23 de Agosto de 2017
Ene
18

Relatos: Obsesión

 

Cada día me levanto con la misma idea en la cabeza.

Necesito crear algo nuevo para mi blog.

El cuerpo me pide que aumenten el número de lecturas.

Ayer fue el proceso de creación de un juego desde que se tiene la idea inicial hasta que se convierte en un producto finalizado con su carátula y su manual de instrucciones.

Ante ayer hablé de esas pequeñas curiosidades que rodean a la industria.

¡Hay que sumar más visitas!

He leído todo lo que está escrito sobre como aumentar el nivel de lecturas, como hacer más ameno el blog, los elementos que enriquecen su visibilidad.

He inventado nuevas formas de diversión.

He fantaseado con el futuro y las consolas que vendrán.

He criticado, ensalzado.

He creado música para mi blog.

Diseñado fotografías e ilustraciones.

Y el modo de proceder es siempre el mismo:

Cojo mi libreta mágica, mi boli de tinta azul marino y empiezo con el boceto.

Me gusta escribir líneas y líneas.

Cada huequecito que tengo lo aprovecho para escribir más y más.

Las gotas de sudor resbalan por mis ojos haciéndose muy molestas. Pero no tengo tiempo de limpiarlas.

Hoy he terminado otro artículo.

Estoy desando colgarlo en la red.

Mis amigos dicen que estoy obsesionado.

¡Que tontería!

Aún quedan muchas cosas de las que hablar.

Tengo aquellos juegos que diseñé hace unos años.

El día que inventé ese compresor de datos tan perfecto.

Sigo escribiendo a tiempo real todo lo que pienso.

Las hojas se van llenando a una velocidad increíble.

Ayer, anteayer, hoy, mañana. Así todos los días de mi vida.

Apenas tengo tiempo para otra cosa.

Hay que escribir, escribir.

Una de las notas en sucio no me ha gustado como ha quedado. La arranco de la libreta.

El papel al ser retirado con violencia roza la piel de mi otra mano.

Noto como atraviesa la carne. Me hace una herida.

Sigo escribiendo.

Sobre intros, sobre jugabilidad, sobre lo que considero críticas erróneas en revistas online.

Mi concentración se interrumpe. Un pequeño escozor en la mano herida.

Miro para ver si ha salido sangre.

Nada, tan sólo una húmeda mancha azul. He debido de untarme con la tinta del bolígrafo.

Me vuelvo con lo que estaba haciendo.

Miro el contador de mi blog.

Las más de dos millones de lecturas me hacen sentirme por un momento aliviado. No dura mucho pues tengo el mono y quiero más.

Hoy tengo que escribir algo más interesante, que tenga más pegada que lo de ayer.

Pero mañana tendré que superarme.

Me escuece la mano con el corte.

Voy al lavabo y limpio la mancha azul. Ni rastro de sangre pero la dichosa mancha debía de haber concentrado mucha tinta pues no para de correrse al contacto con el agua.

Llevo ya un buen rato limpiando la mancha azul y parece no tener fin.

Acerco la mano a la altura de los ojos.

Un momento. No tiene sentido. Juraría que sale de la herida.

Pero no puede ser.

Mi sangre es azul como la tinta. Yo diría que es la misma tinta.

Siento una metamorfosis en mi interior.

Ya nada importa.

Dentro de poco formaré parte de mi obra.

Me despido de vosotros con tristeza.

No sufráis por mí.

Allí donde voy estaré mejor que estaba.

Adiós mis compañeros.

AAAAAAADIOOOOOOÓS...

SNABISCH 25 Aniversario

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1 Comentario:

paciencia y poco apoco

paciencia y poco apoco ganaras adeptos, cojela suave

semper fi

SC