9 de Julio de 2008
Mar
18

Eternal Fight: Heart vs Brain

    

 

¿Somos dueños de nuestros actos? ¿Elegimos nuestro destino? ¿Elegimos siquiera nuestro camino?         

Algunas religiones creen que tenemos libre albedrío. Esto es, la capacidad de decidir lo que queremos y lo que no queremos hacer. Pero, ¿sómos realmente libres?

Desde mi punto de vista, hay dentro de nosotros dos fuerzas que luchan por tomar el mando de nuestro cuerpo. El corazón y el cerebro: Sentimiento vs lógica. Intuición vs razonamiento. Impulso vs juicio.

                                

Nos creemos que dirigimos nuestra vida. Que pilotamos nuestro cuerpo. Que nuestras manos, piernas, brazos, pies, ojos, órganos están a nuestras órdenes y tenemos pleno control sobre ellos. Y esto es casi cierto. Pero, ¿qué pasa con el corazón? Y no me refiero al órgano que bombea sangre por nuestras arterias. Si no a allá de dónde quiera que surjan nuestros sentimientos.

Sé lo que estareis pensando, que los sentimientos también se generan en el cerebro. Sí pero, ¿porqué, muchas veces entran en conflicto con nuestro razonamiento? ¿Alguien no ha tenido una discusión mental consigo mismo? Dos "voces" en nuestra cabeza que nos intentan dirigir en direcciones distintas. ¿Qué ocurre? Si yo sé que debo hacer esto, que es lo más lógico y práctico, ¿porqué, sin embargo, quiero hacer esto otro, arriesgado y quizá inútil?

 

El corazón, o los sentimientos como querais llamarlo, va por libre. Por mucho que nuestro cerebro nos diga que eso que estamos sintiendo en un determinado momento no nos conviene, que no es lo mejor, el corazón no va a cambiar de idea. Él es libre como un niño. No está atado por los prejuicios que sí condicionan nuestra mente. O, ¿acaso creeis que se puede censurar el amor? ¿Porqué, en ocasiones, nos sentimos culpables de nuestros sentimientos? Nosotros no podemos elegir lo que sentimos. La lucha se prevé encarnizada. ¿Por quién tomarás partido?

                                      

 

"Nuestra razón no tiene cobertura en nuestro corazón".

4.75
Valoración media: 4.8 (4 votos)

9 Comentarios:

Bueno, por partes: 1º No

Bueno, por partes:

1º No somos libres, y si lo somos. En el sentido filosófico, si por ejemplo tu mañana quieres entrar con un vaso con un huevo dentro en el despacho de tu jefe y tirárselo a mala idea, estas en tu derecho, pero no lo harás porque de hacerlo te despedirán y no tendrás el sueldo que necesitas para vivir, aparte de que repercutirá negativamente en futuros empleos a los que pudieses aspirar. En resumen, podemos hacer lo que queramos, pero sabemos, por obligación moral/racional que no podemos/debemos.

2º Sentimentalmente, somos libres. Lo sentimientos son parte del ser humano, y una ayuda a alcanzar la felicidad y el saber absoluto. Si por ejemplo, no sinitiesemos el amor, no sabríamos cuan importante puede llegar a ser cuidar a la chica que nos da alegría (Es mas, tampoco nos esforzaríamos por ser mejores personas y no tendríamos motivaciones) Los fracasos implican aprender de los errores e intentar superarlos, y tu sentimiento de superación, de la satisfacción de alcanzar una meta que a priori parece imposible, es lo que te hace ser cada día mejor persona. Yo no creo que los sentimientos opriman... yo creo que no hay nada mas liberador que los sentimientos.

En resumen, somos libres, pero también sabemos lo que esta bien, y lo que esta mal, y eso no nos limita, sino nos libera, al convertirnos en mejores personas. Nos impulsa a aspirar a algo mas que la pura maldad. 

mmm interesante reflexión

mmm interesante reflexión Logan. Y sin duda no te falta razón. Pero yo, adonde quiero ir a parar, es que no podemos controlar nuestros sentimientos, no los elegimos. Sí elegimos si nos guiamos por ellos o no, pero no podemos evitar o elegir que surjan. Y no digo que ésto sea malo o bueno. Yo tampoco creo que nos opriman. ¿No es como si estuviésemos poseídos por un ente que nuestro cerebro no puede manejar? Es como la naturaleza, no podemos controlarla. ¿Es mala la naturaleza? No, aunque a veces provoque desastres.

Uy, que filosóficos estamos hoy...

Uy, que filosóficos estamos hoy... Wink

Los sentimientos siempre son una fuerza poderosa, pero es el cerebro el que siempre decide que decisión tomar, incluso cuando decimos eso de "se ha dejado llevar por los sentimientos". Se escoja una opción u otra se hace desde la racionalidad, aunque no lo parezca a primera vista.

Quédate con esto,

Quédate con esto, Moskeeto... no podemos controlas nuestras emociones... pero sí nuestros actos.

Esto quiere decir que de lo que hacemos, de lo que vivimos, de lo que sentimos... se forman nuestros sentimientos. Con lo cual en cierta medida podemos llegar aevitar sentir cosas que no queremos a raíz de ciertas cosas que podemos predecir que pasarán y buscando un modo de evitarlas, y con esto digo...

... que eres un esclavo, Neo. Al igual que los demás nacistes en una prisión que no puedes saborear, ni oler, ni tocar Very Happy

Nah, ahora en serio. Lo dicho arriba, no podemos controlar completamente los sentimientos, pero sí prevenir sentir ciertas cosas que no queremos sentir en un futuro. 

Muy interesante

Me apunto al debate filosófico.

He tenido varias épocas en las que he priorizado el corazón y otras el cerebro. Todo depende de las circunstancias.

Hace bastantes años estuve con una chica por la que sentía algo brutal que hasta me dolía el pecho cuando estaba con ella, pero sabía que no sentía lo mismo y que para ella era temporal. Así que utilicé el cerebro para lanzarme con paracaidas, aún así la ruptura fue muy dolorosa, pero no quiero imaginar cómo habría sido si me hubiera abierto completamente.

Los sentimientos pueden darnos alas y hacernos sentir como dioses. Pero también son una debilidad, porque cuando los muestras, es fácil encontrar la fuente que te da esa fuerza y si la atacan, te debilitarán o te harán perder el control.

En el mundo real hay que tener mucho cuidado al mostrar los sentimientos, por lo que hay que actuar con cabeza. Pese a esto, como bien dices, los sentimientos van por libre y tú decides dónde queda el límite de tus actos.

5 estrellas.

Una gran reflexión

Una gran reflexión Moskeeto.

Yo creo que lo bueno, y los mas dificil (por no decir imposible), es tener un putno medio entre ambas cosas.

El cerebro siempre te pide racionalidad, te da los pros y los contras, pero a veces el corazón se pone por encima y es el que te dice "¿por que no te arriesgas? Si pierdes te quedas igual, pero si ganas..." y es precisamente el corazón, junto a la esperanza, la que te hacen tirarte sin paracaidas.

Sinceramente, las mejores decisiones que he tomado respecto a mi vida personal , han sido las que he tomado con el corazón en la mano. Con mi novio en principio estaba la racionalidad de ambos, el en Malaga y yo en Valladolid, 700km entre nosotros, ¿empezar una relación asi? El cerebro me gritaba "Ni hablar!!!, estás loca si lo haces", y le hice caso durante mucho tiempo... pero un dia el corazón salió a la luz con fuerza y dijo "¿que coño haces? llevas enamorada de ese chico 3 años, ¿refieres estar así que arriesgarte?" y parece que al mismo tiempo a el le ocurrió lo mismo, resultado, 5 años de novios y con planes de boda... 

Evidentemente te llevas muchos batacazos, y cuando fracasas duele mucho y te sientes un completo idiota, y encima ahí tienes a tu pequeño cerebro recordandote "te lo adverti". Pero ser demasiado racional siempre no es bueno, porque pierdes muchas oportunidades de ser feliz.

 

No me hables de amor

No me hables de amor Moskeeto... mi novia y yo cortamos hace dos semanas y tengo el corazon dividido en 1000.

En estos momentos mi corazón dirige a mi cerebro, desgraciadamente. 

Lo que dice Fukuyama es

Lo que dice Fukuyama es otra cuestión, en los malos momentos el corazón es el que más guerra da, y el pobre cerebro aguanta estoicamente ;D

Sería bueno que en los malos momentos el cerebro se impusiera "bueno, si la cosa ha salido mal, mala suerte, hay que seguir adelante y ver que hay tras esta piedra en el camino", pero no, el puñetero corazoncito ahí esta dando guerra "no puedo seguiiiiiiir" grita como un cosaco, y solo el tiempo consigue que poco a poco se vaya pegando cada trocito y quede reconstruido de nuevo. Lo malo de esto es que muchas veces el corazón se endurece por miedo. 

Muy bueno ese apunte, Shai,

Muy bueno ese apunte, Shai, no lo había pensado. Lo que yo creo es que debemos dejarnos guiar por nuestro corazón, aplicando un poquito de cabeza y sensatez. Uff! qué difícil, ¿no?