16 de Abril de 2014
Ago
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Retro Analisis: Bakumatsu Roman: Gekka no Kenshi (Last Blade) (Arcade)

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Finales de 1997. Snk lanza a los arcades un nuevo juego de lucha completamente nuevo, no una continuación de sus ya míticas sagas. El titulo Bakumatsu Roman: Gekka no Kenshi, Last Blade fuera de Japón se convirtió no solo en un gran éxito, sino en uno de los mejores juegos de lucha de todos los tiempos. Veamos por qué:

Mucho antes de que la humanidad existiese, en tiempos míticos, la muerte era una desconocida, un concepto lejano, pero cuando la primera muerte llegó al mundo, el “mensajero de Afar” nació. Con el tiempo, dos mundos, uno al lado del otro, fueron creados. La historia de la vida y la muerte comenzó. Hoy día Kagami ha abierto la puerta entre ambos mundos trayendo a la vida al legendario bushi Musashi. Solo unos pocos guerreros son capaces de hacerle frente. 

Así comienza la historia. Una historia que nos lleva al Japón del siglo XIX. Nada mas meter la primera moneda llegamos a la pantalla de elección de personaje, donde doce guerreros se muestran a nuestra disposición. Todos ellos japoneses excepto Lee que es Chino. Todos llevan armas excepto Shigen luchan con armas. Recogiendo el testigo (todavía vivo pero no mucho) de la popular franquicia Samurai Spirits, Snk nos brinda la oportunidad de jugar a un nuevo juego de estética similar pero gameplay diferente que lo hace único.

 

  

La máquina cuenta con cuatro botones de ataque como es norma habitual en Snk llamados A, B, C y D. El primero es un golpe débil, el segundo una patada, el tercero un golpe fuerte y el cuarto un botón de parry. Si pulsamos D justo cuando vamos a recibir un ataque del rival lo bloqueamos y obtenemos ventaja para contraatacar, igual que el parry de Street Fighter III. Si pulsamos el botón sin que recibamos ataque atraeremos un poquito al enemigo. Con estos cuatro botones efectuamos todos los golpes y movimientos que el juego dispone como throws o Chain combos. Si pulsamos B y C simultáneamente propinaremos un cuarto golpe aún más fuerte que C pero más lento. 

Cada personaje cuenta con un mínimo de tres o cuatro ataques especiales así como dos supers. Un desperation move que se puede ejecutar tan pronto la barra de super este llena, y un super desperation move que, además del requisito de la barra, requiere que nuestra barra de vida esté en las últimas. Cuando contamos con tan poca vida y la barra de supers está cargada podemos realizar tantos desperation moves como queramos hasta que finalice la ronda, sin embargo si realizamos el super desperation move la barra se vaciará.

 

  

Todo esto de momento es lo normal en un juego de lucha. Lo que diferencia a Last Blade del resto son sus dos modos de juego. Nada mas seleccionar un personaje se nos pide que elijamos un estilo de lucha entre power y speed. La elección es muy importante porque según cual seleccionemos dispondremos de unas ventajas u otras. Power nos ofrece más daño en nuestros ataques y la posibilidad de realizar super desperation moves, mientras que speed no tiene super desperation moves pero nos permite realizar una especie de custom combos y además encadenar ataques normales y cancelarlos con especiales que en modo power no podemos creando grandes combos. La elección de un modo u otro depende de cómo queramos jugar. 

Realmente cambia mucho el juego si juegas con power o con speed ya que los combates se afrontan de manera diferente y podemos usar nuestras ventajas a favor en según que situaciones. Todos estos elementos conforman un gameplay rico y variado más aún para tratarse de una primera entrega de una franquicia, cosa poco habitual. Un detalle que destacar es el gran buffer del juego en el tema de combos permitiéndonos introducir comandos enteros uno o dos ataques antes. Es un detalle que ayuda a los novatos y que no perjudica al gameplay ya que solo se aplica en este caso.

 

  

Gráficamente el juego destaca bastante. Han pasado doce años desde su salida pero aún hoy los gráficos son perfectamente aceptables y no se resienten. Los escenarios están muy bien dibujados y algunos de ellos cuentan con público. Antes de cada combate podemos ver una escena introductoria de cada escenario siendo este un detalle de agradecer. Los personajes están perfectamente animados y cuentan con multitud de sprites según la situación. Nada que reprochar en este aspecto, al contrario, un gran trabajo que destaca aún hoy día.

Musicalmente el juego es bueno. Quizá no son melodías de las que te acuerdas por la calle tiempo después, pero todas encajan perfectamente en su escenario y son de una calidad notable. Incluso en algunos combates la falta de música se agradece dando al combate un tono solemne muy interesante.

 

 

 

El modo historia consta de diez combates siendo los ocho primeros contra rivales normales (el cuarto y el octavo pueden tener historia), el noveno contra Musashi y el décimo contra el final boss Kagami. Decir que se agradece que Snk ponga dos final bosses de dificultad más elevada que el resto de personajes pero no tanto como normalmente suele hacer haciendo posible que los derrotemos sin perder el juicio. Kagami de hecho es bastante asequible en el primer round, transformándose en el segundo pero tampoco siendo abusivo. Una vez le derrotamos podemos ver un ending con texto e imágenes.El arcade nos permitía jugar con Musashi y Kagami mediante la introducción de un código no demasiado complicado lo que facilita en exceso el juego (que no es muy complicado) ya que estos dos personajes están claramente por encima del resto con ataques abusivos. Con otro código podíamos desbloquear un modo time attack para jugar al juego y poner record de tiempo y otro código para seleccionar un estilo de pelea ex que mezcla las ventajas de power y speed.

 

En cuanto a ports el juego ha contado con varios. Obviamente ha pasado por las consolas domesticas de Snk así como en Psx donde se le añadieron secuencias anime y ps2 en una recopilación que incluye la segunda parte.

 

 

Sin lugar a dudas es un juego que todo seguidor de los juegos de lucha tiene que haber jugado. La diversión que proporciona, el gameplay sin fallos y el hecho de contar con una plantilla sin personajes de bulto, hacen de el un imprescindible. Si nunca lo has probado aún estás a tiempo de hacerte con el recopilatorio (vía importación) para ps2. Si ya lo jugaste, vuelve a hacerlo. Es sin duda uno de los mejores fighting games de todos los tiempos, y eso no es poco.

 

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5
Valoración media: 5 (2 votos)

4 Comentarios:

A la rica medalla de piña

... para el luchador o la niña xD Sobre el juego poco puedo decir, pues ni me sonaba :\

 

Este juego era grandisimo.

Este juego era grandisimo. Quiza no tuvo la aceptacion que se merecia, aunque los graficos tenian unas animaciones buenisimas, y la musica era genial (la version arrange era una pasada, de las mejores de SNK). Aparte, lo del parry en el D luego se lo copiaron en el melty blood muy suciamente XD

Buen análisis

Una excelente entrada que me hizo evocar recuerdos muy gratos. Recuerdo que este juego lo probé por primera vez hace ya varios años y me encantó por sus animaciones; después, perdí la oportunidad de jugarlo (a través de un emulador de Neo-Geo). Hace dos años, aproximadamente, volví a encontrarlo y desde entonces ha sido uno de mis juegos preferidos de pelea.

Cinco estrellas para la entrada.

Saludos,
Desmodius.

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Poco mas puedo añadir , juegazo