20 de Junio de 2013
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Tormenta: Diosa o Mutante 03

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Episodio 3: Encarando al mal.

Sabía que aquello no era normal, pero no tenía palabras para explicar el por qué de tamaño deteriorio en esa tierra en la que viví, me crié, y serví para que no muriese ni ellos ni yo misma, así que la mañana siguente a mi llegada, aparte de levantarme pronto, me puse en contacto con el Profesor Xavier.

"Profesor, sé es que tarde allá, pero necesito que acceda a mis recuerdos"

"Mmhhh... Ororo... ¿Estás bien?"

"Yo sí, pero mi pueblo no. Necesito que acceda a mis recuerdos, a lo que he visto. Puede que ocurra algo poco natural aquí"

"De acuerdo"

Y entónces... lo noto, dentro de mí, en mi mente, como un forastero en mi mundo, sus ojos en los míos, moviéndose como un fantasma dentro de mi cerebro. Un leve dolor que desaparece cuando sólo oigo su potente voz dentro de mi cabeza.

"Ororo, he visto lo que has visto, y te prometo que indagaré lo que ha podido pasar. Guarda esa semilla seca, puede tener la clave de lo que pasa"

"De acuerdo, Profesor, le informaré si algo más descubro"

Los rayos solares del amanecer no venían sólos, sino que traían nubes que bien podrían descargar agua para los campos, nubes que poco a poco tapaban el sol, y que presagiaban lluvia. Sin embargo, decidí elevarme a las alturas y ejercer mi poder mutante para asegurar que caía agua. Más nubes aparecieron, y los truenos se escucharon tras verse relámpagos caer. Pensé que sería mejor bajar para ayudar a canalizar el agua que cae, hasta que oí palmadas en el aire.

-PLAS, PLAS, PLAS-

Giré para ver a quien daba las palmadas... y lo ví en el aire, con ese ridículo casco de cuernos y ese traje color verde con ribetes dorados que le identifica, un semidios que ya tuvo sus más y sus menos con los mutantes, por lo menos con Bobby, el Hombre de Hielo, al que amplificó su poder sólo para conseguir invadir la Tierra convirtiendola en hielo para que los Gigantes de Hielo pasaran por el lugar sin morirse por las altas temperaturas. Hablo de...

-Loki.

-Sois fascinantes los terrestres con... ¿cómo lo llamáis? Mutaciones. Uno de los tuyos dominaba el hielo, pero tú... dominas el clima por completo.

-A que has venido, aparte de tramar algo.

-Veo que eres inteligente, eso me gusta. Estoy aquí de visita. Asgard es un lugar aburrido, y bueno, Migdard siempre tiene lugares para... pasarlo bien.

-No soy como las que sueles tratar, mentiroso. Más vale que no tengas que ver en lo que le pasa a mi pueblo.

-¿Tu pueblo? Yo veo hombres y mujeres volcados hacia tí, venerándote como si fueras una de nosotros... o como mi repelente y odioso hermanastro. Básicamente eres como... como una competidora o usurpadora.

-Ellos pueden verme como estimen conveniente, son sus creencias, no las tuyas.

-Ten cuidado con tus palabras, mortal de tez oscura, yo podría cambiar eso, pues como me recordaste, soy el Príncipe de las Mentiras. Podría poner al pueblo que tanto amas en tu contra, pero... eso no me vale, por ahora.

Loki no es hombre que diga cosas a la ligera, y como presiento, su fascinación por mis poderes, y su estancia aquí... me da mala espina.

-Has dicho"por ahora". Explícate.

-Verás, si te dijera que hay Gigantes de Hielo, no te pillaría de sorpresa, ¿Verdad? Ahora bien, si te dijera que esos Gigantes han logrado llegar a Asgard y la están destrozando... ¿Me creerías?

-Thor siempre los vence, siempre lo logra.

-Puede ser, pero una ayuda de alguien capaz de alterar los elementos... podría evitar mayores destrozos.

-¿Y que ganaría yo si te ayudase?

-Salvar a tu pueblo de sus miserias... para siempre.

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