Hola a todos/as:
En ésta nueva entrega de FINALES DIFERENTES, toca adaptación de un personaje de cómic, o más bien, de un personaje aparecido en tiras de prensa publicadas en periódicos, o como se conoce en USA,"cómic strip".
Quién le iba a decir a Jon Davis (hombre en la sombra de Davis Entertainment, productora que se encarga de supervisar adaptaciónes cinematográficas de personajes de tiras de prensa, como la reciente MARMADUKE...), que su personaje protagonista, un gato gordito y perezoso, amante de la lasaña y de meterse continuamente con su amo, se convirtiera en todo un elemento de la cultura popular americana, y por que no decirlo, casi en todo el mundo. GARFIELD ha contando desde su nacimiento en 1978 con nada menos que dos largometrajes especiales para televisión, dos series de televisión, trés películas animadas por ordenador sacadas directamente al negocio del dvd (una de ellas se ha estrenado aquí en cines 3d...)... y dos films de imagen real. El primero, que es el que nos ocupa, nos dió la oportunidad de ver a un Garfield generado por cgi integramente (y pensar que en los primeros intentos de adaptarlo al celuloide, se pensó en usar varios gatos para el personaje...) con la voz original de Bill Murray (lo cual generó el mejor chiste de BIENVENIDOS A ZOMBIELAND...), Breckin Meyer como Jon y Jennifer Love Hewitt como la tetuda... digo... la chica, mientras que aquí tuvimos que tragarnos a un Carlos Latre hipervitaminado de Crónicas Marcianas insoportable. El film tuvo suficiente impacto comercial en taquilla para depararnos una secuela lo bastante mala como para posponer una posible tercera entrega que ya tenía fecha para rodarse, 2007.
El final que os propongo es...
¿Y SI GARFIELD NO HUBIERA SALVADO A ODIE?
Todo había vuelto a la normalidad: nada de babas, nada de olor o pelos de perro en el sofá... y el mando a distancia en manos de sus garras anaranjadas. Garfield estaba contento y feliz por que no tenía que soportar al perro de aquella humana hiperdesarrollada llamada Liz que parecia tener a Jon medio atontado. Odie se llamaba.
"Por fín hay tranquilidad en casa",dice el minino, mientras ve el programa de Larry King en la televisión. No le importa que Odie haya caido en las garras del terrible Happy Chapman, capturador de mascotas a las que somete a terribles experimentos para hacerlas campeonas de concursos de animales. Jon y Liz regresan de una velada agradable, hasta que se dan cuenta de que falta alguien, Odie.
-Garfield, ¿Sabes donde está Odie?
"Seguro que estará babeando algua boca de incendios, Jon", piensa el minino mientras ve a Liz mover sus pechos al correr por todos los rincones de la casa buscando a su perro.
-Jon, Odie no está. Se habrá escapado, aunque no suele ser lo más habitual en él.
-Te ayudaré a buscarlo, Liz, fue mi culpa creer que Garfield y él...
-Gracias, Jon, pero no creo que Odie y Garfield... hubieran congeniado.
-Pero...
-Ahora toca buscarlos, Jon.
"Eh, Jon, ¿Y mi lasaña? ¿Vas a matarme de hambre?"maulla Garfield viendo que Jon le deja sólo para buscar a Odie con Liz. Un portazo es la respuesta que recibe.
Pasan las horas y Happy Chapman se prepara para hacer una"operación"al pobre Odie. Tras quitarle el collar y manterlo sujeto y anestesiado parcialmente, el célebre especialista agarra un taladro, y le dice al perro:
-Oh, sólo sera durante unos segundos. No te dolerá, te lo aseguro.
El ruido del taladro se mezcla con los ladridos de Odie, que se oyen por parte del tugurio que Chapman tiene para sus experimentos. Lo que no sabe es que Odie tiene implantado bajo su piel en su cuello un chip localizador que Liz hizo que le implantaran, en el caso de perderse, como es el caso. Gracias al chip, ella y Jon ven por el ordenador de la clínica veterinaria el lugar donde se encuentra Odie, y acuden para allá. Mientras, Chapman se encarga de eliminar parte de la masa cerebral de Odie, colocándo un microchip en sustitución de dicha masa, tapando poco a poco la herida con vendajes.
-¿Ves como no ha sido nada? Buen perro.
Cuando Chapman trata de salir del local, se encuentra con Jon y Liz, los cuales reconocen a Odie pese al vendaje en su cabeza. Liz reacciona enfadada.
-Devuelvame a mi perro, sucio manipulador.
-Querida, ¿Tiene pruebas de que éste perro es suyo?
-Tiene un microchip que yo le puse para saber donde está, y gracias a él supimos de éste lugar. Ahora entiendo muchas cosas, Happy Chapman.
Desesperado por haberse visto atrapado, Chapman huye con Odie a la desesperada, pero no cuenta con la audacia y tesón de Liz, que le atrapa y le hace una llave digna de la mejora luchadora de wrestling. Chapman suelta a Odie y Jon ve tiernamente el cariño que ella siente por Odie.
Tras llegar a casa de Jon, él habla con Liz, sintiéndose responsable de lo de Odie.
-Liz, yo... lo siento. Perdóname por haberte fallado con Odie.
-Acepto tus disculpas, Jon, pero lo nuestro no funciona.
-Pero...
-Admítelo. Tu gato no se lleva bien con Odie, tarde o temprano acabaría así.
-Podría quitar a Garfield de mi vida, lo haría por tí.
-Es un gesto noble, pero sería como vivir entre fantasmas. Te deseo suerte, Jon Arbuckle.
-Liz, ¿hay alguna posibilidad de que pueda verte éste verano?
-No lo creo, aun no sé lo que haré éste verano o el próximo. Cuídate.
Cabizbajo, Jon entra a casa, encontrándose a Garfield en el sofá con un bol de palomitas.
"Anímate, Jon. Si te soy sincero, me gustan más las pechugas de pavo que las de aquella pava"
-Adios a la mujer de mi vida, y todo por no vigilar a su perro.
"No problemo, Jon. La lasaña arreglará eso"
Así, casi por circustancias casí rayando lo cósmico, Jon y Garfield se ponen de acuerdo en algo: comer lasaña.
1 Comentario:
Muy buena xDD
26 de Junio de 2010 • 14:15 — lFalcOnsSPobre Jon como acaba, el final es muy bueno. Ha perdido a Jennifer Love Hewitt.
Saludos.