22 de Septiembre de 2018
Mayo
19

Leia Organa, Princesa Rebelde 06:

(Atendiendo la queja de Sarmata, creo que lo he puesto bien, corrígeme si me he equivocado, no habrá colorines para los diálogos entre personajes. Así no habrá problemas a la hora de saber que es lo que dicen, y evitar problemas deriviados de la vista a los usuarios/as que leen el serial)

Episodio 6: El retorno de la Fuerza.

Es la primera vez que Leia acude a Coruscant. Las naves circulando sin parar, gente de todo tipo caminando por sus calles y por los edificios... era radicalmente distinto a Alderaán. Invitada por su padre en una especie de jornada de puertas abiertas al Senado, en realidad una maniobra de Palpatine para dar señales de aperturismo dentro de su férreo control. En él, se veían a varios senadores y senadoras con sus hijos e hijas, enseñando a los pequeños el lugar donde dicen lo que pueden decir... siempre y sea bueno para el Imperio.

Gracias a ello, Bail Organa puede hablar sin problemas con senadoras afines, como Mon Mothma, la cual ve a Leia desde que la viera con apenas unos meses de vida, o a la delegación Wookie, que anda bastante enfadada con Palpatine debido a las escaramuzas del Imperio en su planeta natal, capturando a su gente. Curiosamente, el Emperador, rodeado por dos de los miembros de su Guardia Roja, charlaba tranquilamente con dos senadores afines.

-Senador Organa, no entendemos el por qué del Imperio en someternos. Tiempo atras ayudamos a los Jedi en las Guerras Clón, pero ahora...

-Yo tampoco lo entiendo, pero sé que Palpatine prepara algo grande, algo importante, pero no sabemos lo que es. Tal vez busca la clave en su pueblo, sus armas...

-Usamos ballestas, pero somos buenos con la mecánica. De hecho, muchos wookies somos expertos en reparar naves.

-No lo dudo, senador, pero...

De repente, se hace silencio al ver a una figura y su hijo en el senado, vistiendo ropajes que no parecen propios de senadores: harapos que parecian vestigios de uniformes de alguna congregación extintas, algo descoloridos, pero debido a sus tratos con los caballeros Jedi, reconocía dichos harapos. Dicha figura se adentraba entre los senadores realizando un leve gesto con la mano que permitía apartarse a senadores que le estorbaban de su objetivo: Palpatine.

-¡Sith, tu día ha llegado!

Leia miraba asombrada a aquel hombre y a su hijo, los cuales sacaban de sus cintos empuñaduras de sables de luz, luciendo verdosa el padre y azulada el chico. Sorprendido ante la iniciativa, Palpatine huye diciendo una frase de auxilio:

-¡Guardia Roja, protegédme!

El cáos en el Senado Imperial es total: muchos y muchas huyen despavoridos ante los chispazos que provocan el choque de los sables de luz con las lanzas eléctricas de los escoltas del Emperador. Bail Organa corre con Leia en sus brazos buscando seguridad y un buen lugar para observar el lance, el cual le hizo recordar como dos soldados clón mataron a un aprendiz Jedi algo mayor que el chico que luchaba valientemente junto al caballero, que recibió un roce con la vara eléctrica del Guarda Rojo. Tras varios lances, el caballero Jedi le hace un gesto al aprendiz, y merced a sus acrobacias, escapan del alcance de los escoltas del Emperador, separándose. Leia nunca vió actuar a los Jedi... hasta hoy.

-Papá, esos de los sables luminosos... ¿Eran Jedis?

-Sí, cielo, eran Jedis.

-¿Por qué atacaban al Emperador?

-El Emperador declaró que los Jedis no eran válidos para el Imperio, de ahí que estén enfadados.

-Vaya.

Mezclados en el tumulto, Bail Organa y Leia salen por una de las salidas del Senado, buscando los hangares donde está la Tantive IV, para regresar a Alderaán.

EPÍLOGO:

Agua pantanosa, árboles... y una fogata. Eso es lo que se puede encontrar en Dagobah. Dispuesto a calentar unas raices con savia del lugar donde ha encontrado un lugar para vivir, el que fuera maestro de Jedis durante más de 800 años vigila que el fuego no se apague.

-Veo que domina el arte del fuego, maestro.

El diminuto maestro gira su cabeza a la derecha, encontrándose con el espéctro del cual provino la frase, un espéctro con el que hablo tiempo atrás en aquel asteroide clínico donde nacieron los bebés más importantes de la Galaxia. Era Qui-Gon Jinn.

-Pasado tiempo desde que ultima vez hablamos.

-Es cierto. Estoy aquí por un motivo.

-Y dime tu cual motivo ser el que aquí te tenga.

-Subestimas a la chica, no la crees que pueda dominar la Fuerza.

-Hummm... ¿Acaso con la chica Obi Wan debió de estar?

-Obi Wan aprende deprisa. En otro tiempo, presumiría de él ante el Consejo.

-El muchacho importante es. Obi Wan ayudar debe.

-Y lo hará, pero ella también es importante. Hará mucho bien.

-Si domina la Fuerza, aliada poderosa será.

-Tal vez lo sea... sin saberlo.

 

5
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1 Comentario:

compadre mio con cada

compadre mio con cada capitulo me sorprendes mas, excelente, manten el buen trabajo

semper fi

SC