31 de Octubre de 2014
Abr
11

Análisis: Metal Slug 2

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Hay un refrán que dice que «segundas partes nunca fueron buenas». Y es que eso de querer tirar del chicle más de lo que es debido nunca suele acabar bien, por razones obvias. No obstante, este Metal Slug 2 no es para nada un mal videojuego, todo lo contrario. Quizá se le puede acusar de ser bastante continuista con respecto a su antecesor. Pero, diantres, si una fórmula funciona, ¿para qué cojones vas a cambiarla?
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OLA KE ASE
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Así, esta secuela de Metal Slug cumple más que de sobra con todo lo que se presupone que una segunda parte debe ofrecer: más de lo mismo, y mejor
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Poco después de haber sufrido una derrota aplastante en el anterior videojuego, el malvado General Donald Morden vuelve a las andadas. No obstante, esta vez no está solo, y parece guardar un as en la manga. ¿Cómo puede haber rehecho su ejército en tan poco tiempo?
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Esta vez, a Marco Rossi y Tarma Roving se unen Eri Kasamoto y Fiolina Germi, que aparecen por primera vez en la saga como personajes controlables. Los cuatro deberán derrotar al malvado general, y volver a luchar por la paz. Ironías de la vida.
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HAMOR
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La graciosa estética cartoon que ya pudimos disfrutar en el anterior juego sigue aquí presente. Lo cierto es que aunque no hay una mejora palpable entre un título y otro -el apartado gráfico es idéntico en ambos casos- a mi parecer los escenarios que aparecen en este Metal Slug 2 son más variados, y esa variedad ayuda hasta límites insospechados a no caer en la monotonía. Y lo que es mejor, se llega a sorprender y a agradar al jugador mediante esto, no cayendo en los errores típicos de revisitar localizaciones queriendo homenajear cuando lo que se consigue es aburrir.
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La inclusión de los Mars People fue todo un acierto, pese a que aparezcan en los últimos compases del juego. Por no hablar de los enemigos árabes, los mutantes, y las momias. Al menos, no estamos matando únicamente a los mismos soldados una y otra vez, lo que de nuevo aporta variedad. 
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Los jefes finales siguen teniendo un tamaño abrumador y un diseño bastante ingenioso e imaginativo. En este aspecto, a mi parecer también gana esta secuela a su antecesor. La inclusión de las dos chicas al grupo protagónico no está del todo mal, así se gana también en variedad y puede decirse que llueve a gusto de todos. O casi todos. El resto -efectos visuales, explosiones, proyectiles...-, por lo general, idéntico al anterior Metal Slug
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DIE, ALIEN SCUMBAG
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El apartado sonoro es otro donde los chicos de SNK demostraron tener no sólo talento para superarse, sino también para reinventarse. La banda sonora es de un corte bastante similar a la de su antecesor, aunque piezas nuevas como ese mítico First Contact que suena durante el segundo jefe y durante la misión final llega a alcanzar cotas de epicidad bastante brutérrimas.
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El resto de elementos y efectos sonoros, como las voces de los personajes y los berridos varios que pegan, disparos, explosiones y láseres varios, así como la voz en off del narrador al coger armas, se mantienen. 
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Dado que la mayoría sabemos cómo se juega a un Metal Slug -y si no lo sabéis os recomiendo encarecidamente que os leáis la cutrereviú que escribí sobre tal juego pinchando aquí- en esta reseña me centraré únicamente en las novedades que hay en este título.
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¿Helicópteros en un túnel? SÍ
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La primera inclusión que hay en este Metal Slug 2 es una nueva arma, tan burra como útil: LASER GUN. Una preciosidad que dispara un rayo láser en la dirección en la que apuntemos, llegando hasta el final de la pantalla y, por ende, teniendo la capacidad de atravesar a más de un enemigo de un sólo disparo. Por otra parte, también tenemos los cócteles molotov, que sustituyen permanentemente a las granadas, y son especialmente útiles contra infantería ya que al lanzar uno de estos artefactos incendiarios delimitaremos temporalmente una zona bastante amplia con fuego, matando casi al instante a todo lo que las llamas toquen.
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El tercer power up en discordia se trata de una mejora bastante importante para nuestro Metal Slug: proyectiles súper perforantes. Estos obuses del carajo son lanzados en línea recta y no les afecta la gravedad; realizando daño masivo y haciendo que podamos impactar a objetivos antes inalcanzables para el cañón principal del tanque. 
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También se incluyeron nuevos tipos de Slugs, o vehículos. A saber: el Camello Slug -no tiene nada que ver con que el autor de este blog trafique con estupefacientes-, el Slugnoid y el Slug Flyer. El primero de todos ellos es nada más y nada menos que un camello con un cañón vulcan acoplado a su grupa. Potencia de fuego y movilidad elevadísimas, pero el jinete/piloto está expuesto al fuego enemigo. El segundo de ellos es una especie de robot saltarín con dos minicañones vulcan, uno a cada lado, y viene de fábula para eliminar con relativa rapidez al jefe de la segunda misión. Por último, el Slug Flyer es un caza tipo VTOL armado con misiles aire-aire y un cañón vulcan, con una potencia de fuego devastadora.
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Vooolaré-who-oh-oh-oh
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Pero ojo, que las novedades aún no han acabado; lo mejor lo guardaba para el final. Por primera vez en la saga se incluyó la posibilidad de poder cambiar de estado a nuestro personaje, algo que a mí personalmente me recordó bastante a los Wario Land
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En primer lugar, podemos transformarnos en momia. La utilidad de esta transformación es prácticamente nula. A saber: somos más lentos, tardamos más en lanzar granadas y en disparar, ¡y no podemos realizar ataques de melé! Es la única transformación que es únicamente para putear al jugador, y que debería evitarse a toda costa ya que no hay bonus alguno por entrar en este estado alterado. 
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La otra transformación, bastante jocosa, es la de ponernos exageradamente gordos. Pero no rellenitos, ni con unos kilitos de más, no. Obesos. Si cogemos mucha comida en un corto intervalo de tiempo, nos pondremos obesos. Perderemos velocidad, sí, pero nuestra potencia de fuego aumentará una barbaridad, y las propiedades de algunas de las armas variarán. Por ejemplo: la versión «obesa» del lanzacohetes ahora hará que estos busquen a los enemigos.  
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They see me rollin' They hatin'
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Estas transformaciones, junto al frenetismo y a la elevadísima variedad tanto de situaciones como de localizaciones hacían que la epicidad del juego fuese jodidamente alta. Tan pronto estabas asaltando un pequeño pueblo en Oriente Medio, que en el siguiente nivel estás liquidando momias y en el que viene después estás matando soldados en un tren en marcha. 
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Y tampoco podía olvidarme de un prisionero especial: el mítico Hyakutaro Ichimonji, un prisionero idéntico a los demás en aspecto, pero que cuando lo rescatas te acompaña hasta que mueras lanzando kamehamehas a los enemigos que aparezcan en pantalla. Absurda epicidad. Bravo, SNK.
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Como es habitual, completar este juego nos llevará algo menos de una hora, lo típico en un juego de recreativa. El juego es bastante más difícil que el anterior, los de SNK se pusieron las pilas en este aspecto. Eso sí, la curva de dificultad estaba perfectamente ajustada. En el primer nivel te da la impresión de ser un dios del joystick, mientras que en los últimos compases del juego este se convierte en un sálvese quien pueda en toda regla.
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R&R
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Eso sí, este Metal Slug 2 ocupa un hueco especial en mi corazoncito de jugón simple y llanamente por tener uno de los momentos más épicos que recuerdo, no sólo de la saga, sino de toda la historia de los videojuegos: esa alianza ad hoc en el jefe final entre el ejército de los jugadores y el de Morden, para detener a los alienígenas, rollo Independence Day, es para tener una seguidilla de miniorgasmos a cada cual más burraco
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Gran parte del mérito se le debe a ese tema mítico de la saga, Final Attack, también empleado en la última misión del primer Metal Slug. Como veis, se pueden crear historias la hostia de épicas con pocos recursos, mucho ingenio, y mucho HAMOR.
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Nota: 9,5
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Valoración media: 5 (1 voto)

4 Comentarios:

Bah, ningún Metal Slug es

Bah, ningún Metal Slug es mejor que el Modern Warface.... (Comentario Troll del día)

Un saludo gato antropomorfo, y vamos a ver cuando terminas de pasarte el Peace Walker (se que es una tortura para ti).

la segunda entrega me gusta

la segunda entrega me gusta más que la primera, y es, sin lugar a dudas, uno de los juegos que he jugado más horas en arcade (quitando fighting games) en mi vida. tiene tantos momentos mitiquisimos que es imposible nombrarlos todos. gran análisis

-TiGrEtóN-

Un buen juego , idoneo para pasar un ratillo con los colegas

Yo me pasé la revisión

Yo me pasé la revisión para PSX (Metal slug X) y vaya si que me viciaba, cada cosa era muy buena en todo el juego y recuerdo que siempre elegía a Tarma y me agarraba al camello porque no se moría y era rápido. Por cierto la carátula del juego creo que mostraba a los protagonistas de forma realista, al menos en Metal slug X.

Un saludo y gran análisis.