21 de Noviembre de 2017
Jun
25

Juegos injustamente sobrevalorados: Zelda Link´s awakening

 

Cuando uno ha tocado el cielo con sus propios dedos es muy difícil que otro juego de similares características te haga sentir cosas semejantes.

Hace un porrón de años, un videojuego para mí desconocido de la consola Súper Nintendo y perteneciente a un género que nunca he soportado me hizo vibrar y emocionarme como ningún otro juego ha conseguido nunca hacerme vibrar.

Un genio llamado Miyamoto fue el culpable de esta obra maestra que con el paso del tiempo se ha convertido en uno de los clásicos y que permanece en el pódium de los mejores videojuegos jamás realizados.

Por supuesto A Link to the Past me parece una obra perfecta en todos sus sentidos. Quizás el mejor juego de la saga Zelda que haya sido programado.

Claro, con este gusto tan agradable en la boca de haberlo recién jugado, todos esperábamos en aquella época una continuación que nos deleitara más o por lo menos lo mismo.

Y el juego no se hizo esperar.

La prensa empezó a hablar de un juego de similares características pero que sería lanzado para la consola portátil de Nintendo, la GameBoy.

Por supuesto que GameBoy está a años luz de Súper Nes pero aún así, todos mis clientes y yo esperábamos con ansiedad el lanzamiento de este juego.

Cuando por fin llegó al mercado español, no tuve que esperar mucho para lanzarme a la aventura de destripar todas sus virtudes jugables.

Me agencié una Game Boy y me hice con los servicios de uno de los cartuchos que yo vendía en mi tienda.

A primera vista el juego me agradó mucho por su gran similitud con a Link to the past.

Tanto el estilo gráfico como el sistema de juego eran calcados de su hermano mayor.

Aún así, había algo en el argumento que empezaba a oler mal, un toque como más infantil que no acababa de convencerme.

Los primeros días de juego fueron muy intensos y los disfruté como ningún otro juego de Game Boy me había entretenido hasta ahora.

Pero conforme fui avanzando en la historia, el juego empezó a ponerse farruco, con gilipolleces como las de tener que cambiar el menú para usar un objeto u otro de vital importancia.

Esto me pareció un engorro bastante molesto y quizás fuera debido al menor número de botones que tenía la consola portátil de Nintendo.

Pero lo que ya me mató del todo es cuando descubrí  el peor de los males incrustado de forma abusiva en el sistema de juego del mítico Zelda.

Nada más y nada menos que el recurso más vulgar y repetido hasta la saciedad que todas las aberrantes aventuras gráficas de PC de la compañía de la Guerra de las Galaxias ha utilizado en todos sus juegos.

El intercambio de objetos, la cosa que más odio en los videojuegos.

Automáticamente cogí el juego y lo revendí al día siguiente y jamás, digo que jamás he vuelto a jugar a un Zelda por la cochinería que me hicieron con un título que podía haber sido muy bueno, aunque infantil y lo convirtieron en una trapería que lo mejor es olvidarla.

Me dieron ganas de darle una paliza a su diseñador.

Por favor, si una cosa funciona a las mil maravillas, ¿para que demonios tienen que cambiarla o añadirle cosas supérfluas que lo que hacen es empeorar su jugabilidad?

Me vais a decir que soy muy drástico, pero sí es cierto, lo soy.

Si una cosa no me gusta no tengo porque adaptarme a ella, que se adapte ella a mí y si no que le vayan dando.

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3 Comentarios:

estoy contigo  a mi este

estoy contigo

 a mi este y los oracles se me hacen juegos de zelda muy aburridos...no se, les falta chispa, tal vez por lo mismo de estar muy limitados o que se yo pero me aburren tremendamente, nada que ver con el minish cap, un juego muy bueno

 

bye

No estoy muy de acuerdo

No estoy muy de acuerdo contigo. Seran gustos personales, pero me lo pase mucho mejor con este juego de Game Boy que tanto pareces despreciar que con A Link to the past. Y por descontado, es bastante mejor que los Oracles que salieron luego.

Solo una cosa más

Me he puesto el emulador de Game Boy en mi DS XL y le estoy dando una segunda oportunidad.

Ya os contaré mis nuevas impresiones cuando lleve un buen rato.

De momento el juego parece bastante bueno.

No recordaba un control tan bueno y preciso como los que inventó Konami y que aquí en occidente tardaron más de 30 años en conseguir imitar.

El movimiento del sprite de Link es suave y agradable, así como la acción de golpear con la espada que es mejor incluso que el de su hermano mayor de Súper Nintendo.

Quizás su punto flojo sea la banda sonora que aunque mantenga las melodías memorables de la saga no aprovecha demasiado el chip sonoro de la portátil.

Esta ha sido mi primera valoración después de haberlo probado otra vez desde hacía la tira de años.

Seguiré destripándolo un poco más.