21 de Noviembre de 2014
Jun
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Hentai Story 18: Trío Caliente

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Bubieko no se lo creyó cuando comenzó a espiar a la hermana de Raiko, a través de la ventana. Nunca creyó que la dulce, apocada y trabajadora Raiko, visitara a su hermana no sólo para llevarla algún dulce de los que prepara en la pastelería en la que trabaja, sino que ella y su hermana preferían ser"dulces"la una a la otra: Raiko y Enejeku se procesaban besos y caricias impropias de hermanas, amén de desnudarse para recorrer con sus lenguas todos sus rincones de sus apetecibles cuerpos.

Aquellas rutinas sexuales casi diarias acabaron volviendo loco a Bubieko, que con su teléfono móvil, grababa la pasión incestuosa de aquellas dos hermanas, almacenando el material en su PC, del cual sacó fotos de sus grabaciones. Un buen día, Bubieko imprimió algunas de las fotos que hizo de una de sus sesiones de sexo, y dejó el sobre en el buzón del domicilio de las hermanas con una nota diciendo:"Si no quieres que el jefe de Raiko las vea, obedece. XXXXXXXXX".

Al cabo de media hora, Bubieko recibe una llamada de una Enejeku asustada por lo que pudiera pasar con su hermana y su empleo, ya que del sueldo de Raiko viven las dos:

-Quién eres. Por favor, dime quién eres, haré lo que sea pero no hagas daño a Raiko.

Bubieko usa un paño para distorsionar la voz, y habla con la jóven sintiendose dominador de la situación.

-Lo que has visto son copias de las fotos que tengo preparadas para enviar al jefe de la pastelería donde Raiko trabaja. Si quieres que ella conserve su puesto, debes decirla que abra la pastelería cuando todos se marchen.

-Pero...

-Tú vendras conmigo a la pastelería. Así estaremos los trés a solas.

-Es una locura.

-Dila que haga eso, y Raiko seguirá haciendo dulces. De lo contrario...

-Esta bien. Cómo... como puedo reconocerte.

-Es facil, vestiré de negro y llevaré gafas oscuras. Te esperaré fuera a las 8:00 en punto de la tarde.

El tiempo pasa y Bubieko llega puntual a la cita. Vestido de negro, gafas oscuras... el chico llama a la puerta del domicilio de las hermanas Hiueda. Una nerviosa Enejeku abre la puerta, encontrándose a Bubieko que la dice:

-Llegó el momento.

Los dos bajan las escaleras y se dirigen a la pasteleria Oiinawi, lugar donde trabaja Raiko. Ella siempre suele ser la última en salir, cosa que hace sobre las nueve, por que el resto se va antes. Tras una breve caminata, Enejeku da dos golpes a la puerta trasera de la pastelería, señal pactada por ambas para saber que ha llegado con el misterioso extorsionador. Una vez la puerta se abre, Bubieko y Enejeku entran, cerrando ella con llave. Dentro, Raiko y Enejeku plantan cara a Bubieko.

-Eres... eres despreciable.

-Desnudaos.

-¿Se puede saber que dices?

-Quitaos la ropa, o con una mera pulsación en mi teléfono, haré que tu jefe vea tus fotos, Raiko. Alguien con costumbres tradicionales como él, vería con malos ojos lo que su empleada hace con su hermana.

Sin decir nada, las dos hermanas revelan sus cuerpos desnudos, de formas sinuosas y deseables, permitiendo a Bubieko verlas de cerca, mucho mejor que desde la ventana desde donde las espiaba.

-Y ahora qué, cerdo.

-Ahora, Raiko, tú y tu hermana os amaréis como os gusta de verdad amaros... ante mí.

Ejeneku y Raiko se besan desnudas, abrazadas, bajo la presión de ser observadas por su chantajista, entregándose como si estuvieran solas en su dormitorio de su casa. Una lame los pechos a la otra, y luego la otra la corresponde el favor, seguido de todo un 69 lésbico en el frío suelo del almacén de la pastelería. Raiko se sienta para sentir la lengua de Ejeneku en ardiente coño, ignorando las dos que Bubieko se ha desnudado completamente, teniendo su miembro en erección notable.

-Ahora siente ésto en tu boca, Raiko.

Con la nariz tapada por Bubieko, ella chupa el pene de él, siendo su cabeza movida por una rara mezcla de deseo y temor, hasta que ella nota la mano de Ejeneku hurgando en cierto agujerito donde a ella no la gusta sentirla juguetear. Raiko para la felación, pidiendo a su hermana que"Por ahí no", a lo que Bubieko responde"Déjala que meta dedos en tu ano". Tras hacer un gesto negativo, Bubieko intuye que Raiko está lista para el siguiente paso.

-Ejeneku, que tu hermana lama tu rajita mientras yo la desvirgo.

La cara de sorpresa de Raiko es eclipsada por el trasero de Ejeneku, que se coloca como espectadora de lujo ante el desvirgamiento de su hermana por parte de su chantajista bien dotado: Primero logra meterla por su coño mojado y caliente, lo suficiente para desvirgarla y romperla el himen... pero para Bubieko sólo es el princípio. Ejeneku lame el coñito de su hermana, la cual está en éxtasis al haber sentido en su interior el equivalente a una perforadora... sin saberse que dicha"perforadora"busca otro agujero... más sucio. Gracias a dedos mezclados con saliva y caramelo, Bubieko va dilatando el ojete de Raiko, lo suficiente para penetrarla ahí. Lágrimas salen de los ojos castaños de Raiko, ante el tremendo dolor del pene de Bubieko ahí.

-¡Me haces daño, bruto!

Las quejas dejan de oirse cuando Raiko lame la rajita de su hermana a pleno rendimiento, que está rebosante de jugos vaginales. Tras varios embistes anales, Bubieko saca su pene del ano dilatadísimo de Raiko, y suelta abundante esperma sobre la cara y boca de Ejeneku, la cual no tarda de besar a su hermana con la cara manchada de esperma, viendo Bubieko sorprendido como Raiko limpia con su lengua el esperma de la cara de Ejeneku.

-Cada noche lo repetiremos, o de lo contrario...

-A la misma hora, pero antes deberás comprarme una pomada.

-¿Una pomada?

-Me has dejado el culo que no voy a poder trabajar sentada, y si quieres que esté sentada...

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