La verdad es que me había planteado esta entrada de otro modo. Pensaba comentar que hoy (día 6, que esta entrada la he escrito de madrugada) me habían operado del pie, como estoy haciendo ahora, para luego enseñar una foto del susodicho. En realidad, iba a hacer un poco de broma, con lo típico de ir poniendo "sigue bajando bajo tu responsabilidad" varias veces y de varias maneras hasta llegar a la imagen al final de la página. Luego, en vez de encontraros un dedo asqueroso y tal, estaría simplemente vendado, ya que no considero agradable ir mostrando eso por ahí. Un pequeño chiste, por llamarlo de algún modo.
Pero cuando iba a hacer la foto, me he dado cuenta que aun con venda no es muy mostrable, ya que tengo todo de betadine (que puede parecer otra cosa) y algo de sangre seca se ve a través de la gasa, por lo que me ha parecido lo sufientemente repulsivo como para no mostrarlo.
Una vez contada esta chorrada que me podría haber ahorrado, paso a relataros, por si a alguno le interesa, ya que los blogs personales suelen ir de vivencias propias, de qué me han operado hoy concretamente. Eso sí, pese a no haber fotos, igual el siguiente texto le resulta igualmente molesto a algunos, así que no lo leais si sois un poco sensibles.
Lo que me pasaba era que tenía una uña clavada en el dedo gordo del pie derecho por el lado derecho. Llevaba... pues... años incluso con ello, y estaba durando demasiado, me dolía bastante cuando andaba un rato largo. Ya me operaron hace tiempo (tendría unos... 12) de lo mismo en los dos dedos gordos en ambos lados de cada uno de ellos, un desastre vaya.
Fui algunas veces al podólogo en aquel entonces y en las visitas me recortaba las uñas por los lados haciéndome un dolor espantoso para que luego no sirviera de mucho, pues poco después (dias incluso) se volvían a clavar. Entonces llegó un momento en que eso había que operarlo para solucionarlo definitivamente, pero ese médico quería quitarme las uñas, bueno, más bien, destruir la matriz para que no crecieran más. Eso hubiera provocado que a la larga la uña que me quedase residual se iría deteriorando, así que la terminaría perdiendo.
Yo, claro está, no quería esa operación ni en pintura, así que fui a una cirujana que comentó otra posible técnica, quemar la matriz por los lados para que sólo creciese por el centro. Bueno, me operaron, me dolió mucho ese día cuando se pasó la anestesia pero ya estaba, mis dedos con un grosor normal de nuevo (anteriormente estaban hinchadísimos) y perfectamente sanos.
Sin embargo, se ve que tendría que haber apurado un poco más, dado que hará... un par de años o tres que se me volvió a clavar, aunque esta vez como ya he comentado sólo por un lado de un dedo. Claro, con los antecedentes que tenía pasaba de ir al podólogo y esperé a ver si se me curaba, incluso traté de cortarme yo el trozo clavado varias veces (¡au!) pero nada.
Por si fuera poco, durante este tiempo se me clavaron dos uñas más también en el pie derecho, en el "índice" y en el "corazón" (realmente dudo de si en el pie siguen teniendo esos nombres los dedos). No era permanente, se me curaban con el tiempo y luego se me volvían a clavar. De hecho, si me decidí a operarme ahora, fue porque ya no se me curaba el dedo de en medio, que también me estaba haciendo bastante daño.
Opté finalmente por ir a un podólogo a ver si me operaba y ocurrió lo que más me temía, empezó a "hurgarme" para dejármelo lo mejor posible antes de nada, con un dolor que estaba que me caía para atrás, insoportable, al final tuve que rogarle que no me tocara más si me iba a operar. Uf...
Bueno, por cuestiones que tampoco quiero extenderme, fui por otro servicio a un cirujano directamente porque por el podólogo tenía que pagar la operación. La doctora que me atendió en consulta, por suerte, sólo me mando unos antibióticos para desinfectar la zona antes de la cirugía y poner los pies en agua con sal. Menos mal que no se le ocurrió hacerme nada más.
Tras tomarme el medicamento recetado durante varios días, lo cierto es que los dedos tenían mucho mejor aspecto. De hecho, al final hoy no me he operado el dedo corazón ya que parece curado de nuevo, a ver si es verdad. La operación, ni la he notado con la anestesia local, sólo he visto salir humo al quemar la matriz, aunque el pinchazo para la anestesia sí que duele un poco, pero no es cuestión de quejarse por todo.
Luego, en cuanto se ha pasado, sí que me ha empezado a dar como pinchazos, pero en cuanto he llegado a casa me he tomado un paracetamol y listo, me sigue molestando un poco pero muy levemente. De hecho, mañana mismo ya debería andar normal.
Eso sí, ahora me queda la peor parte de la operación, quitarme el vendaje con todo eso ahí pegado, menos mal que al menos no hay muchos pelos en la zona, porque cuando donas sangre es un engorro quitarse el algodón ese que te ponen con esparadrapo sin depilarte en el intento. Espero que no me cueste mucho.
Si habéis llegado hasta aquí, os felicito por aguantar mi tochaco. Aprovecho para dar un consejo: usad deportivas lo menos posible, sobre todo si tenéis tendencia a que os sude el pie. Literalmente, según me dijo mi primer podólogo: "la uña resbala cual mantequilla". Aprended bien la lección mis jóvenes Padawan.
6 Comentarios:
Que mal rollo
7 de Marzo de 2008 • 06:35 — Nena_BabsMe alegro de que no haya sido una operación grave, que me habías asustado, melón.
Por cierto, que mal rollo me has dado con eso de las deportivas. Básicamente yo sólo uso ese tipo de calzado (no puedo con los tacones ni sucedáneos).
Ahora ya sabes: a saco con las curas, aunque te veas la herida medio curada. Nunca se sabe cuando se puede infectar la cosa. Además los pies son muy, muy jodidos.
Seguro que vas a notar mucho el cambio, verás
Yo padecí eso mismo en mi
7 de Marzo de 2008 • 10:21 — MoskeetoYo padecí eso mismo en mi infancia. Se llama uña incarnada. Y es una jodienda. Nada de darle una patada a un balón. A veces hasta caminar resultaba doloroso. Un matasanos incluso me arrancó una uña. Con el tiempo, volvio a crecer y vuelta a lo mismo. Finalmente un podólogo consiguió curarme, eso sí, después de años de curas que tú ya sabes cómo duelen
Estuve unos diez años arrastrando ese problema. Has hecho lo mejor que podías hacer.
También me alegro de que no
7 de Marzo de 2008 • 11:13 — Shiva89También me alegro de que no haya sido una operación grave y que, dentro de lo que cabe, estés bien.
A mi también me pasó algo parecido, hace unos años la uña del dedo gordo del pie derecho se me clavaba en la carne, yo lo notaba pero era soportable, hasta que empezó a hacerme más daño. Fui al podólogo, que intentó desclavarla pero no pudo y finalmente fui al médico, me pusieron anestesia local en el dedo (no duele ni na la jodía xD) y me sacaron literalmente la uña, me ensancharon un poquito, apenas imperceptible, el dedo para que al crecer de nuevo la uña tuviera menos posibilidades de volver a clavarse y me dieron cuatro consejos y unos bastoncillos para evitar que me volviera a pasar. Lo peor de todo son las curas, no recuerdo durante cuanto tiempo tuve que ir, pero es bastante doloroso tener que aguantar curas con su correspondiente vendaje en carne viva.
Por suerte no me ha vuelto a pasar, voy con cuidado cuando me corto las uñas de los pies y voy manteniéndolo vigilado por si acaso.
Bueno, te he soltado el rollo para que veas que algunos de por aquí podemos comprender demasiado bien lo que has sufrido.
Cuídate
Buf, se pasa fatal. A mi
7 de Marzo de 2008 • 13:10 — ShaiyiaBuf, se pasa fatal.
A mi a los 15 me quitaron la mitad d la uña por ese motivo, que horrorrrrr. A mi hermano le quitaron las uñas del dedo gordo de los pies por sa razón, y el pobre lo pasaba fatal.
Parece una tontería, pero es increible lo que llega a doler la puñetera uña clavada en la carne, la pedazo infección que se te forma en un momento.
Me alegra que todo saliera bien, espero que esta sea la última vez que tengan que hacerte algo ;)
Espero que a partir de
7 de Marzo de 2008 • 16:18 — The_unforgiven_tooEspero que a partir de ahora no te vuelva a salir, por lo que cuentas tiene pinta de doler bastante, y los postoperatorios son de lo peor (cuando se te va el efecto de la anestesia y descubres que duele más de lo que pensabas). Te lo digo con experiencia, puesto que hace dos años me operaron y éste mismo año tengo que volver a la mesa de operaciones.
Visto lo visto en los
7 de Marzo de 2008 • 17:28 — MaQyVisto lo visto en los comentarios es bastante común. Pues si os vuelve a pasar a alguno, os recomiendo totalmente la operación que me han hecho: indolora (mientras lo hacen, luego sí que duele tras la intervención, pero es sólo un día y los analgésicos lo alivian bastante), eficaz (yo he tenido un poco de mala suerte, pero si se hace bien del todo no se vuelve a clavar), no necesita curas (te quitas el vendaje y listo) y se hace en cuestión de minutos (yo llegué a las cuatro y media al hospital y a las seis menos veinte ya estaba en mi casa).
Nena_Babs, respecto a lo que comentas, es malo llevar deportivas porque el pie no transpira correctamente, son mucho mejores unos zapatos de piel (no tienen por qué llevar tacón, o uno muy bajito) y de este modo se previene en parte el riesgo de que se clave la uña.