10 de Febrero de 2012
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LA CARTA DE MOMONE: King

Notable y generosa King:

Ignoro si algun día podré saber tu verdadero nombre, en lugar de llamarte por el alias con el que te registrarte para poder participar en los torneos de Tailandia de Muay Thai. Que una mujer como tú llegara a eso, me merece mis respetos más sinceros.

Pero vayamos al principio de tu vida: Hija de occidentales, te viste abandonada junto a tu hermano Jan, en la inhospita Tailandia, donde aprendiste el idioma y el Muay Thai. Jan fué para tí un asidero, un ancla para aferrarte a la tierra y no despegar los pies de ella, siendo para él lo que tu ya no podías tener para tí. Él y tú os entrenaisteis duramente, llegando a ser expertos en dicha lucha marcial. Con el tiempo, Jan decidió seguir su vida, y se marchó, dejándote sola ante ese mundo hostil y masculino de luchadores.

Qusiste ganar dinero, pero no como ramera, sino como luchadora... y las puertas se te cerraron. Un corte de pelo, vestimenta masculina... y King nació. Te apunste al torneo sorprendiendo a propios y extraños, luchando siempre vestida con camisa y pantalón sujeto por tirantes, lo que muchos vieron como prepotencia y arrogancia. No era más que tu tapadera, tu fachada, de ser una mujer en un mundo de hombres humillados por caer ante una mujer. Como era de esperar, te enfrentaste al campeón, a Joe Higashi, al que llegaste a tener contra las cuerdas, al borde del mismo K. O. ... hasta que ocurrió lo que nunca querías que pasara: rompió tu camisa. El escándalo fue mayúsculo, no sólo por ver que quien era el aspirante al trono de Joe era una mujer, sino por los bellos atributos que la camisa ocultaba. El torneo se anulaba y Joe seguía siendo lo que era, pero para tí, ya había nacido un trauma del que te costaba recuperarte.

Viajáste a América, la tierra de las oportunidades, resultandote sencillo mezclarte entre ellos por tus occidentales rasgos. Llegáste a South Town, donde no tuviste más remedio que trabajar en L´Amour, tras varios desencuentros. Para colmo, tuviste que trabajar para Mr. Big a la fuerza, tras conocer el paradero de Jan, tu hermano. Sin embargo, el destino tenía previsto tu salvación en la figura de un japonés de pelo rubio y golpes contundentes, que te venció como hiciera Jack Turner, pero con una diferencia: él vio que tú eras una mujer en vez de un hombre. Él se comprometió a ayudarte a cambio de salvar a su hermana Yuri, y lo hizo. No sería la última vez que le vieras, ya que él gano el primer King Of Fighters al que te presentaste, y al que no pudiste participar, debido a tu derrota en las preliminares. Sin embargo, te diste el placer de ganar a ese malnacido de Turner, al que le dijiste tu mayor secreto... y su mayor humillación. Gracias a Ryo Sakazaki, tu hermano Jan pudo volver a caminar, y tú encontraste algo que te faltaba: amor.

En Inglaterra las cosas te iban bastante bien en ILLUSION, tu bar. Compaginaste la gestión del bar con tus combates en los King of Fighters, donde en una ocasión luchabas a vida o muerte para salvar a tu hermano Jan de una grave dolencia. No lo ganaste, pero tu amigas Mai Shiranui y Kasumi Todoh te ayudaron a curarle, asumiendo los gastos hospitalarios. Pese a no ganar, te ganaste la confianza del clan Sakazaki, llegando a convertirte en la madre del heredero del clan, como llegó a decir el padre de Ryo, Takuma.

Deseando verte de nuevo en acción, Momone.

 

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