18 de Noviembre de 2017

Mundo Destierro, blog de Lester Knight

En la perpetua oscuridad de la Estación Sombría, el resplandor de Thar Nýnive era un signo de falsa esperanza. La antigua ciudad imperial de rascacielos en ruinas, se reconstruía exportando tiranía, esclavitud, desesperación, sufrimiento, sacrificios y muerte a los supervivientes que caían en manos de sus ciudadanos. Vampiros brujos impíos que habían sellado pactos de sangre con demonios.

El orgulloso pueblo del norte, una comunidad de clanes vampiros nómadas y de ciudades-estado humanas, no recordaban las diferencias que les enfrentaron con un odio irracional durante décadas. El olvido y la deshonra de dos generaciones condenadas a vivir y morir arrodilladas les había hermanado. Las madres lloraban de tristeza durante el nacimiento de sus hijos, rogando que tuvieran una muerte rápida. Un privilegio al alcance de unos pocos elegidos, ya que en Thar Nýnive, una muerte digna era el bien más preciado. Cincuenta años de trabajos forzados sin un día de pausa era la tasa de liberación, un veneno dulce e indoloro de efecto inmediato, además de la promesa de que el cuerpo sería respetado.

El Acorazado Imperial Drachen KSF - III, es el orgullo de los astilleros militares de Mare Exilium, el planeta artificial capital del Imperio Humano, simbolizando el esplendor de la quinta generación de naves de combate, adaptada a los tiempos actuales. Una época convulsa de grandes conflictos, donde las grandes casas nobles y las facciones mercantiles se han hecho con flotas privadas que, amenazan seriamente la hegemonía espacial, de la que ha gozado la Flota Imperial durante siglos.

Las implicaciones políticas de destinar las flotas de naves super-capital, en misiones de pacificación de regiones conflictivas, en las cuales las flotas piratas se han hecho fuertes, libres de la amenaza de grandes naves imperiales, cuando deberían proteger a los Planetas Artificiales de un más que posible ataque de Los Otros, ha hecho inviable su uso en la guerra no declarada por el poder, que sacude los cimientos del Imperio desde hace décadas.

Relatos de Falkenberg. El Cazador:

Endimión Tau: 

Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV Capítulo V Capítulo VI

La Venganza de la Calavera:

Capítulo I Capítulo II

Homo Aetheris:

Capítulo I

El Vampiro Libertador:

Capítulo Único

En respuesta a las necesidades políticas y militares del Imperio, El Acorazado Imperial Drachen KSF - III, es el estandarte de la nueva era de guerra silenciosa que, ha concluido con la impunidad que habían disfrutado las flotas privadas desde sus inicios, sembrando el caos en el hasta ahora libre espacio neutral.

El anciano se removió incomodo, agitando las cadenas y provocando el tintineo de éstas. Sabía que por mucho que se revolviese, no iba a serle posible salir de allí, pero no por ello podía dejar de hacerse las mismas preguntas: ¿Cuánto tiempo había pasado? ¿Cuánto tiempo llevaba siendo esclavo de hombres y dioses? La respuesta era la misma para ambas preguntas: toda la eternidad.

Capítulo Anterior: Capítulo I

Al principio de los tiempos, los hombres eran libres de escoger su destino, controlaban las riendas de su vida. Como tenían plena libertad de elección, aquello desembocó en no pocas guerras, batallas y demás hechos sangrientos. Hubo una, especialmente cruenta, que dejo diezmada a la población. Por ello, y para que nunca más se volvieran a repetir aquello, se creó un comité de sabios formado por integrantes de todas las partes beligerantes. En este comité se decidió que lo mejor era cortar por lo sano: acabar con el principio más básico e intrínseco del ser humano, la libertad de decisión. Su idea se basaba en anular la capacidad de decidir nuestro destino. Desde nuestro nacimiento se nos otorgaba un destino, inalterable, inamovible, con el cual debíamos cargar el resto de nuestros días. Se pretendía que, por ejemplo, una persona con ansias de poder no tuviera como destino gobernar, evitando así las muertes que se producirían si no tuviera ya otro destino asociado a él. Pero claro, ese sistema necesitaba de una pieza fundamental, alguien que seleccionara y otorgara a cada persona el destino que mejor le convenía. Y ese alguien fue él, Eris.

El resplandor de la Estrella Polar penetra por la ventana norte de mi cámara. Allí brilla durante todas las horas espantosas de negrura. Y durante el otoño, cuando los vientos del norte gimen y maldicen, y los árboles del pantano, con las hojas rojizas, susurran cosas en las primeras horas de la madrugada bajo la luna menguante y cornuda, me siento junto a la ventana y contemplo esa estrella. En lo alto tiembla reluciente Casiopea, hora tras hora, mientras la Osa Mayor se eleva pesadamente por detrás de esos árboles empapados de vapor que el viento de la noche balancea. Antes de romper el día, Arcturus parpadea rojozo por encima del cementerio de la loma, y la Cabellera de Berenice resplandece espectral allá, en el oriente misterioso; pero la Estrella Polar sigue mirando con recelo, fija en el mismo punto de la negra bóveda, parpadeando espantosamente como un ojo insensato y vigilante que pugna por transmitir algun extraño mensaje, aunque no recuerda nada, salvo que un día tuvo un mensaje que transmitir. Sin embargo, cuando el cielo se nubla, consigo conciliar el sueño.

Nunca olvidaré la noche de la gran aurora, cuando jugaban sobre el pantano los horribles centelleos de la luz demoníaca. Después de los destellos llegaron las nubes, y luego el sueño.

Sed bienvenidos al viaje ilustrado que os transportará a "La Tierra Media "de "El Señor de los Anillos" soñada por Ted Nasmith. Un genio de la ilustración capaz de recrear los pasajes más bellos de la obra de Tolkien y dotarlos de una magia única. Os aguardan los Nazgûl buscando el anillo en la Comarca, Gandalf guiando La Compañía, Rivendell, El Balrog, Galadriel, Boromir, Moria, Los Jinetes de Rohan, Los Ents, La Torre de la Luna, Gollum, Sam, Aragorn, Minas Tirith, Éowyn, Mordor, Sauron… acompañados por el épico álbum de Blind Guardian – Nightfall In The Middle-Earth, basado en los mitos y leyendas del Silmarillion; incluyendo las letras originales del álbum anotadas con explicaciones de las historias a las que hacen referencia, a fin de que disfrutéis más de la experiencia de la Tierra Media que he preparado con toda mi ilusión para vosotros.

Me despido dando paso al arte de Ted Nasmith con la ilustración que simboliza el final de El Señor de los Anillos, cerrando con esta entrada la serie ilustrada que inició meses atrás El Señor de la Tierra Media, mostrando la era del Silmarillion en todo su esplendor.

¡Un saludo a todos los Desterrados!

Ted Nasmith - Departure at the Grey Havens

El Señor de los Anillos

Libro I: La Comunidad del Anillo

The Company Attempts the Pass of Caradhras

The Company Attempts the Pass of Caradhras

The Argonath

The Argonath

La tiranía imperaba en las calles de la antigua ciudad en ruinas del Imperio. Los Desterrados, huestes de vampiros esclavos, trabajaban sin descanso bajo la noche eterna de la Estación Sombría, sin más esperanza en el horizonte que una muerte horrible a manos de sus amos.

Los tambores marcaban el ritmo del tormento, silenciando con su siniestra percusión los aullidos y gemidos de quienes caían al suelo agotados. Los nuevos juguetes que morían para el placer de sus amos, padeciendo un sufrimiento indescriptible hasta la expiación. Mostrando un ejemplo que mantenía la disciplina de trabajo y la sumisión de los esclavos.

Vivían, sufrían y morían por la construcción de la avenida de bienvenida triunfal dedicada a los Príncipes Demoníacos del Abismo. Una obra monumental que los recreaba con estatuas del tamaño de los mismos rascacielos que les proporcionaban los materiales. Erigidas en dos filas representando poses de victoria frente al Portal Dimensional que algún día uniría Mundo Destierro con el Abismo, El Infierno. El día en el que los esclavos serían sacrificados en honor de sus soberanos.

Endimión Tau: 

Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV Capítulo V Capítulo VI

La Venganza de la Calavera:

Capítulo I Capítulo II

Homo Aetheris:

Capítulo I

Cuando su instinto de supervivencia fue derrotado y, meditaban morir luchando en una revolución condenada al fracaso o suicidarse, les llegaron rumores del sur. Los nuevos esclavos juraban a las puertas de la muerte que había estallado una gran Cruzada en tierras lejanas. El Vampiro Albino de la profecía nacido en las estrellas, conquistaba un bastión de opresión tras otro. Se decía que sus fieles se contaban por miles, y que las Sombras le consideraban un hermano. Aquellos que le habían visto con sus propios ojos aseguraban que era un guerrero invicto sin igual. Una fuerza indomable que luchaba en nombre de todos los condenados por su libertad.

La aurora púrpura producida por el choque de partículas de la Estación Sombría con las de Mundo Destierro, se agitaba inquieta palpitando con un brillo cuya intensidad era fuera de lo normal, eclipsando a la profunda oscuridad que se cernía sobre sus cabezas. Los capataces. Demonios menores humanoides y voladores les vigilaban estrictamente, impartiendo castigos brutales; excitados por el clima de energía que se respiraba en el ambiente, ignorando con su nerviosismo y pasiones primarias, su significado.

“Corrí durante toda la noche, hasta que mis piernas dejaron de responder y caí rendida sobre un suelo cubierto de flores, justo al lado de un arroyuelo fruto del deshielo que bajaba con absoluta calma desde las lejanas montañas. Miraba hacia todos lados con nerviosismo, esperando encontrar de un momento a otro la figura de mi padre buscándome para rematar la faena que había iniciado la noche anterior. Pero a pesar de mi miedo, esto no llegó a producirse y pude pasar una buena cantidad de tiempo sintiendo la suave brisa primaveral acariciando mi cuerpo y el tranquilizador murmullo de las aguas fluyendo y golpeando contra las rocas.

Capitulos Anteriores:

Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV

Fue cuando me encontraba en esa idílica situación cuando le vi a él por primera vez. Y con ese encuentro casual en algún lugar de las inmensas y florecidas planicies de Ranacoth se iniciaron los acontecimientos que harían de mi vida una experiencia plena, movida únicamente por el amor.  

Mansen permanecía mudo viendo como aquella intensa luz se aproximaba poco a poco a él. La fuerza que irradiaba aquel ser era diferente de cuantas haba percibido, misteriosa pero cálida, no le hubiese importado permanecer en ese estado toda su vida. Aquella luz se desvaneció a apenas dos palmos de su cara y entonces le vio. No tenía palabras para describirle, era simplemente distinto.

Capítulos Anteriores:

Prólogo Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV

Su estatura era la de un ser corriente, pero era su cara lo que más le atraía. Su piel era suave y tersa, de un color pálido muy similar al polvo lunar, sus ojos, protuberantes y estáticos, eran cuanto menos peculiares. No tenían la típica forma de pupila e iris como el humano, eran únicos, siniestros pero de una belleza casi incalculable, destacaban por su apariencia básica, un color negro azabache que brillaba en la oscuridad, y unas pequeñas manchas rosas salpicaban aquel océano negro.

Lo siguiente que contempló casi atónito era su pelo, todos y cada uno de sus capilares eran puntiagudos, y aquel negro brillante volvía a teñir aquella parte. También se percató de otra cosa, entre los capilares parecían discurrir ondas, pero éstas no parecían de origen humano, despedían una energía característica. El resto de su cuerpo estaba tapado por una bella túnica negra perfectamente alisada y en la que aquella extraña energía parecía fluir libremente. El hecho de no poder vislumbrar el resto de su cuerpo le tranquilizaba, desconocía que otras rarezas le aterraran tras esa túnica.

Falkenberg pilotaba de pie con los brazos cruzados sobre el pecho, los controles telepáticos de El Espectro, su nave estelar privada, desde el centro de la cabina holográfica que reproducía la visión del espacio que surcaba rumbo a su destino. Mare Exilium. Primer Planeta Artificial. Cuna de la Humanidad. Capital del Segundo Imperio Galáctico.

Endimión Tau: 

Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV Capítulo V Capítulo VI

La Venganza de la Calavera:

Capítulo I Capítulo II

Sus ojos azul celeste miraban la reproducción del espacio por el que conducía a la nave sin ver. La mente de Falkenberg se concentraba en las percepciones que le enviaban los sensores de la nave, mediante el vínculo telepático que le unía a El Espectro, fundiendo su consciencia con la IA de a bordo, sintiendo la nave con la intimidad de una extensión de su propio cuerpo.

La ausencia de controles físicos y la lealtad de la IA acentuaban el carácter independiente de la nave, única en su género. Una de las exclusivas cien naves estelares privadas dotadas con un motor de curvatura espacial de largo alcance, capaz de transportar a Falkenberg a los rincones más remotos de la galaxia por sus propios medios, equipada con un revolucionario sistema de camuflaje que sumergía la nave en un pliegue dimensional cercano al universo, y dotada con una potencia de fuego superior a la de una pequeña nave capital.

Su valor superaba al de una pequeña colonia minera de millones de trabajadores. Era el precio que había pagado con gusto el Patrono de Falkenberg, a fin de garantizar que uno de sus asesinos más eficientes, llevará la muerte rápida y sigilosa en su nombre, a lugares donde la civilización, la ley y su autoridad eran leyendas recordadas con ríos de sangre y muerte.

Sep
21

Diario de un sueño

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Actualizado 23/04/09

¡Saludos Desterrados! La buena marcha de la novela de Falkenberg. El Cazador. Me ha impulsado a inaugurar, quizás, la sección más personal del blog: un diario en el que relatar  desde el proceso creativo de la novela y su escritura día a día, hasta que logre publicarla.

Una odisea personal que me gustaría compartir con todos vosotros, e invitaros a participar, ya sea: leyendo sus capítulos, aportando ideas, o contestando algunas de las preguntas que os iré formulando, haciendo de esta aventura la de todos.

Será una entrada que iré actualizando casi a diario, incluyendo las impresiones de cada nuevo día de trabajo. Para facilitar su acceso añadiré un banner en el bloque derecho inspirado en Elric de Melniboné. El Emperador Albino. Una de mis obras favoritas de la Fantasía Épica, cuyo desarrollo guarda parecido con la de Falkenberg, en el sentido que se escriben relatos de diferentes épocas del personaje a la vez, sin seguir un orden lineal.