Saludos a todos/as:
Bienvenidos a una nueva singladura de Finales Diferentes, comenzándola con una peli que marcó un antes y un después en Disney. Aunque parezca mentira, ésta peli, EL ABISMO NEGRO, fue determinante para el devenir comercial del estudio, ya que ésta peli era algo más seria que sus anteriores producciones, dedicadas a toda la familia como iba siendo habitual... pero que cada vez que se estrenaban, iban menos gente a verlas. Además, la Disney anunció que para el 2011, estrenaría un remake de éste film.
La moda a finales de los setenta estaba fijada por STAR WARS: todos los estudios querían tener sus sagas galácticas, y Disney no iba a ser menos, gastándose algo más de 20 millones de $ de la época (que era todo un pastizal...), en un film con una trama que le costó ser clasificado +13, algo inusual en Disney. Un reparto compuesto por estrellas de la talla de Ernest Borghine, Maximillian Schell, Anthony Perkins (sí, el mismísimo que aparece con PSICOSIS en aquel Motel Bates...) entre otros, banda sonora de John Barry... y eféctos especiales que trataron, sin éxito, de competir con la pujante ILM, dejándonos un robot malvado de culto, Maximillian (guiño de los guionistas para vincularlo con el personaje de Schell, el malo de la función...). El final que os propongo es...
¿Y SI EL DR. REINHARDT HUBIERA MUERTO ANTES DE IR AL AGUJERO NEGRO?
El Dr. Durant es salpicado por la sangre del Dr. Reinhardt, después de que su robot, Maximillian, le reventase el corazón con sus cuchillas al hablar sobre el destino que le esperaba, tras descubrir, gracias a V. I. N. CENT, el robot de la U. S. S. Palomino, lo que ha ocurrido con la tripulación del U. S. S. Cygnus y revelar el destino de la nave: entrar al agujero negro. Hace 20 años, el Dr. Reinhardt recibió la órden de regresar a la Tierra, pero rechazó volver, quedándose en el espacio. Dada por desaparecida, la U. S. S. Cygnus se quedó vagando por el espacio hasta llegar cerca de un agujero negro, lugar donde fue localizada por la nave del Dr. Durant, la U. S. S. Palomino. La información que el robot recibió de otro robot medio estropeado, B. O. B., era tristemente correcta.
La Dra. científica Kate Mc. Crae manda un mensaje mental al robot V. I. N. CENT. avisándole de lo ocurrido, y de la terrible situación que hay... pero capta algo más, algo que parece un clamor: voces, muchas voces.
"¡V. I. N. CENT. , tenías razón, todos son robots! Durant y yo estamos atrapados con ese robot, Maximillian. Necesitamos... necesitamos..."
El robot capta el mensaje y lo transmite al resto de la tripulación del Palomino, que son el capitán Dan Holland, el teniente Charlie Pizer, y el experto en mecánica Harry Boot, acompañados por B. O. B.
-¡Tenemos que hacer algo! Kate y Alex están en apuros, no podemos dejarles ahí.
-Seguramente Maximillian los matará o los llevará al Hospital para reprogramación.
-¿Estas seguro, B. O. B. ?
-Al 100%, V. I. N. CENT.
Mientras, Maximillian tiene las cuchillas giratorias activadas, manteniendose cerca de la Dra. Mc. Crae, la cual no para de captar en su mente voces, muchas voces.
"Hogar... familia... humanidad... Tierra..."
Kate cierra los ojos, mientras el Dr. Durant permanece asustado tras ella. Los demás tripulantes del Palomino reciben disparos de los soldados robots de Reinhardt... hasta que de repente se paran, señal de que, de alguna manera, la Dra. Mc. Crae ha contactado con alguien.
"Quienes sois"
"Somos los que una vez fuimos personas, tripulantes de ésta nave... hasta que Reinhardt nos hizo ser menos que hombres. Fuimos fieles perros falderos... hasta que tú llegaste con tus compañeros. Hay que apagarlo antes de que..."
Los robots de la U. S. S. Cygnus se paran, Maximillian incluido, cayendo con gran estrépito. Las luces de la nave comienzan a parpadear, así como uno de los monitores comienza a iluminarse con una cuenta atras que dice"8 MINUTOS PARA INMERSION EN AGUJERO NEGRO"
Las puertas de la sala de mando se abren milagrosamente, y aparecen los tripulantes de la Palomino.
-¡Alex, Kate, estáis bien! ¿Se puede saber que está pasando?
-Una... una venganza. Debemos salir de aquí antes de que sea demasiado tarde.
Ayudando a una exhausta Kate, Dan y Charlie la llevan encima mientras luces rojas permanecen encendidas por toda la Cygnus.
-Reinhardt debió de conectarse un dispositivo controlador por si moría. Está llevando la nave al agujero negro.
-Pero... para eso debería acelerar la nave en...
- ... menos de 8 minutos.
Finalmente, la tripulación llega a la nave, y la prepara para despegar. El silencio en la Cygnus es total y casi se puede rasgar con un cuchillo. Al menos los pitidos y los sonidos de ignición de la Palomino parecen dar vida a lo que parece un funeral, mientras Kate oye en su mente una única frase:
"Gracias"
La U. S. S. Palomino despega y se aleja de la Cygnus, que emprende a toda máquina una ruta suicida hacia el agujero negro. Conforme a medida que va entrando al agujero, el terrorífico proyecto del Dr. Reinhardt se resquebraja por doquier, quedando reducido a una gigantesca explosión que pilla lejos a los del Palomino, que emprenden de nuevo la ruta que les llevará a la Tierra.