Al Otro Lado de la Pantalla
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Breaking Bad
Se está haciendo habitual ver entradas sobre series de televisión en el blog. Quizás sea que es, de cuantas aficiones tengo (y que son unas cuantas, sin duda) a la que más atención estoy poniendo últimamente. Y es que tras descubrir un gran número de bombazos, tanto pasados como presentes, durante este año, uno no puede permitirse perder el tiempo.
Tras el análisis de la maravillosa Friday Night Lights, serie grande donde las haya, traigo otro peso pesado de la actualidad, que ya va por su tercera temporada y se mantiene en idénticas cotas de calidad desde el principio, algo harto difícil de conseguir estos días, donde la norma es irse desinflando con el paso de los capítulos; solo hay que mirar el caso de Prison Break o Heroes, ambos con primeras temporadas sobresalientes pero que el hecho de seguir ha empañado su buen nombre.
No pasaba con otras que, pese a haberse finalizado muchas de ellas hace poco o no haberlo hecho, se han convertido en clásicos indiscutibles. Son el caso de The Wire, Dexter o The Sopranos. Especialmente a esta última recuerda la serie que hoy recomiendo, no tanto a nivel argumental sino en cuanto a mimo por el detalle y excelente factura. Breaking Bad cuida hasta el último fotograma de cada uno de sus capítulos como aquella serie de mafiosos de la HBO hacía en su día. Y, como resultado, obtenemos series con unas cotas de calidad que rozan la perfección y un pulso fuera de lo común. En definitiva, obras maestras.
Breaking Bad es una serie creada y producida por Vince Gilligan y emitida en la AMC, una cadena de cable americana no tan conocida como la HBO, Showtime o FX pero para la que seguro que muchos seriéfilos se quitarían el sombrero al decir que es también la responsable de otra gran serie, Mad Men. Y es que, como ocurría al comparar Breaking Bad con The Sopranos, a nivel argumental poco tienen que ver esta serie con la de los periodistas de la Gran Manzana, pero sí que alcanza idénticos niveles de excelencia.
La serie sigue a Walter White (interpretado por el brillante Bryan Cranston, quién además ha recibido varias nominaciones a premios importantes por esta serie y que interpretaba al padre de familia en Malcom in the Middle), un profesor de química al que diagnostican un cáncer de pulmón inoperable. Hasta ese momento, la vida de Walter había sido dura. Con un hijo discapacitado, Walter Jr. (RJ Mitte), y una esposa, Skyler White (Anna Gunn), que se muestra en el principio del embarazo y que se dedica por completo a ser una excelente ama de casa.
Desesperado tanto por el poco tiempo de vida que le queda como por el negro futuro de su familia, Walter se propone ganar dinero de cualquier forma para no dejar a sus seres queridos sin nada una vez haya muerto él. Para tal fin, aliándose con un ex-alumno suyo, Jesse Pinckman (Aaron Paul), un narcotraficante oculto bajo el sobrenombre de “Capitán Cook”, y cocinar metanfetaminas. Y, gracias a sus conocimientos de química, Walter White cocina la más pura metanfetamina del mercado.
Por supuesto, la cosa no podía ser sencilla para el bueno de Walter. Y es que resulta que, además de todo este embrollo en el que se ha metido, su cuñado Hank Schrader (Dean Norris) es un policía de la DEA (Drug Enforcement Administration), lo cual quiere decir que está detrás de todos los narcotraficantes del estado, y que resulta estar casado con Marie Schrader (Betsy Brandt), hermana de Skyler y cleptómana.
Como se ve, Walter no tiene la mejor de las suertes. Y si a eso le añadimos todos los problemas que arrastra como novato en el negocio, como la falta de distribuidor o lo poco que le pagan por cada trato realizado, mientras además debe ocultar su secreto a toda su familia.
Pero como en todo en la vida, en el negocio uno va progresando. Walter no tardará en darse cuenta de que, debido a los peligros que acarrea el negocio de las drogas tanto para él como para su familia, deberá dejar de ser el modoso, tímido y políticamente correcto profesor de química de instituto para convertirse en el salvaje y oscuro Heisenberg, su propio Mr. Hide.
De hecho, es bajo esta identidad que se ve obligado a crearse a sí mismo cuando Bryan Cranston nos deja los mejores momentos de la serie, con citas como “Stay out of my territory!”, o las intervenciones que nos deja.
Sin embargo, es preocupante ver como Walter White es claramente consumido por su alter ego,cada vez más, mostrándose frío y arisco con todo el mundo, en especial cuando le preguntan en donde ha estado tras una ausencia larga.
Para que mantenga los pies en la tierra y piense con la cabeza, muchas veces necesitará de Jesse, que se convertirá en una parte indispensable del dúo. Es él quien más se preocupa por la seguridad, o quien más nervioso se muestra cuando van a tratar con locos o maníacos del calibre de Tuco (Raymond Cruz), uno de sus distribuidores.
Y es que un personaje que protagoniza escenas como la que tiene lugar en el primer cara a cara entre Heisenberg y Tuco demuestra que el bueno de Walter no está del todo bien de la cabeza, o al menos deja de estarlo cada vez que se convierte en el gran capo de la droga.
El desarrollo de la historia es maravilloso. Con pulso firme pero delicado, retratando tanto a los personajes como la propia trama a medida que avanzan las temporadas, la dedicación de los guionistas es loable. Y su capacidad para sorprendernos, mayor todavía, con escenas que se convertirán en míticas. ¿O acaso alguien se espera ver una cabeza encima del caparazón de una tortuga? No es una visión fácil de olvidar, y es, cuanto menos, inesperado.
Es verdad que la principal motivación que tienen los protagonistas al principio es el dinero. Pero el hecho de que la monótona vida de Walter de un giro de 180º, sumado a las descargas de adrenalina que, sin duda, sufren los protagonistas se convierten en una especie de drogas para él, convirtiendo al profesor de química en una persona ambiciosa y deseosa de obtener más y más cada vez.
Todo esto deriva en una falta de atención hacia su familia. Desconoce cómo está Walter Jr. y en muchas ocasiones no presta la debida atención a su esposa, algo que todos los de su entorno advierten y se dan cuenta, menos el propio Walter.
De manera paralela a esto, que se podría decir que es la gran trama principal de Breaking Bad, ocurren unas cuantas subtramas, historias secundarias que si bien la gran mayoría no tienen demasiada repercusión en la principal, siempre son bienvenidas.
Hablo, por ejemplo, de todo lo que le ocurre a Hank, que está desesperado por encontrar a Heisenberg y descubrir quién es. O los problemas de cleptomanía de Marie. Incluso los problemas sociales a los que se enfrenta Walter Jr. y todo lo que tiene que encarar Skyler en su embarazo mientras trata de descubrir por qué su marido está tan cambiado.
Todo está tratado con un realismo y una madurez dignos de elogio, y muchas veces querremos saber más de lo que le ocurre a Hank en la DEA, o si van a pillar de una vez a su esposa robando... Muchas veces llamarán nuestra atención, sin duda.
La serie está doblada a nuestro idioma con una calidad bastante decente, pero como en la mayor parte de las ocasiones, yo recomiendo, si se puede, verla en su versión original, ya que gana muchos enteros.
Además, es una serie con cierto éxito. Y es que Breaking Bad va ya por su tercera temporada, está igual de brillante que siempre y sin duda no parece querer acabar pronto.
Tras esto, ¿todavía no habéis empezado a buscar Breaking Bad? Sinceramente, los que no lo hayáis hecho deberíais, vais a encontrar una joya de esas que perdurarán y que casi todo el mundo adora.
Series, Juegos, Comic... un poco de todo.

3 Comentarios:
La estrenaron recientemente
4 de Abril de 2010 • 20:24 — tidus 7Hmmm
4 de Abril de 2010 • 21:02 — MaxSlugUna serie bastante interesante, por lo que cuentas en la entrada. Ya procuraré vérmela desde el principio (la serie, no otra cosa xDD).
5 estrellas, saludos.
...
25 de Abril de 2010 • 23:44 — MaxSlug¡Yo te maldigo! xD
Bueno, después de ver tu genial entrada, me digné a ver la serie... y qué serie. De lo mejorcito que he visto en mucho tiempo. Como bien apuntas en la entrada, es realista en extremo, y la trama engancha bastante. Me he visto todos los capítulos que han salido en Series Yonkis, y estoy ansioso, con ganas de ver el siguiente.
Y no te doy otras cinco estrellas porque no se puede, que si no...
¡Saludos!