Entre unas cosas y otras, hace casi un mes que no publicamos una nueva entrega. DarkOuterheaven ya lo comentó en el índice pero no le respondí porque estaba a la espera de ver cómo se desarrollaban los acontecimientos. Perfect Jav no ha dado señales de vida, alfon7193 ya me comentó que estaría fuera, así que le pasé el turno a Desmodius pero finalmente no pudo hacer su parte, y por último el pobre Himes está de exámenes. Así que a lo tonto me ha vuelto a tocar a mí, por lo que tomo las riendas y aquí viene un nuevo capítulo.
Podéis encontrar el capítulo anterior en el blog de insani.
Registré con minuciosidad los alrededores, aunque realmente no sabía qué tenía que buscar, ¿llanto convertido en piedra? ¿Cómo iba a administrarle una roca? ¿Y de qué manera podría conocer cuál era la
correcta? Sabía que le había prometido que le ayudaría, que saldríamos de ésta, incluso yo misma me lo había creído por unos instantes, pero la leyenda que me contaba mi abuelo era tan poco precisa.
La desesperanza inició su azote con su implacable tristeza, estaba sin ideas y agotada físicamente. ¡Qué ironía!, ¿en qué estarían pensando mis padres cuando me pusieron este nombre? Mientras le daba vueltas a esta cuestión, mi cabeza empezó a zumbar. Escuchaba un siseo pero no veía un origen a aquel ruido. De repente, el susurro comenzó a ser audible.
- ¡Esperanza! ¡Esperanza! - sonaba débilmente. - ¡Esperanza!, ¿puedes oírme?
¿Sería Tanthor quien me llamaba? No, no parecía su voz, de hecho, era un tono más bien femenino, y extrañamente familiar. Empecé a pensar que estaba sufriendo alucinaciones, ¿habría rozado alguna planta venenosa sin darme cuenta? Sin embargo, aún titubeante, me atreví a responder, estando en aquella isla me había dado cuenta de que cualquier cosa es posible.
- ¿Quién eres? - Grité con fuerza.
- Menos mal, pensé que no lo conseguiría. Espe, soy Clara. - Me contestó aquella voz.
Por fin supe quién era, se trataba de mi compañera de clase, Clara. Tras sentir unos segundos de alivio, mi pensamiento se detuvo en seco. “¡Un momento!”, fue la expresión que cruzó por mi cabeza. ¿Cómo me podía
estar hablando en ese lugar?
- ¿Clara? ¿Cómo...? - no pude ni siquiera terminar mi pregunta, Clara me interrumpió.
- Ahora no hay tiempo, sé que tienes problemas y puedo ayudarte, pero necesito que me lleves donde estás. Ponte de rodillas, cierra los ojos, junta las manos y extiende los dedos índice hacia arriba. Repite estas
palabras.
Comenzó a dictarme una serie de términos que yo jamás había oído, no se parecía a ninguna lengua que hubiera estudiado en filología clásica. Simplemente los dije sin detenerme a reflexionar sobre ellos. Llegado un punto, se calló. La llamé y no recibí respuesta. Abrí los ojos lentamente, justo cuando un fulgurante rayo de luz se precipitó desde el cielo ante mí. De entre la humareda, surgió una figura, era ella.
- ¡Clara! ¿Cómo es posible? ¿Cómo has sabido que estaba aquí? - le preguntaba, mientras la estrechaba entre mis brazos.
-
Te he dicho que no había tiempo - me cortó secamente, a la par que me cogía de la mano bruscamente y me llevaba hacia el interior de la arboleda. - ¿Ves aquella roca? Eso es lo que necesitas.
De la piedra manaba un líquido púrpura que caía al suelo, donde era continuamente absorbido. Clara sacó una cantimplora de su bolsa y empezó a recogerlo. Curiosamente todavía no me había percatado de su indumentaria. Llevaba una túnica blanca, con una capucha detrás y unos bordados dorados en la manga. Casi parecía un vestido de princesa por cómo estaba rematado el vuelo a partir de la cintura. Jamás se lo había
visto antes.
- Llévame ante Tanthor, ¡rápido! - me espetó. No dudé, pese a que me sorprendió que supiera su nombre, y salimos corriendo hacia donde se encontraba. Afortunadamente pude seguir el rastro que había ido dejando para no perderme, una serie de marcas en aquel desgastado suelo.
Cuando llegamos descubrimos que el joven enano había perdido la consciencia. Clara le introdujo la cantimplora en su pequeña boca y el líquido descendió a borbotones por su garganta.
- Sólo queda esperar - me dijo sonriéndome, probablemente tratando de tranquilizarme. - Mientras tanto, ahora sí puedo resolver todos los interrogantes que te han surgido. Este atuendo, en el que no has podido evitar fijarte, me identifica muy claramente. Soy la hechicera Clara, o Anuk según la antigua lengua de los enanos. Sé que todo esto ha ido muy deprisa para ti, aunque no creas que para mí ha sido fácil.
- Fui a buscarte hace más de un mes a tu casa, habíamos quedado a última hora de la tarde para terminar un trabajo, por si no lo recuerdas. Tu madre me dijo que estabas arriba, en la biblioteca, y me pidió si podía subir yo directamente debido a que estaba ocupada con tu hermana pequeña. Cuando entré en la sala, vi que
no estabas. En cambio, encontré una serie de libros y escritos revueltos y comencé a ojearlos, pensando que volverías en unos minutos. Esos minutos se convirtieron en más de una hora, pero yo no me moví de
allí, estaba ensimismada leyendo aquellos textos. ¡Tenías el libro del gran Lagar! No podía creerlo. La profecía por fin se había cumplido, ¡eras tú!, ¡y estabas tan cerca!
Sus ojos brillaban de emoción, parecía muy contenta de haberme encontrado, aunque yo no sabía que me habían estado buscando.
- No estaba en absoluto preparada para tan magno acontecimiento. Mi primera ilusión se desvaneció en cuanto me di cuenta de la responsabilidad que había recaído sobre mis hombros. Era mi deber escoltarte en tu viaje y ni siquiera tenía una remota idea de cómo viajar hasta Wok. Me encerré en casa a estudiar a fondo todos los
tratados de hechicería que me habían legado mis antepasados, buscando el modo de contactar contigo. Al principio únicamente conseguí observarte a través de un reflejo en un líquido tratado convenientemente y durante días te reclamé sin obtener tu atención, probando toda clase de métodos. Hoy ha cambiado mi suerte.
- Todo ha sido tan precipitado para ti, que realmente no te has parado a razonar sobre esta situación - seguía relatándome. - Algo tan simple como que unos enanos te entiendan, ¿no te has dado cuenta de que hablan tu idioma? Eso es gracias a los poderes que te otorgó Nurk, aunque tú no eres una maga y no tendrás la capacidad de utilizarlos por ti misma, al igual que el don que te concedió Lira. Sólo con mi ayuda has podido
canalizarlos para traerme hasta ti. Tus virtudes son otras, y no tardarás en descubrirlas.
Me quedé mirándola fijamente, esperando que me explicara cuáles eran.
- Casi puedo leerte la mente, - decía riéndose ligeramente - el gesto en tu cara te ha delatado cuando te he hablado del tiempo que has pasado aquí. No te preocupes por tu familia, realicé un conjuro para que te olvidaran hasta tu regreso. Debes centrarte en alcanzar tu peligroso objetivo, recuperar las cinco piedras. No obstante, habéis llamado demasiado la atención, ya no será tan fácil andar por estas tierras.
Sin ni siquiera haber tratado de preguntarle algo, Clara, ¿Anuk?, me había dado muchas respuestas. Quizá era cierto que podía leerme la mente, pero aún tenía cuestiones que quería que me desvelara. La principal, ¿por qué era yo la elegida?
Siento haberme extendido tantísimo, pero tenía esta idea en la cabeza desde los primeros capítulos y quería desarrollarla entera. Por cierto, recomiendo a los siguientes que relean una vez más todo para recuperar elementos que se han quedado abiertos, como el extraño de las nieves (junto al que se rompió el colgante de Rourun.
El siguiente capítulo podréis encontrarlo próximamente en el blog de KidIkarus.
Podéis ver el índice de la historia para leerla entera en el blog de MaQy.
4 Comentarios:
Estoy perdidísimo... Acabo
8 de Mayo de 2008 • 20:38 — KidIkarusEstoy perdidísimo... Acabo de leerlo y me encanta pero me han surgido algunas dudillas, así que le voy a tener que echar un vistazo a toda la historia.
Clara puede dar mucho juego, de hecho mi mente ya empieza a desvariar.
Este finde pondré mi parte.
:oO La cosa está super
8 de Mayo de 2008 • 22:17 — ShaiyiaWow, ahora tengo que leerme
9 de Mayo de 2008 • 04:25 — lussinWow, ahora tengo que leerme todas las entregas anteriores jeje.
Bueno, gracias por comentar solo quería aclararte, que con la paridad dolar euro se paga mas que de sobra los impuestos de aduanas, que es realmente lo que se paga, el transporte supongo que vendra en barcos desde sus respectivos puntos oriente o america (a saber... no he profundizado en el tema) y bueno, hay muchos factores que se escapan en el aire, todo es una aproximacion a grosso modo, pero te la simplificare aqui: si el juego viene de eeuu, porque en oriente vale igual? si el juego viene de oriente, porque en eeuu no vale mas caro? si el juego viene de europa, como podemos ser tan gilipollas?
bueno es una semiexplicacion basica con mi sentido del humor ;=)
Ya he publicado el Capítulo XII
13 de Mayo de 2008 • 10:11 — RikkuInTheMiddle