10 de Febrero de 2012
Nov
1

Wario's Woods

Categorías: 

Nintendo

Puzle

Jugadores: 2

Continuaciones: Infinitas

Fases: 99

Dificultad: Media

Introducción

Wario's Woods cuenta con el honor de ser el último juego producido por Nintendo para su consola de 8 Bits: NES, aunque en Japón aparecieran títulos posteriores.

Lanzado en 1994, este cartucho de 4 megabits representó el último aliento de una consola defenestrada ante la imponente irrupción de su sucesora: Super Nintendo.

Wario's Woods en un puzzle de mecánica distintiva en el que controlamos directamente a Toad, quien por extraño que parezca aparecerá en pantalla, dentro de un clásico receptáculo rectangular estilo Tetris.

Creada como una versión ligeramente capada de las ediciones Super Nintendo y Satellaview, en aspectos como la banda sonora, la ausencia del modo versus contra la CPU, la imposibilidad de eliminar criaturas en más de una dirección o el no poder mover los cristales, aunque a grandes rasgos su mecánica de juego no difiere en los aspectos más importantes.

 Portada japonesa del juego.

Gráficos (80)

A nivel técnico nos encontramos ante un juego bastante colorido, muestra clara, dentro de las limitaciones del género, del nivel de dominio que Nintendo había alcanzado en su vetusta doméstica.

Portada europea y americana.

Sonido (75)

El apartado sonoro es menos atractivo, y ni las melodías ni los efectos consiguen llegar al nivel de los gráficos.

Jugabilidad (75)

Wario's Woods cuenta con la peculiaridad, dentro del género de puzles, de mover a derecha e izquierda a nuestro personaje, encerrado dentro del enorme rectángulo en pantalla.

La mecánica de juego nos obliga a apilar las criaturas en pantalla para conseguir con las bombas correspondientes eliminarlas de la pantalla.

 Esos son los bichitos que hay que amontonar

De esta forma, y a diferencia de otros juegos del género, en Wario's Woods, Toad debe coger, al más puro estilo Super Mario Bros 2 a los monstruos y las bombas que caen de la parte superior para hacerlos desaparecer.

El objetivo de cada nivel es limpiar la pantalla de objetos, para lo cual debemos unir bombas y monstruos del mismo color en horizontal, vertical o diagonal, con una cantidad igual o superior a tres bloques.

Dispondremos de limitaciones de tiempo, además de que Wario hará que el techo del escenario vaya descendiendo poco a poco.

La gracia del asunto residen en el hecho de que en función del tipo de enemigo, estos deberán ser eliminados en diagonal, en línea recta, con un código de colores distinto, o incluso mediante dos bombas, con limitaciones de tiempo entre la explosión de ambas detonaciones.

A lo largo de los diferentes niveles se introducen los distintos tipos de enemigos, por lo que la experiencia de juego se va renovando y complicando de forma bastante interesante.

Este esquema de juego, con ciertas similitudes con Puyo Puyo, permite crear combos ante la caída de las piezas que ocupen posiciones adyacentes a las que eliminemos, lo que afecta, al igual que en el caso de la creación de líneas de cuatro o más bloques, a la pantalla del rival en el modo versus.

Lo Mejor

El sistema de juego ofrece una notable profundidad y variedad por los distintos enemigos.

Lo Peor

Pobre en comparación con la versión Super Nintendo.

Total (76)

Lo que no entiendo es la razón que motivó a Nintendo a realizar la versión NES de este juego, ya que el cartucho de 16 bits era muy superior, tanto en aspectos técnicos, como en posibilidades jugables y modos.

Pese a todo, nos encontramos ante un título interesante por dos motivos:

- Uno la jugabilidad distintiva que lo aleja de los clásicos clones de Tetris

- Por otra parte, y como aspecto sentimental, encontrarnos ante el último juego de NES.

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