24 de Marzo de 2017
Mayo
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Análisis: Crackdown 2

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Ay, Crackdown 2. Los vicios que me estoy pegando últimamente a este juego tanto solo como en cooperativo con otros tres putos locos más no son ni medio normales. El primero me gustó bastante, y esta secuela, tres cuartas partes de lo mismo. Aunque he de decir en su contra que ha pasado mucho tiempo desde que lo compré hasta que lo he jugado, precisamente por las críticas negativas que leí sobre él en internet. Principalmente, su continuismo. No me malinterpreten, soy férreo defensor del «si algo funciona, ¿por qué cambiarlo?»... pero es que el caso de este videojuego es un caso, digamos, especial.
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Ha venido de Hawai para salvar la ciudad
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Huelga decir que han pasado tres años entre Potencia de Negro y Potencia de Negro II: Electric Boogaloo, y que pese a que el período de desarrollo de NegroForce II no ha sido de treinta y seis meses por motivos obvios, no deja de ser irritante que el juego se desarrolle en la misma ciudad que el anterior. Pero ojocuidao, novedad. Pacific City está hecha mierda, con la correspondiente dificultad para desplazarse en vehículo terrestre por según qué zonas. En esta ocasión, en lugar de haber tres bandas de macarras habiendo tomado las calles por la fuerza, tenemos zombis y un grupo terrorista. Si esto es un rehash descarado o una falta de originalidad alarmante (o ambas) lo deciden ustedes. Yo seguiré liquidando Monstruos y soldados de la Célula a diestro y siniestro.
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Pese a que Crackdown no era una bestia a nivel gráfico precisamente, su motor mantenía el tipo a la perfección, mostrándonos a una ciudad con un tamaño más que decente y una distancia de dibujado más que loable. Ahora bien, en Crackdown 2 se ha metido la tijera al engine para que no se resienta en las no pocas ocasiones en las que nos veremos ahogados literalmente por las ingentes cantidades de enemigos que pueden aparecer en pantalla. Y es que, con la tontería de que ahora haya zombis/infectados/su puta madre, podemos llegar a tener el monitor a rebosar de criaturas en pos de nuestro trasero. Vamos, que es comprensible que la resolución de las texturas sea menor y otros efectos como el «brilli brilli» sean más cutres.
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El sorpresón viene en el apartado sonoro. Mientras que la banda sonora original del juego junto con los pocos temas de artistuchos de tercera que incluía me parecían más sosos que una película de sábado tarde en Antena 3, aquí tenemos varios temazos compuestos por Kevin Riepl (Gears of War, Unreal Tournament 2004) que tienen una epicidad acojonante y que verdaderamente convierten nuestra labor de agente de la ley en algo cojonudamente molón. Echadle un vistazo a la OST en SoundCloud y juzgad por vosotros mismos.
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Potencia de negro
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Pero lo mejor de todo en este aspecto es, sin duda alguna, que se haya sustituido como narrador al panoli del actor de doblaje de Marcus Fénix en la saga Gears (Javier Gámir, si mal no recuerdo) por Ramón Langa. Eso de tener al puñetero Bruce Willis regañándote, dándote órdenes, y celebrando tus logros literales en el metajuego es muy la hostia.
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Jugablemente es un Crackdown 1.5. El control sigue siendo perfecto, y para liquidar enemigos lo más eficiente es tirar de apuntado automático ya que de esta forma además de resultar más sencillo cargarnos cosas, también podemos apuntar a la cabeza o a las extremidades con relativa sencillez. Hay pocos añadidos realmente, como el traje de vuelo que se desbloquea al llegar a cierto nivel de agilidad o las armas UV, inocuas para humanos pero letales para los Monstruos, ya que la luz solar es nociva para ellos.
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Que hablando de los Monstruos, no deja de ser curiosa la dualidad que hay en Pacific City. Por el día, los soldados de la Célula dominan las calles e intentan volver a la población contra la Agencia, que es para quien trabajamos. Una vez cae la noche, todo el mundo sale en estampida porque los Monstruos salen de los no pocos nidos que tienen en el subsuelo de la urbe. Y entretanto, la gente intenta llevar una vida normal. Todo lo normal que puede ser estar rodeado por mutantes psicóticos y terroristas sanguinarios. Una jocosa y perturbadora visión al futuro, amigos. Tengo la loca teoría de que si la gente no se va de la ciudad es porque tiene la hipoteca ya pagada, y claro. De ahí no los sacan ni a tiros. 
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Hipertrofia muscular, metabolismo basal
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No faltan tampoco a la cita los coleccionables. Exacto, los infames orbes de agilidad y los ocultos. Estas esferas de poder dispersas por toda la ciudad y que, al obtenerlas, nuestras capacidades tales como la velocidad, distancia de salto, fuerza física o habilidad con armas aumentarán sustancialmente. Se han añadido más tipos de orbes, como los online (que sólo podremos obtener jugando en línea como el nombre indica), o los renegados. Estos últimos son la risa, puesto que es un giro de tuerca a algo tan trillado en el género como es el coleccionable. Estos orbes renegados huyen de nosotros, y me hace mucha puta gracia que tengan mejor IA y pathfinding que los enemigos del juego. Ver para creer. 
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El desarrollo del juego es excesivamente similar al del anterior título. Básicamente debemos limpiar la ciudad de maleantes una vez más, solo que en esta ocasión en lugar de obtener información sobre los líderes de las pandillas, tenemos que detonar torres de luz para erradicar los monstruos. También hay otros objetivos secundarios por ahí como la toma de posiciones tácticas para la agencia, lo que se traduce en puntos de reabastecimiento para los jugadores. Otros objetivos de rellenuto que hay por ahí son las carreras tanto por azotea como por carretera, que están ahí para darle un pelín de variedad al juego, y para aumentar las habilidades correspondientes.
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La gracia de NegroForce II: Night Police está en jugarlo en cooperativo y sembrar el pánico entre las huestes de los mutantes y los cabroncetes de la Célula. Podemos formar equipo con hasta tres colegas más para disfrutar de una «jolly cooperation» en toda regla.
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Novecientos y pico coleccionables que hay en el puto juego... pues que sepan que LOS TENGO TODOS
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También hay varios modos multijugador contra-operativos, pero son bosta genérica que no recomiendo ni siquiera probar. Que hablando de multijugador, me toca mucho la entrepierna que prescindiesen en Crackdown 2 de la posibilidad de jugar en red local con un par de consolas, o más. En boca de uno de los desarrolladores, «habría costado un día de trabajo para implementar una característica que sólo usó un reducido porcentaje de los jugadores de Crackdown». Bien, mi hermana y yo estábamos incluidos en ese «reducido porcentaje de jugadores».
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En cualquier caso, estamos ante un juegarral que es muy la hostia, muy entretenido, loco, y con Bruce Willis de narrador. Actualmente está tirado de precio y aunque tiene DLC's no recomiendo su compra (uno es un pack de contenido chusquero y otro un modo horda que al principio atrae pero a las dos partidas te das cuenta de que es una mierda). Eso sí, es un videojuego pensado para jugarlo con amigos. Si lo juegas estando más solo que la una, te sentirás más perdido que un hijo de puta el día del padre. 
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Nota: 7
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1 Comentario:

Pensaba comparármelo

Si mas gente de los del live se lo pillaba. Pero ahora que lo habéis exprimido, creo que paso olimpicamente. Es decir, me gustó la demo, pero es un juego en mi opinión, para jugarlo desde un principio con 4 personas.

Saludos