10 de Febrero de 2012
Oct
3

[CL] 3x05 - Halo 3: ODST

 
 
 
 
 
 
En Halo ODST controlamos a un "novato" (o Rookie) del comando ODST, una unidad especial que tiene la particularidad de ser lanzada en una especie de cápsula hasta el campo de batalla. La historia se sitúa entre el final de la segunda parte de la saga y el principio de la tercera, en una lucha paralela entre el Jefe Maestro y el comando ODST dentro de la ciudad de Nueva Mombasa, que está siendo atacada por los Covenant. Los hechos se narran a través de un formato "coral" (varios personajes compartiendo protagonismo) siendo el novato uno más de los soldados que controlaremos.

Aunque la trama es atractiva en un primer momento, lo cierto es que Bungie no ha acertado a la hora de dar un tratamiento tan "anónimo" al supuesto protagonista, que al igual que Gordon Freeman o el Marine de Doom, carece de una personalidad definida, siendo "nosotros" los protagonistas. En sí el recurso no es malo, pero contrasta en exceso con lo visto hasta ahora en la saga, con un Jefe Maestro que ha sido la cara visible de todas las entregas vistas hasta el momento. Nuestro Rookie es un tipo que no habla y que siempre está al margen, y el resto de personajes, aunque bien diferenciados, no logran ganarse la empatía del jugador, ya que al pasar de uno a otro como si tal cosa a medida que avanzamos, no nos da tiempo a encariñarnos con ellos.
 
 
 
 
¿Nuevo personaje, nuevo juego? No, para nada. El punto de partida de Halo ODST es uno de los recursos más transgresores vistos en cualquier saga con cierta enjundia, donde un personaje mítico queda en segundo plano en favor de otro completamente inédito, lo que crea en el jugador una mezcla entre rechazo y morbo por conocer la historia de ese Don Nadie que se atreve a coartar el protagonismo de un personaje mítico. Nuestro novato es un miembro del comando ODST, un tipo de pocas palabras (o ninguna) que hace bien su trabajo, y que a modo de flashbacks irá reviviendo las penurias que el resto de sus compañeros han vivido a lo largo del ataque a Nueva Bombasa, hasta que al final todos se juntan en un batalla de proporciones colosales.

Bungie ha dejado descansar al Jefe Maestro, o al menos lo ha intentado, porque aquellas afirmaciones que nos intentaban vender un juego que cambiaría de estilo en favor de un desarrollo mucho más duro y basado en la supervivencia, no han sido del todo ciertas. Recapitulemos: tras el lanzamiento de Halo 3, Bungie aseguro que el Jefe Maestro tendría un regreso tardío (salvo el caso de Halo Wars) pero, ni cortos ni perezosos, enseñaron, un año y pico después, lo que sería la nueva entrega de la saga. Vídeos extraños e información a cuentagotas, hasta que al final, las cosas se dejaron claras: controlaríamos a un personaje completamente nuevo, miembro de las fuerzas especiales del mando humano, lo que implicaba, por imperativo, carecer de las ventajas físicas del Jefe Maestro.
 
 
 
 
Esa última idea casi obligó a Bungie a hablar de sigilo, de atacar planeando estrategias, aunque al final, el resultado, no es tan diferente como el visto en los tres Halos, de hecho, en el Complejo Lambda tenemos la teoría de que si el Rookie o cualquier de los miembros del comando ODST se quitase el casco, debajo de éste aparecería el del jefe maestro. Tal cual. Veamos.

El desarrollo de ODST mezcla dos tipos de fases, las del novato y las de los soldados ODST restantes; las primeras son las más oscuras y melancolicas, y en ellas una inhospita Nueva Bombasa nos muestra los efectos de una guerra a gran escala. El amigo Rookie tendrá que usar la visión especial de su casco para ver en la oscuridad y detecar los numerosos archivos de audio escondidos entre las paredes de la ciudad, y de paso, hacer frente a los Covenant rezagados que aún siguen en la ciudad; son unas fases más tranquilas y distendidas, donde podremos investigar a placer el mapeado sin ser agobiados por ingentes cantidades de Covenant, y tendremos armas que nos permitirán pasar desapercibidos (pistola y ametralladora con silenciador).

Las otras fases son las más agresivas, en las que el juego "apestará" (en el buen setido) a Halo por todos sus poros; controlando a los distintos miembros del comando ODST, deberemos masacrar a los Covenant usando mortíferas armas y todo tipo de vehículos, en unas batallas que si bien no llegan, en ningun momento, al nivel de brutalidad de la tercera parte, no andarán lejos del todo. Aquí ya no existen sutilezas de ningún tipo, y los enfrentamientos serán directos y viscerales.
 
 
 
 
Las novedades a la hora de controlar a estos personajes serán relativas, y los parecidos con el jefe maestro evidentes. Mantendremos el escudo, y sólo si recibimos una cantidad ingente de ataques, este se agotará, pasando a ver nuestra barra de vida, marcada en rojo, lo que nos obligará a recurrir a botiquines. De todos modos, el mítico escudo del jefe maestro sigue presente, aunque sea más endeble, lo que nos permite entrar a saco en no pocas ocasiones; los saltos, aunque no ta exagerados como los del jefe, siguen presentes y seguirán desafiando la gravedad, una de las señas de identidad de la saga; y, por último, la contundencia del Jefe sigue presente en todos los soldados: podremos destruir a un Wraith a puñetazos enganchándonos a su carcasa, y los culatazos/puñetazos de nuestros soldados seguirán siendo tan efectivos como siempre. Es cierto que las animaciones a la hora de, por ejemplo, expulsar a un Brute del mando de una moto, serán más accidentadas que las vistas mientras controlábamos al jefe maestro, el cual lo hacía sin apenas esfuerzo, pero el resultado sigue siendo el mismo. Poco o nada ha cambiado.

En parte entendemos que todo siga igual; si algo funciona no hay necesidad de cambiarlo, y si las señas de identidad de la saga Halo son "Las señas de identidad de la saga Halo", no merece la pena eliminarlas gratuitamente, pero tampoco nos gusta la nula evolución jugable de esta entrega respecto a las demás, más aún si estamos hablando, supuestamente, de simples soldados que poco o nada podrían hacer contra el Jefe Maestro. Bungie ha optado por respetar la fórmula base, sin apenas cambios, y esos pocos cambios, se quedan en lo anecdótico.
 
 
 
 
En realidad, todo lo que hayáis visto o leído de Halo 3 vale para este juego, porque aunque las formas cambien (nuevo protagonista) el fondo sigue siendo el mismo: gran jugabilidad y batallas colosales, las más grandes vistas en shooter alguno. De todos, ese aire de expansión que tuvo ODST en su día (aunque al final, es un juego independiente a todos los niveles) le han hecho perder duración respecto a la tercera entrega y más momentos épicos (inolvidable la lucha contra dos Scarab en la tercera parte), relegando esos momentos "especiales" a una batalla de Banshess y una escapda en autopista durante los últimos niveles de la aventura. Cualitativa y cuantitativamente, es un juego más humilde que Halo 3...Humilde, que no peor, cuidado.

Las modalidades multiplayer de ODST siguen siendo las mismas salvo por el modo tiroteo. Si no queremos jugar el modo tiroteo, y pretendemos librar las partidas "clásicas" de Halo 3, el juego viene con un segundo DVD que al meterlo en la consola, se convertirá en Halo 3 automáticamente, y que reconocerá como tal, al menos en su faceta multiplayer. El modo tiroteo es la gran aportación al conjunto del ya bien servido multiplayer: siendo el equivalente al modo horda de Gears of War, debemos resistir las oleadas de Covenant con recursos limitados, teniendo cada nueva oleada más poder y, en algunos casos, ventajas o desventajas en el uso de cráneos (lanzarán el doble de granadas, esquivarán mejor, o ganaremos nosotros vida al golpearlos cuerpo a cuerpo). El objetivo de este modo tiroteo consiste en sobrevivir el máximo tiempo posible, ya que no hay límite de rondas, y la nota anecdótica es que los cuatro jugadores compartirán un número conjunto de vidas; si uno de ellos muere, restará una vida a todo el resto del grupo. Los piques están asegurados. Por supuesto, el juego mantiene el modo coop para cuatro jugadores durante la historia principal.
 
 
 
 
En el apartado técnico, Halo ODST cumple con nota, al igual que su tercera entrega. Si bien es cierto que mantiene las lacras de dicho motor (los famosos 620p) nadie puede negar que el resultado global es impresionante, sobre todo en cuestiones de iluminación, donde el juego gana atractivo en cantidades industriales; lo mismo se puede decir de la más que estable tasa de frames, y es que a pesar de los elementos en pantalla, nunca veremos bajones significativos, algo que justifica que la resolución nativa este por debajo de los 720p; Bungie ha preferido sacrificar calidad gráfica para ganar en frames, y lo han conseguido. Donde si falla el juego es en las animaciones faciales (y en el detalle de las caras) de los personajes protagonistas en las secuencias cinemáticas, las cuales son muy mediocres.
El sonido resulta tan bueno como siempre (salvo el sangrante caso de Halo 2); doblaje de calidad, patrio y sin nada que objetar; el resto del repertorio sonoro también está a la altura, con unas melodias que ambientan perfectamente las fases del novato y los momentos de acción visceral del resto de miembros del comando ODST. Los efectos especiales no se quedan atrás y nos muestran la batalla tal cual. Muy bien.
Halo ODST es un gran shooter a la sombra del juego al que debe su existencia, que no es otro que Halo 3. Al final Bungie nos ha regalado un pedacito más de horas de juego y disfrute de una saga mítica, pero no ha podido (o no ha querido) aprovechar el filón de tener a un nuevo personaje protagonista (o varios, en este caso) entre mano, y no ha querido arriesgarse a eliminar atractivos jugables que han definido el devenir de la saga. El modo tiroteo es probablemente la novedad más reseñable de este juego, y ciertamente, se ha ganado la posibilidad de aparecer en futuras entregas de esta franquicia, ¿Halo Reach quizás? Ya veremos...
 
 
 
 
Nos ha gustado:

-El modo tiroteo
-Técnicamente notable, a pesar de los 620p
-Mantiene los atractivos vistos en toda la saga

No nos ha gustado

-La recreación de las caras y las animaciones faciales en las secuencias cinemáticas (sobre todo de los personajes humanos)
-Nula evolución jugable respecto a otros Halo; Bungie no ha aprovechado las posibilidades de controlar a nuevos protagonistas
-La aventura principal es más corta y no tiene tantos momentos épicos como en la tercera entrega de la saga.
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Análisis realizado por Bonoman.
Para descargarlo pincha aquí.

Programa: 3x05
Fecha de emisión: 02/10/09
Duración: 1h57'06''
Peso: 46,9Mb
 
5
Valoración media: 5 (2 votos)

1 Comentario:

Repito el mismo comentario

Repito el mismo comentario que dejé en la entrada de ligrim:

Una de mis próximas compras, pese a no poderlo jugarlo de inmedianto debido a la desdicha de mi consola Crying or Very sad. El juego pinta bien, y si algunos dicen que es mejor que el 3, seguro que me gustará. 

Un saludo y 5 estrellas para tu contador ^^