en favor de otro completamente inédito, lo que
crea en el jugador una mezcla entre rechazo y morbo por conocer la
historia de ese Don Nadie que se atreve a coartar el protagonismo de un
personaje mítico. Nuestro novato es un miembro del comando ODST, un
tipo de pocas palabras (o ninguna) que hace bien su trabajo, y que a
modo de flashbacks irá reviviendo las penurias que el resto de sus
compañeros han vivido a lo largo del ataque a Nueva Bombasa, hasta que
al final todos se juntan en un batalla de proporciones colosales.
Bungie
ha dejado descansar al Jefe Maestro, o al menos lo ha intentado, porque
aquellas afirmaciones que nos intentaban vender un juego que cambiaría
de estilo en favor de un desarrollo mucho más duro y basado en la
supervivencia, no han sido del todo ciertas. Recapitulemos: tras el
lanzamiento de Halo 3, Bungie aseguro que el Jefe Maestro tendría un
regreso tardío (salvo el caso de Halo Wars) pero, ni cortos ni
perezosos, enseñaron, un año y pico después, lo que sería la nueva
entrega de la saga. Vídeos extraños e información a cuentagotas, hasta
que al final, las cosas se dejaron claras: controlaríamos a un
personaje completamente nuevo, miembro de las fuerzas especiales del
mando humano, lo que implicaba, por imperativo, carecer de las ventajas
físicas del Jefe Maestro.
Esa última idea casi obligó a Bungie a hablar de
sigilo, de atacar planeando estrategias, aunque al final, el resultado,
no es tan diferente como el visto en los tres Halos, de hecho, en el
Complejo Lambda tenemos la teoría de que si el Rookie o cualquier de
los miembros del comando ODST se quitase el casco, debajo de éste
aparecería el del jefe maestro. Tal cual. Veamos.
El desarrollo
de ODST mezcla dos tipos de fases, las del novato y las de los soldados
ODST restantes; las primeras son las más oscuras y melancolicas, y en
ellas una inhospita Nueva Bombasa nos muestra los efectos de una guerra
a gran escala. El amigo Rookie tendrá que usar la visión especial de su
casco para ver en la oscuridad y detecar los numerosos archivos de
audio escondidos entre las paredes de la ciudad, y de paso, hacer
frente a los Covenant rezagados que aún siguen en la ciudad; son unas
fases más tranquilas y distendidas, donde podremos investigar a placer
el mapeado sin ser agobiados por ingentes cantidades de Covenant, y
tendremos armas que nos permitirán pasar desapercibidos (pistola y
ametralladora con silenciador).
Las otras fases son las más
agresivas, en las que el juego "apestará" (en el buen setido) a Halo
por todos sus poros; controlando a los distintos miembros del comando
ODST, deberemos masacrar a los Covenant usando mortíferas armas y todo
tipo de vehículos, en unas batallas que si bien no llegan, en ningun
momento, al nivel de brutalidad de la tercera parte, no andarán lejos
del todo. Aquí ya no existen sutilezas de ningún tipo, y los
enfrentamientos serán directos y viscerales.
Las novedades a la hora de controlar a estos
personajes serán relativas, y los parecidos con el jefe maestro
evidentes. Mantendremos el escudo, y sólo si recibimos una cantidad
ingente de ataques, este se agotará, pasando a ver nuestra barra de
vida, marcada en rojo, lo que nos obligará a recurrir a botiquines. De
todos modos, el mítico escudo del jefe maestro sigue presente, aunque
sea más endeble, lo que nos permite entrar a saco en no pocas
ocasiones; los saltos, aunque no ta exagerados como los del jefe,
siguen presentes y seguirán desafiando la gravedad, una de las señas de
identidad de la saga; y, por último, la contundencia del Jefe sigue
presente en todos los soldados: podremos destruir a un Wraith a
puñetazos enganchándonos a su carcasa, y los culatazos/puñetazos de
nuestros soldados seguirán siendo tan efectivos como siempre. Es cierto
que las animaciones a la hora de, por ejemplo, expulsar a un Brute del
mando de una moto, serán más accidentadas que las vistas mientras
controlábamos al jefe maestro, el cual lo hacía sin apenas esfuerzo,
pero el resultado sigue siendo el mismo. Poco o nada ha cambiado.
En
parte entendemos que todo siga igual; si algo funciona no hay necesidad
de cambiarlo, y si las señas de identidad de la saga Halo son "Las
señas de identidad de la saga Halo", no merece la pena eliminarlas
gratuitamente, pero tampoco nos gusta la nula evolución jugable de esta
entrega respecto a las demás, más aún si estamos hablando,
supuestamente, de simples soldados que poco o nada podrían hacer contra
el Jefe Maestro. Bungie ha optado por respetar la fórmula base, sin
apenas cambios, y esos pocos cambios, se quedan en lo anecdótico.
En realidad, todo lo que hayáis visto o leído de
Halo 3 vale para este juego, porque aunque las formas cambien (nuevo
protagonista) el fondo sigue siendo el mismo: gran jugabilidad y
batallas colosales, las más grandes vistas en shooter alguno. De todos,
ese aire de expansión que tuvo ODST en su día (aunque al final, es un
juego independiente a todos los niveles) le han hecho perder duración
respecto a la tercera entrega y más momentos épicos (inolvidable la
lucha contra dos Scarab en la tercera parte), relegando esos momentos
"especiales" a una batalla de Banshess y una escapda en autopista
durante los últimos niveles de la aventura. Cualitativa y
cuantitativamente, es un juego más humilde que Halo 3...Humilde, que no
peor, cuidado.
Las modalidades multiplayer de ODST siguen siendo
las mismas salvo por el modo tiroteo. Si no queremos jugar el modo
tiroteo, y pretendemos librar las partidas "clásicas" de Halo 3, el
juego viene con un segundo DVD que al meterlo en la consola, se
convertirá en Halo 3 automáticamente, y que reconocerá como tal, al
menos en su faceta multiplayer. El modo tiroteo es la gran aportación
al conjunto del ya bien servido multiplayer: siendo el equivalente al
modo horda de Gears of War, debemos resistir las oleadas de Covenant
con recursos limitados, teniendo cada nueva oleada más poder y, en
algunos casos, ventajas o desventajas en el uso de cráneos (lanzarán el
doble de granadas, esquivarán mejor, o ganaremos nosotros vida al
golpearlos cuerpo a cuerpo). El objetivo de este modo tiroteo consiste
en sobrevivir el máximo tiempo posible, ya que no hay límite de rondas,
y la nota anecdótica es que los cuatro jugadores compartirán un número
conjunto de vidas; si uno de ellos muere, restará una vida a todo el
resto del grupo. Los piques están asegurados. Por supuesto, el juego
mantiene el modo coop para cuatro jugadores durante la historia
principal.
En el apartado técnico, Halo ODST cumple con
nota, al igual que su tercera entrega. Si bien es cierto que mantiene
las lacras de dicho motor (los famosos 620p) nadie puede negar que el
resultado global es impresionante, sobre todo en cuestiones de
iluminación, donde el juego gana atractivo en cantidades industriales;
lo mismo se puede decir de la más que estable tasa de frames, y es que
a pesar de los elementos en pantalla, nunca veremos bajones
significativos, algo que justifica que la resolución nativa este por
debajo de los 720p; Bungie ha preferido sacrificar calidad gráfica para
ganar en frames, y lo han conseguido. Donde si falla el juego es en las
animaciones faciales (y en el detalle de las caras) de los personajes
protagonistas en las secuencias cinemáticas, las cuales son muy
mediocres.
El sonido resulta tan bueno como siempre (salvo
el sangrante caso de Halo 2); doblaje de calidad, patrio y sin nada que
objetar; el resto del repertorio sonoro también está a la altura, con
unas melodias que ambientan perfectamente las fases del novato y los
momentos de acción visceral del resto de miembros del comando ODST. Los
efectos especiales no se quedan atrás y nos muestran la batalla tal
cual. Muy bien.
Halo ODST es un gran shooter a la sombra del
juego al que debe su existencia, que no es otro que Halo 3. Al final
Bungie nos ha regalado un pedacito más de horas de juego y disfrute de
una saga mítica, pero no ha podido (o no ha querido) aprovechar el
filón de tener a un nuevo personaje protagonista (o varios, en este
caso) entre mano, y no ha querido arriesgarse a eliminar atractivos
jugables que han definido el devenir de la saga. El modo tiroteo es
probablemente la novedad más reseñable de este juego, y ciertamente, se
ha ganado la posibilidad de aparecer en futuras entregas de esta
franquicia, ¿Halo Reach quizás? Ya veremos...
Nos ha gustado:
-El modo tiroteo
-Técnicamente notable, a pesar de los 620p
-Mantiene los atractivos vistos en toda la saga
No nos ha gustado
-La recreación de las caras y las animaciones faciales en las secuencias cinemáticas (sobre todo de los personajes humanos)
-Nula evolución jugable respecto a otros Halo; Bungie no ha aprovechado las posibilidades de controlar a nuevos protagonistas
-La aventura principal es más corta y no tiene tantos momentos épicos como en la tercera entrega de la saga.
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Análisis realizado por Bonoman.
Para descargarlo pincha
aquí.
Programa: 3x05
Fecha de emisión: 02/10/09
Duración: 1h57'06''
Peso: 46,9Mb
1 Comentario:
Repito el mismo comentario
3 de Octubre de 2009 • 23:09 — 05_kefka_06Repito el mismo comentario que dejé en la entrada de ligrim:
Una de mis próximas compras, pese a no poderlo jugarlo de inmedianto debido a la desdicha de mi consola
. El juego pinta bien, y si algunos dicen que es mejor que el 3, seguro que me gustará.
Un saludo y 5 estrellas para tu contador ^^