
Por fin llegó el día que
tanto esperaba, el día que nada ni nadie podría arrebatarme, ( ni si quiera la
huelga de transportistas ) el trocito de
felicidad que inunda ahora mis emociones se lo debo al póstumo trabajo de
Kojima, su gran obra. Un reencuentro con los memorables recuerdos de todos los
juegos anteriores y el punto de partida en éste último capítulo hacía el fin de
la historia de Solid Snake, el mismo que
un día revolucionó la industria y asentó las bases de un nuevo concepto de
juego.
Hoy todos esos recuerdos se
proyectan más que nunca en mi memoria, echando una mirada atrás a todo lo que
ha dado de sí veinte años de historia, veinte años para consolidarse ante todos
nosotros como la mejor y más exitosa obra artística para un videojuego, para demostrarnos
que con el tiempo no ha perdido un ápice de originalidad, si no más bien todo
lo contrario, una saga que a diferencia de muchas otras, explotadas hasta la
saciedad y sin nada interesante que aportar al jugador, ha superado siempre
todas las expectativas, ha sabido componer un hilo argumental capaz de mantener
la intriga y el suspense a todos los jugadores, capaz de hacernos pedir siempre
más y más, capaz casi de nunca cansarnos.
Hoy es entonces ese día especial que culmina finalmente después de una larga espera, después de todo un repaso a la historia de cada uno de sus juegos que durante estos últimos días y como pequeña aportación a todos los apasionados de la saga, redacté para el blog y con la intención de ponernos en antecedentes ante la inminente llegada de “MGS 4 Guns of the Patriots”
Mis tres entradas referentes al “Especial Saga Metal Gear Solid” es mi pequeña muestra de afecto y gratitud hacia este videojuego, hacía todos los que igual que yo, han vivido intensamente la crónica de sus aventuras, los amantes incondicionales que siempre veremos en la figura de Snake, a nuestro gran héroe legendario, los mejores momentos vividos nunca en un videojuego.
Cuando ya casi estoy a punto de encender la consola e introducir mi preciado blue-ray, cuando de nuevo vuelva a sentir que formo parte de una aventura que me envuelve y me cautiva como ninguna otra y me sienta orgulloso de haber vivido durante estos años todos y cada uno de sus episodios, entonces me sentiré afortunado de pertenecer y formar parte, como cada uno de vosotros, del universo Metal Gear Solid.
Gracias Kojima, Gracias Snake.
