Bueno bueno. Bueno, bueno. Telita con lo de anoche, eh. Pero tela marinera. Lo de
Microsoft de anoche fue la conferencia sobre videojuegos más patética que recuerdo desde que tengo uso de razón. Patética no porque en un evento en el que se supone que la estrella era la videoconsola propiamente dicha esta estuviese en un segundísimo plano, no. Patética por la gran cantidad de mierda que salió a posteriori, después de este evento más que representativo del estado actual de la industria de los videojuegos. Pero lo gracioso no es que los de Redmond la cagasen anoche de forma estrepitosa -teniendo en cuenta que
los de Sony prácticamente le sirvieron la generación en bandeja- sino que parece que tanto
Microsoft, como
Nintendo y
Sony están compitiendo entre sí no por ver qué alternativa nos ofrece cada una con respecto a las otras dos; más bien para ver
cual de ellas apesta más a culo.