23 de Agosto de 2017

Mundo Destierro, blog de Lester Knight

En las profundidades del Mar Sangriento resonaba el eco lejano de un órgano. Las Sirenas Sangrientas. Vampiras creadas por la Magia Arcana. Mujeres hibridas desnudas: de piernas y brazos cubiertos por escamas negras con membranas, tronco y rostro humano de piel ámbar con alguna escama, ojos de iris vertical y larga cabellera azabache.

Nadaban hacia un Templo Submarino circular de piedra blanca terminado en una cúpula abierta, rodeado de altas columnas, partidas en su mayoría. Los bajorrelieves de su fachada, una mezcla de dibujos y runas relataban una historia incompleta, perdida en las paredes que habían sido víctimas del paso del tiempo y del olvido.

El eco del órgano aumentó en intensidad, introduciendo en los compases de la melodía épica hasta cuatro órganos más, que seguían la composición con una fuerza creciente. Un coro de voces femeninas se unió a la canción, entonando con un timbre agudo, rasgado y gutural cargado de poder, la primera estrofa:

Siglos de sueños al borde del Abismo

Cercanos a la Muerte esperando el Desafío

Que decidiría el Destino del Mundo

El Triunfo de la Sangre Arcana sobre la Ancestral

Las Sirenas Sangrientas penetraron en el interior del Templo Submarino por la cúpula abierta, y las cuatro entradas laterales, sin rozar sus escalones. En el centro de la sala principal, descansaba sobre una losa circular blanca; la única parte del templo sin bajorrelieves, el esqueleto momificado de un antiguo Rey Vampiro Oscuro. Reposaba boca arriba con los brazos cruzados sobre el pecho. El último resto de la vida que un día tuvo, era la cabellera blanca que flotaba en las aguas del mar de sangre no coagulada. Destacaba en él, la corona platino; una joya de cinco puntas afiladas, y una perla negra reluciente de gran tamaño, situada en el centro del pecho.

La sangre del mar conducía sonidos del mundo exterior: rayos y truenos estremecedores, vientos que amenazaban con arrancar montañas, gritos humanos desgarradores, e inhumanos aún más inquietantes, acompañados de pasos y más pasos. Las Legiones de Mundo Destierro caminaban hacia el campo de la Batalla Final.

La noche, sabía en sus sueños, anunciaba el desenlace de una historia que se perdía en el tiempo de los hombres, interpretando la mejor de sus piezas. Ambos jinetes cabalgaban envueltos en una profunda oscuridad, confiando en el instinto de sus animales, alumbrados a intervalos por los rayos que hendían la tierra con su atronador martillo, a la merced de una tormenta salvaje de nieve que arrojaba sobre ellos verdaderas olas desde los cielos, acompañadas por las rafagas de un viento capaz de arrancar el alma a un hombre. Resonando en su interior unas voces desgarradas que antaño fueron humanas.

El primer jinete huía de su destino, el segundo esperaba conocerlo al atraparlo a él. Escalaban la falda de la montaña sur, una mole escarpada de roca negra esculpida a viento y nieve en una época anterior a la llegada de los hombres. Ahora maldita por uno de ellos, un rey del que nadie pronunciaba su nombre por miedo a invocarlo en la noche. Soberano del horizonte visible desde lo alto de la atalaya del castillo, situado en la cima en la montaña norte. El lugar donde su propio hermano le apuñaló con el consentimiento de su familia. Seres corrompidos por la envidia que contemplaron en silencio sin advertirle de la hoja que penetró por su espalda hiriéndole de muerte. Moribundo, desencajado por el dolor de la amarga traición de aquellos que amaba. El Rey les maldijo por la vileza de sus corazones, poniendo a los dioses del viento por testigos, que los condenaba a permanecer por siempre en sus montañas, cercanos a él, donde pudiera castigarlos por su crimen noche tras noche.

Tras señalarles con el dedo con una mirada llena de rabia, como jamás le habían visto en vida, se arrojó al vacío susurrando la letanía de la maldición durante la caída. Cuando los guardias llegaron alertados por los gritos del rey a la atalaya “ha sido un accidente, ha sido un accidente” gimieron aterrados aún conmocionados sus familiares, cada vez más bajo ante sus miradas de reproche. Viendo como en silencio, paso a paso eran rodeados, hasta que sus cabezas rodaron por el suelo antes de ser arrojadas al vacío, prendiendo en llamas sus cuerpos. Los guardias abandonaron el castillo en busca del cuerpo de su majestad, al que dieron un entierro solemne en la tumba que le construyeron donde fue encontrado, rogando por su descanso. Antes de salir del reino juraron custodiar su reposo, impidiendo el paso a los extranjeros, velando por su sueño de generación en generación.

Jul
27

El Cazador - Endimión Tau

Tres Mercenarios Imperiales avanzaban sigilosamente en el corazón de la jungla de Endimión Tau, ocultos gracias a sus trajes de camuflaje termo óptico, empuñando sus fusiles láser con firmeza ante el desafío más importante de sus vidas.

Era mediodía. La jungla hervía de actividad: los gritos de monos, el canturreo de pájaros, el siseo de serpientes y los aullidos de depredadores, se sumaban al ruido de los insectos en un sonido de fondo ensordecedor.

Para los soldados el sonido de la jungla era un eco lejano, filtrado por su casco hermético. Susurraban instrucciones continuas al ordenador, procesando toda la información del exterior que captaban los sensores. Iban variando los espectros de visión y sonido en busca de la señal de su presa.

El Predador más temido del Imperio, la bestia que había asesinado en las últimas dos semanas a treinta de sus camaradas de Infantería Ligera en emboscadas fugaces, obligando al General a enviar sus fuerzas de Elite, antes de que las leyendas que corrían por los barracones hundiera la moral de la Legión.

Cada mañana aparecían en las puertas de la base los nuevos trofeos del Predador: cráneos de sus víctimas con la columna vertebral bañados en cobre, decorados con antiguas inscripciones de tribus olvidadas del planeta madre, en las que se maldecía las almas de los muertos, destinadas a revivir su cacería una y otra vez hasta el fin de los tiempos.

¡Saludos, queridos lectores! A petición popular la Ilustración de Fantasía regresa a Mundo Destierro con una nueva galería de Luis Royo. Uno de los maestros de la ilustración española que mejor ha sabido retratar a la mujer, integrada en escenarios que mezclan la fantasía, la ciencia ficción y el erotismo.

En la entrada de hoy he hecho un repaso a las ilustraciones más conocidas del artista, que no tuvieron oportunidad de ser publicadas anteriormente, centrando más las ilustraciones en la fantasía y la ciencia ficción, después de haber protagonizado la mujer la primera entrega.

Qué disfrutéis del arte de Luis Royo Wink

Jul
23

La Era de los Artefactos - Capítulo II - Autor: Elhdair

Categorías: ,
La Era de los Artefactos.

Autor: Ehldair

Capítulo II.

La mañana siguiente fue una mañana intensa para Septus. Cuando fue a buscar a Matt y Derek, estos estaban esperándole, pues Moller ya había hablado con las familias de ambos. La de Matt tenía un establo, y no tuvieron problemas a la hora de dejar marchar a su hijo, ya que eran una familia bastante numerosa. Por su parte los padres de Derek poseían una serrería, y aunque reticentes, terminaron aceptando la marcha de su único hijo por unos días.

No tuvieron que comprar comida, ya que cogieron dos kilos de carne de vaca y dos docenas de huevos del establo de Matt. Derek les convenció de que tal vez necesitaran hierbas medicinales y distintos productos naturales, así que del establo fueron a la botica del pueblo, regentada por los Randalf y allí Derek se ocupó de comprar lo que él creyó necesario para el camino. Siembre había sido el más precavido y el más inteligente de los tres. Matt y Septus siempre competían entre ellos y se provocaban mutuamente en peleas, carreras, y cualquier otra actividad de índole competitiva, mientras Derek se quedaba a un lado temiendo por la integridad de cualquiera de los otros dos. A el no le iba el competir a ver quien tenía más fuerza ni cosas por el estilo. Le parecía algo superfluo, banal y sin sentido.

Jul
21

Historia de Mundo Destierro IV - El Colapso

Categorías: ,

Los Desterrados, condenados a vivir y morir en Mundo Destierro, lucharon por reconstruir la Sociedad Imperial caída el día de la Evacuación. Se alimentaron de las piezas en buen estado de las ciudades y maquinas más dañadas, para reconstruir las que se habían salvado en mejores condiciones. Algunas grandes ciudades y asentamientos recuperaron la energía, volviendo a la vida anterior con fecha de caducidad.

Capítulos Anteriores:

El Descubrimiento La Colonización La Evacuación

Sin los medios del Planeta Artificial era imposible mantener la conservación de su sociedad: las pilas de energía se agotaban, ciertos repuestos no podían ser fabricados, y faltaban materiales básicos para producirlos. Estaban condenados a caer en la barbarie en pocas generaciones.

El Culto de Los Soñadores murió con el abandono del Ser Sombra, evolucionando a diferentes religiones basadas en mitos antiguos del Éxodo, la historia del planeta madre, y los días de la evacuación. Buena parte de ellas decidían que el hombre debía abandonar la tecnología condenada que le había maldecido, y aceptar su situación actual desarrollando ciencias aplicables al presente.

Los Viejos Tiempos

Prólogo

Duermo. Pero al mismo tiempo estoy despierto. Primero oigo el crujido a mi alrededor, huelo el aire quemado, saboreo las cenizas. Siento crepitar el suelo bajo mis pies, y, por último, veo el fuego, el más ardiente fuego que pudiera imaginar. Pero no me quemo. No se quién soy, si soy hombre o mujer, animal o humano, ser o no ser.
 
Cada vez que duermo, algo más se revela. Como pequeñas piezas de un puzzle extraño, todo empieza a encajar según la negra niebla se esfuma y revela mi alrededor. Hoy es el fuego, rojo y dorado, hipnotizante y lujurioso en su danza. Y entonces despierto.

 

Capítulos Anteriores: Capítulo I Capítulo II

I

La tarde agonizaba en la ciudad. Las luces empezaban a encenderse, y atraían como polillas a los aldeanos que aún seguían con las tareas del día. En las tabernas, las primeras jarras salían a las mesas, y las anécdotas del día y los abrazos entre amigos compensaban el duro trabajo diario del trabajador común. Era la hora de hacer negocios para Grosh y Merklin. Conforme las estrellas empezasen a salir, las jarras se convertían en vómito, las anecdotas en amenazas, y los amigos en enemigos. Pero para ese momento, ambos ya estarían fuera, huyendo del ruido, y buscando un sitio para dormir. Eso si el hombre que estaba delante suyo no paraba de hablar hasta entonces, claro.

“...y esa es mi oferta.”

Jul
17

Emperor - The Loss and Curse of Reverence

Mi fascinación por Emperor comenzó en un día no muy lejano. Después de publicar varias entradas Metaleras recibí buenos comentarios con sugerencias de grupos que debía publicar en futuras Entradas.

Una tarde con tiempo me puse a dar un largo paseo por You Tube escuchando todos los grupos recomendados. Algunos me gustaban, otros no tanto. Tenía muy claro lo que buscaba. El sonido que yo consideraba según mi gusto el autentico Black Metal.

Hasta la fecha no lo había logrado encontrar salvo en ciertas canciones.

Entonces, cuando llevaba un buen rato, las opciones de la lista se terminaban y ya estaba a punto de arrojar la toalla le di el play a “Emperor – The Loss and Curse of Reverence”

Había encontrado mi hogar. El grupo que sería la banda sonora de incontables relatos y apéndices de Mundo Destierro. Un viaje a la pureza del Black Metal que cimentó las bases del Symphonic Black Metal con una calidad técnica excepcional.

He aquí el comienzo…

Emperor – The Loss and Curse of Reverence

Para ver este video es necesario tener JavaScript activado y el plugin Flash instalado en el navegador.

Jul
15

Historia de Mundo Destierro III - La Evacuación

Categorías: ,

La ambición por el conocimiento científico de la Civilización Inmortal quiso cruzar la última frontera: Las Torres Arcanas. La misteriosa voz masculina les había advertido desde el primer día: les daba permiso para vivir en el Mundo Glacial, y aprender de las ciencias perdidas, pero bajo ningún concepto podían penetrar en el corazón de las Torres Arcanas. No era lugar para los humanos.

Capítulos Anteriores: El Descubrimiento La Colonización

Agotados los descubrimientos posibles de las ruinas. Una generación de científicos y una sociedad de pronto acostumbrada a los saltos de gigante se vio estancada sin cambios a la vista, en términos de grandes cambios comprendidos en una vida humana. La idea de penetrar en el corazón de Las Torres Arcanas, averiguando los mayores secretos se fue haciendo más atractiva. La presión popular terminó por convencer al Emperador, que autorizó la investigación de la Torre Arcana Central del Mundo Glacial.

Desde el primer día de investigación los sueños se transformaron en una advertencia. La misteriosa voz masculina gutural les dijo que la desgracia caería sobre la humanidad, si la investigación de la Torre Arcana Central continuaba.

Jul
13

La Prueba - Autor: Lord_Areg

La Prueba
Autor: Lord_Areg

Se levantó de su silla para dirigirse a la cafetera y verter más café caliente en su ahora vacía taza. Dio un sorbo y miró a través de la ventana a los otros edificios de enfrente. La nieve caía incesantemente que pareciera que nunca iba a detenerse. La oscuridad comenzaba a envolver silenciosamente la ciudad y de las ventanas de enfrente se emitían rayos de luminosidad. Tomó una galleta y mordisqueó la orilla. Pequeñas migajas cayeron al piso y sobre sus zapatos. Observó su reloj y se dio cuenta que la hora de su descanso había terminado hacía 3 minutos. Terminó su galleta y dio el último sorbo a su café.

-A continuar trabajando.- Se dijo-.

Se enfundó nuevamente en su traje hermético y cruzó el umbral de la puerta corrediza hasta llegar a un nicho donde se encontraba un panel de control. Pulsó con sus dedos enguantados una serie de números y letras en el teclado y una corriente de gas lo rodeó completamente durante unos segundos. Volvió a pulsar las teclas y una segunda puerta se abrió. Entró a su sala de trabajo y se dirigió a un pequeño conmutador del que destellaban varias luces indicadoras. Pulso varios botones y mientras unas luces se apagaban, otras se encendían. Cerca del conmutador había una impresora. Arrancó la tira con los papeles aún unidos por las líneas punteadas y la acomodó en un pequeño escritorio.