23 de Julio de 2014
Abr
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Tormenta: Diosa o Mutante 07

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Episodio 7: Curando todas las heridas.

Abrí los ojos tras despertar en la cama de mi cuarto en la Mansión. Esperando mi despertar estaban Scott, con JeanRemy, sin Pícara, lo cual me extraña un poco, Logan, Bobby Drake, Piotr, Kitty... me sentía como si estuviera en un hospital y al despertar de una operación, viera a mis familiares esperando a ver si despierto del postoperatorio.

-Bienvenida al mundo de los vivos, Ororo.

-Vaya... ¿Cuánto tiempo he estado dormida?

-Si te lo dijera, no me creerías, Ro.

-Suéltalo, Logan, no creo que me duerma en todo el día.

-Trés días. Chuck usó tecnología Shi´Ar para los problemas nutricionales, y Hank cosió la herida por la que sangrabas en la cabeza. Hilo invisible hecho por él.

Trés días. Tres días inconsciente tras salvarme de mi cautiverio en la tierra de los Gigantes de Hielo.

-Kitty y yo hemos hecho el desayuno, espero que te guste. El Profesor suguirió...

-¿Está Charles?

-Charles ha salido a una reunión, me dijo que le avisásemos cuando despertases.

-Vaya. Recuerdo que lo último que ví antes de quedarme inconsciente, fue a Charles... llorar.

-Estaremos cerca por si nos necesitas,"cheré".

-Desayuna tranquila, no creo que necesites ayuda adicional, ¿verdad?

-Claro, puedo con ésto sola. Gracias a todos.

Desayuné unas tortitas caseras con abundante sirope de caramelo, y unas galletitas con forma de rayo, como los pendientes que usaba hace años, cuando decidí cortarme el pelo al estilo de los años 80. Aunque parezca mentira, pude con todo ello y mi estómago no se resintió en absoluto. Lo que me preocupaban eran las piernas: llevaba tiempo sin moverlas, y es más, no me sorprendió ver que había una silla de ruedas cerca, que imagino a quién habrá pertenecido. Tras apartar la bandeja al terminar de beberme el café. traté de comprobar si podía mover las piernas... y bueno, podía mover los dedos, lo cual es buena señal. Luego intenté mover las rodillas... y respondían, aunque tuve que sufrir calambres que me hicieron tumbarme parcialmente en la cama, y evitar soltar un grito poniéndome mi mano en la boca. Luego moví las piernas despacio, poco a poco, haciendo"la bicicleta"con dificultad hasta notarme con algo más de soltura... pero lo más dificil venía ahora: caminar.

Apoyé un pié, y luego otro, y me puse de pié, descalza. Traté de dar varios pasos pero me movía a trompicones. Sabía que había estado trés dias curándome, pero ignoraba el tiempo que llevaba prisionera por Loki. Finalmente, con ayuda de sujetarme al cabecero de la cama, logré mantenerme en pié. y controlar mis andares. Ahora ya entendía en parte lo que es depender de las piernas... y cada vez admiraba a Charles por aguantar el sufrimiento que conlleva ver a gente usarlas sin que él pudiera usar las suyas nunca más. Tras vestirme con ropas de calle (el uniforme todavía no), cogí la bandeja del desayuno y usando el ascensor, bajé a la cocina. No me sentía con fuerzas para bajar las escaleras.

En la cocina estaban Hank y Logan, la vieja y la nueva escuela. Se sorprendieron al verme.

-Tenías hambre, Ro, no has dejado nada.

-Me moría de hambre, Logan, aunque gracias al ascensor, he llegado hasta aquí. No me sentí con fuerzas de bajar las escaleras.

-Es normal, Ororo, llevabas dos semanas fuera de aquí, y si estás aquí ha sido por Jean.

-¿Por Jean?

-Sí: Jean de repente escribía cosas sin sentido en ocasiones, a veces repitiendo palabras que en la vez anterior no lo hizo, y al superponer lo escrito, leimos tu mensaje de socorro. Al estar en Asgard, el Profesor determinó que no podíamos acceder de manera convencional, y consiguió ayuda de un experto en artes místicas. Thor fue de gran ayuda, y la verdad, tienes un admirador incondicional con"Ricitos de Oro".

-¿"Ricitos de Oro"?

-¡Ey, se le ocurrió a Logan!

-Hank, chivato.

Dejé la bandeja y les dejé a ellos en la cocina, con ganas de irme a la piscina. Había pasado dos semanas enteras en Asgard, de ahí mis piernas semientumecidas sin moverlas, y la piscina, al menos, podría ayudarme a recuperar la movilidad, y de paso, fuerza y músculo. Decidi quitarme la ropa y usando las escalerillas, me metí en el agua, moviendo los brazos y las piernas de manera más o menos coordinada. Me costó bastante esfuerzo, pero al nadar, noté que mis piernas respondían a mis movimientos, y el nadar se me hacia menos costoso, con menos fatiga. Mi cuerpo desnudo se movía casí como cuando se movía al nadar continuamente, pero necesitaba a veces forzar algo el ritmo. Cuando sentí que me cansaba, salí de la piscina, secándome con una de las toalla que hay, llevandola luego al lugar donde hay toallas sucias, y me vestí. Me sentía algo más tonificada, aunque algo fatigada. Cogí el ascensor, y subí a la planta principal, y al llegar, me encuentro al abrirse las puertas... a Charles.

-Espero que nadar en la piscina te haya sentado bien, Ororo.

Charles no me leyó la mente, no lo necesitó para saber que he estado en la piscina. Una vez fui de madrugada a la piscina, y para mi sorpresa, ví que había alguien nadando en ella, alguien que no podía mover las piernas, solo los brazos. Ese alguien era Charles.

-Ha estimulado mis piernas. Me he enterado que estuve sin moverlas dos semanas mientras estuve prisionera.

-Demos un paseo.

-Claro.

Recorremos el pasillo de la planta principal de la Mansión, hogar y refugio de muchos de nosotros, mutantes que protegen a gente que nos odia y nos teme por ser mutantes y no como ellos.

-Jean llegó a captar tu señal de socorro, aunque lo hizo con algo de dificultad. Creo que ella puede ser mejor telépata que yo.

-Charles, yo... tengo miedo.

-Vaya.

Charles parecía sorprendido. No se esperaba de mí esa frase o expresión, pero era la verdad.

-Ví lo que hiciste a Loki, y gracias a Jean, pude saber lo que hiciste. Sentí miedo, Charles, mucho miedo. Eso que le hiciste a él... podrías llegar a hacérnoslo a todos, y quién sabe si conscientemente.

-Lo que hice a Loki fue para salvar no solo a tí, sino al resto de vosotros, de futuras intromisiones suyas. Me dolió no poder hacer nada por Bobby cuando pasó lo que le pasó, y no quería que volviera a pasar contigo.

-¡Le has privado de sus recuerdos más queridos! ¡Si hasta le borraste cómo ponerser erguido para caminar! ¿Era necesario?

-Era un aviso. Sólo se los hé bloqueado temporalmente... pero no recordará nada sobre nosotros, ni siquiera a Bobby. Temía perderte, Ororo. Temo perder a otro de mis estudiantes cada vez que salís a salvar al mundo, no puedo evitarlo.

-Charles, puede que otra vida fueras un buen padre, pero gracias por las palabras y el paseo. Actuaste más como padre que como Profesor, ý eso lo agradezco, pero entiende que sienta miedo por lo que hiciste.

-Lo entiendo y lo comprendo, Ororo. Tengo noticias de tu pueblo.

¡Diosa, mi pueblo! Me había olvidado de ellos.

-¿Están bien?

-Sí. Gracias a la ayuda de Thor, no les ha faltado agua para volver a regular sus campos de cosechas, mientras que el mal que atenazaba sus semillas, se ha evaporado como si fuera magia.

"Loki", pensé.

-Me gustaria poder ir a verles, pero mi cuerpo está aún convaleciente de mi recuperación.

-No te preocupes, podría programarte ejercicios en la Sala de Peligro, y ver como te vás notando.

-Sería fenomenal, Profesor.

-Vamos, quiero verte volar de nuevo.

 

 

 

 

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