19 de Septiembre de 2017
Feb
11

Análisis: El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey

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Dado que este fin de semana no tenía nada mejor que hacer, y tengo aún unos cuantos videojuegos por pasarme, decidí darle muy fuerte a El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey, versión de Nintendo Gamecube. Si mal no recuerdo, me hice con este título el año pasado en un Cash Converters al irrisorio precio de 3€, y ni siquiera me había molestado en probarlo. Ya era hora de darle un tiento, copón. Que los juegos no están ahí de atrezzo. O eso pretendo.
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Potencia de mago
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Ha sido una montaña rusa de emociones. Entre otras cosas, porque me ha hecho recordar la época en la que EA no sólo no era nombrada como la peor empresa de Estados Unidos, sino que tenía buenas licencias de películas para hacer videojuegos como James Bond o El Señor de los Anillos. Una época en la que el online en consolas de sobremesa era algo para unos pocos privilegiados, y el lag era atroz. Eso sí, nada de DRM's, pases online, y demás maniobras que han hecho que Electronic Arts haya pasado en unos pocos años de heroína a villana.
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Comenzamos este título justo donde nos dejó Las Dos Torres, con Gandalf llegando justo a tiempo para ayudar a acabar la batalla del Abismo de Helm. Este nivel sirve de tutorial, y a partir de aquí, tenemos tres rutas distintas para seguir la historia, basada en la de la película aunque por razones obvias no fiel al 100%. Tenemos la ruta del mago, en la que manejamos a Gandalf; la del rey, en la que manejamos a Aragorn, Légolas, o Gimli; y por último, la de los hobbits, en la que inicialmente manejamos únicamente a Sam aunque posteriormente también podemos jugar como Frodo.
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Gráficamente hablando, este brawler ambientado en la Tierra Media es muy similar al título anterior, aunque si nos fijamos con algo de detenimiento en ciertos aspectos como el número de enemigos en pantalla (aumentado de unos 15 a hasta 40) o el modelado de los personajes, veremos una mejora significativa en este apartado.
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Las cámaras son semiestáticas y, por regla general, te dejan completamente vendido
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Lo mejor de todo es la fidelidad con la que están recreados tanto los escenarios como los personajes. No nos engañemos; es uno de esos juegos a los que el paso de los años ha tratado mal, pero en la época tuvo que ser canelita fina. Por si no fuese poco, incluye algunas de las escenas de la película. Eso sí, desafortunadamente (y al menos en la versión de GameCube, que es a la que he jugado) hay unas caídas en la tasa de frames que son realmente criminales. Por poner un ejemplo, en la batalla en los campos de Pelennor en cuanto hay mucho jolgorio en pantalla.
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El que se lleva la palma es el apartado sonoro. Utiliza la banda sonora de la trilogía de forma magistral, y además está localizado por completo a nuestro idioma, con los actores de doblaje de los largometrajes. La inmersión es total. Los choques de espadas y demás hostias junto con las voces que hemos podido disfrutar en el cine (o donde se tercie) hacen que la experiencia de juego sea la hostia. Ya sabéis que siempre le doy más importancia a la jugabilidad que al resto de apartados, pero este es uno de esos casos en los que este punto, que en teoría es un mero accesorio, refuerza el pilar principal de este videojuego.
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A nivel jugable la fórmula se mantiene prácticamente intacta con respecto a Las Dos Torres. Estamos en un hack 'n slash de control sencillito y esta vez podemos jugarlo junto con un amigo. Cada personaje dispone de su propio set de movimientos, que podemos mejorar y expandir usando la experiencia que ganemos derrotando enemigos comprando nuevas habilidades al final de cada nivel. 
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Neeeene, p'atrás
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Pese a que la variedad de situaciones es francamente extensa teniendo en cuenta la época y género, hay zonas en las que la dificultad me ha parecido aberrante. Demasiado aberrante. Y no me considero malo precisamente en este tipo de títulos; de modo que le echaría la culpa al hecho de que muchas zonas estén pensadas para el juego en cooperativo. Los power ups son más bien escasos (salud, munición de arma arrojadiza) y los puntos de control están demasiado lejos los unos de los otros como para poder avanzar de forma desahogada por los escenarios plagados de todo tipo de enemigos incluso en el nivel más bajo de dificultad. Os mentiría vilmente si no os dijese que he sufrido como un cerdo para pasarme este juego en fácil. 
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Durante el progreso del juego desbloqueamos muchos y numerosos extras, como personajes desbloqueables, entrevistas con los actores, artworks y demás parafernalia relacionada tanto con la película como con el desarrollo del videojuego, por lo que los fans estarán más que encantados con este tipo de detalles. 
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La duración de El Retorno del Rey es más que decente. Alrededor de unas ocho horas tardé en finiquitar este «yo contra el barrio» ambientado en la Tierra Media de Tolkien. La rejugabilidad aumenta bastante si tenemos alguien con quien jugarlo. Lamentablemente, no es mi caso.
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Hola, guapetón
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Sea como fuere, es un título más que recomendable incluso para los que no sean fans de la trilogía de películas dirigida por Peter Jackson. Condenadamente divertido, aunque por momentos se hace frustrante si no tenemos con quién jugarlo. 
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Nota: 7,5
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4.5
Valoración media: 4.5 (2 votos)

1 Comentario:

Quizás...

le faltó evolucionar un poquito tras Las Dos Torres, bien por falta de potencia por allá entonces o bien por perrería, podrían haberlo enfocado de otra manera, pero prefirieron continuar con el machacabotones. Un buen juego para alquilarlo un finde y fliparse con las peripecias en la Tierra Media.

Un saludo y 5*