En la Arcadia, una
estación espacial pirata oculta en el interior de un
asteroide, había un joven diferente a los demás. Se
llamaba Siete y
era su esclavo más valioso. Había nacido con el
don psíquico de los Mentalizadores, y poseía la
habilidad innata de leer y manipular mentes. El preludio de los
poderes que llegaría a desarrollar de adulto, si es que
sobrevivía hasta entonces.
Los seis Mentalizadores
anteriores a él, no habían tenido esa suerte. Durante
el inicio de la adolescencia, inspirados por el vigor de su creciente
fuerza, se habían rebelado contra su amo, El Conde Venom, y
sus formidables guardianes Sszharon. Un error por el que fueron
eliminados y reemplazados. Siete, tenía catorce años
y nueve meses. Era el primero en superar la barrera de los trece años
de edad. Un logro conseguido armado con una madurez y paciencia
impropias de su edad. Herramientas de supervivencia que había
aprendido a pulir a lo largo de una vida de esclavitud, a la espera
de su oportunidad. Sabía que si sobrevivía unos años
más, tendría la fuerza necesaria para romper sus
cadenas. Hasta entonces, sería un esclavo servil, sumiso y
obediente.
El Duque del Destierro: Capítulo I
La furia que ardía
en su interior, la reservaba para alimentar su determinación
en las horas más duras de confinamiento en la cámara de
aislamiento psíquico. Una oscura celda de metal bruñido
herméticamente sellada, que le impedía expandir su
mente al exterior, de modo que no pudiera escapar manipulando a los
celadores. Sabía que con el
tiempo, su mente sería capaz atravesar la celda, pero sus
constructores, también lo sabían. En realidad, la había
diseñado un consorcio de científicos al servicio de los
Señores Piratas, pensando en los auténticos
Mentalizadores: Los Guerreros Psíquicos al servicio del
Emperador. Leyendas cuyas historias se contaban de boca en boca en
los mil mundos coloniales y los dos planetas artificiales del Éxodo.
Eran un centenar de mutantes que habían alcanzado la cumbre
evolutiva de su raza, realizando proezas en el campo de batalla que
ningún ejército o rival del Imperio, era capaz siquiera
de igualar
Siete soñaba
con escapar e ingresar en La Academía.
Y se aferraba a ese
sueño para sobrevivir a las exigencias extremas de la celda.
Su programa de
seguridad había sido creado para garantizar que un
Mentalizador adulto fuera incapaz de usar sus poderes psíquicos,
y él no era más que un chico sin entrenamiento previo.
Todo lo que sabía, lo había aprendido por sí
mismo, y ocultado rápidamente a ojos de su amo, El Conde
Venom. Jamás averiguaría que ya era capaz de manipular
energía y mover pequeños objetos con la mente. No hasta
que pudiera usar semejante poder estando completamente agotado. Ahora
mismo, apenas podía sobrevivir a los rigores de la celda.
Estaba desnudo colgado
de la barra de entrenamiento del techo realizando flexiones con los
brazos manteniendo las piernas cruzadas en el aire, soportando
temperaturas muy por debajo de cero y gravedades superiores al doble
del estandard imperial, luchando por generar el calor corporal que
salvara su vida. El sudor se le congelaba sobre la piel. Temblaba y
sufría calambres. El único motivo por el que aún
no había vomitado era el ayuno periódico al que era
sometido. Los músculos apenas le respondían y le dolían
los dientes de la fuerza que les imprimía.
Si se caía o se
agotaba antes de finalizar la tabla de ejercicios, moriría.
No detendrían la
celda, ni enviarían un médico a ayudarlo. Era demasiado
peligroso. Alguno de los seis Mentalizadores anteriores, había
asesinado a varios celadores que le prestaron ayuda, tratando
desesperadamente de escapar, cuando vieron que no podían
soportar más los tormentos de la celda. Un Mentalizador
arrinconado contra la espada y la pared era el ser humano más
peligroso de la galaxia, y los maestros de esclavos habían
aprendido la lección, tras contemplar a subordinados con el
cerebro aplastado por dentro o el cuerpo carbonizado por una descarga
de fuego psíquico.
Si un día Siete
no sobrevivia a la celda, buscarían a un Ocho.
Lo único que
realmente diferenciaba a Siete de los otros esclavos
Mentalizadores, era su vínculo paterno. Él no había
sido encontrado abandonado en el callejón de una colonia por
unos padres que habían reconocido su don y no querían
sufrir el acoso de los Maestros de Esclavos.
Siete había
nacido en Arcadia.
La Arcadia era una
gigantesca estación espacial construida por piratas en el
interior de un asteroide, equipada con unos modernos motores de
pliegue espacial clase supercapital, que habían robado de los
restos de un acorazado imperial hundido durante la guerra civil por
la independencia del tercer planeta artificial y sus mundos
coloniales. Una base secreta que saltaba de sistema en sistema
buscando refugio en los cinturones de asteroides cercanos a los
soles, a la que acudían piratas de todas las regiones del
Imperio para vender sus botines al mejor postor en el mercado negro,
reparar sus naves y contratar nuevas tripulaciones. No importaba que
la mercancia fueran naves robadas, productos exóticos,
tecnologías exclusivas, mejoras genéticas, implantes
cibernéticos, drogas experimentales o prisioneros convertidos
en esclavos. Todo se podía vender y comprar en la Arcadia.
Sus padres eran
Carroñeros, esclavos de segundo rango. Utiles y poco
prescindibles. Se dedicaban a limpiar las naves robadas por los
piratas: confiscaban las mercancias y hacían inventario,
clasificaban a los esclavos antes de ponerlos a la venta, registraban
la nave en busca de objetos de valor, limpiaban las huellas del
combate y la reparaban. Todo a cambio de un pequeño porcentaje
de los beneficios de la expedición y de algún pequeño
presente que tomaban por su mano.
Los Señores
Piratas de prestigio contrataban a sus propios Carroñeros
para poder vender la mercancia y
reparar sus naves en el menor tiempo posible, mientras ellos y la
tripulación se entregaban a unos días de permiso y de
excesos: drogas, prostitutas, juego, además de negocios
suculentos y entrevistas con mercenarios en el caso de los capitanes.
La
madre de Siete, Saxa,
fue durante su juventud la prostituta esclava más bella de
Arcadia. La llamaban bruja por su larga cabellera azul, heredada por
su hijo. Un signo de que la antigua sangre corría por sus
venas. Su nobleza, elegancia y carácter indomable, la hicieron
la favorita de los Señores Piratas hasta que rompió sus
cadenas. Una noche, se desfiguró el lado izquierdo del rostro
con un puñal y juró que asesinaría al próximo
hombre que intentará abusar de ella. Su amo, tras darle una
paliza de muerte, la abandonó en los tenebrosos pasillos de
Arcadia, donde contra todo pronóstico prosperó. En un
mundo de hombres, se abrió paso como Carroñera desde lo
más bajo hasta aprender a reparar naves estelares.
Fue
entonces cuando conoció a su padre, Elmir, un antiguo pirata
caído en desgracia, que fue traicionado por su socio y vendido
como esclavo, hasta que compró su libertad vendiendo otros
esclavos como carroñero para su amo. Época en la que
conoció a Saxa, y consciente de que jamás volvería
a surcar el vasto océano de las estrellas, decidió
aceptar su destino y crear una familia junto a ella, lo más
libre que no podía llegar a ser en una sociedad brutal.
Su
desgracia ocurrió en el día más feliz de su
vida, el nacimiento de Siete.
Todos
los niños nacidos en Arcadia tenían que superar la
prueba del Conde Venom, el temible anciano cíborg, maestro de
esclavos, y uno de los nueve grandes Señores Piratas de
Arcadia. Como encargado del proyecto de Mentalizadores, examinaba a
cada recién nacido con un detector de energía psíquica.
Saxa y él tenían grandes esperanzas por motivos
distintos: Saxa esperaba que su gen inactivo en su generación
no emergiera con un padre carente del gen, y el Conde Venom aguardaba
el despertar del gen con la nueva generación.
Una
lectura hizo que Saxa perdiera a su hijo justo después de
nacer.
El
medidor de energía psíquica se salía de las
medidas habituales en un recién nacido con el don. Al parecer,
la antigua sangre corría con fuerza por las venas de Siete.
Saxa,
fuertemente sedada, no pudo impedir que el Conde Venom se llevara a
su hijo. Gritó y gritó desgarrada en el alma, abrazada
por su esposo Elmir, que ya se había resignado a la perdida de
su hijo varón. Los rigores de la vida corsaría hacía
mucho tiempo que habían acabado con la fuerza de su espíritu.
Además, al igual que Saxa, conocía los rumores que
corrían por Arcadia respecto a los recién nacidos que
el Conde Venom se llevaba: jamás regresaban con vida.
El
Maestro de Esclavos, se internó en las profundidas de Arcadia,
hasta su mismísimo santasacturom. Un bastión
inexpugnable que ni siquiera sus implacables guardianes Sszharon
conocían. Era el lugar donde llevaba acabo sus experimentos
más intimos, y el mantenimiento de su cuerpo cíborg;
casi siempre, al coste de una vida humana.
Siguiendo
las indicaciones de un libro prohibido por los Sacerdotes del Éxodo,
los soldados fanáticos, invencibles y personales del Emperador
que luchaban por mantener el avance de la humanidad, siempre lejos
del otrora antiguo enemigo: Los Izzhakk, la civilización que
había destruido el mundo natal de la humanidad, y expulsado de
la galaxia bajo pena de extinción; El Conde Venom había
construido con sus propias manos una cámara del dolor. Más
concretamente, un cilindro negro y gelido, capaz de reconfigurar el
ADN humano. El mayor misterio del aparato eran las runas mágicas
rojas con las que había sido imbuido, imprescindibles para
hacer funcionar plenamente la máquina. El Maestro de Esclavos
había pagado el rescate de un mundo por la inscripción
ejecutada por manos no humanas...
Que
para Siete, fue su primera cuna.
Cuando
hubo sellado la cámara del dolor con el recién nacido
en su interior, después de retirar el cadaver del sujeto
anterior, El Conde Venom analizó el código genético
de Siete con detenimiento. Los resultaros fueron más
prometedores que en otras ocasiones, aunque su destino era el mismo:
se trataba de otro Mentalizador en potencia sin el talento necesario
para llegar a serlo, como su madre.
La
naturaleza hubiera tardado siete generaciones en concebir un
Mentalizador.
Y
el Conde Venom lo creó en unos minutos, a vida o muerte.
Alteró
los códigos genéticos de Siete desde la raíz,
suprimiendo el material irrelevante, al tiempo que introducía
los códigos que había recopilado de los sujetos
anteriores, elevando la pureza de Siete hasta la excelencia. El
proceso se realizaba estimulando cada celula del cuerpo
simultaneamente induciendo un dolor inconcedible. El Maestro de
Esclavos sabía por experiencia que casi todos los niños
morían durante la transformación, pero Siete fue
más fuerte.
Sobrevivió.
A
la mañana siguiente, descansaba en brazos de su madre, Saxa.
Crónicas de Mundo Destierro:
Lester Knight:
¡Saludos, queridos amigos de Gamefilia! Deseo que os haya
gustado el primer capítulo de la novela. Después del
prólogo del Maestro Mentalizador Merodak, la historia regresa
atrás en el tiempo para narrar desde la infancia de Siete,
el Esclavo Mentalizador, a su adolescencia, el momento en que ambos
personajes se conocen. Es una etapa de la novela muy especial para
mí, pues la idea de contar la juventud de Siete me
sorprendió escribiendo las correrías de ambos
Mentalizadores ya de adultos, combatiendo juntos durante la época
conocida como “La Caída de los Mentalizadores”. Por lo que
rechace la planificación y me lance a la improvisación
total, dejando que la historia evolucionará por sí
misma, de modo que fuera tomando forma capítulo a capítulo.
El capítulo
de hoy comienza en el presente de Siete, en el día a
partir del cual su vida cambía en gran medida, y luego,
durante los próximos capítulos, nos presenta su vida
anterior, abordando hoy su siniestro nacimiento en “La Cámara
del Dolor”. Un nacimiento que aunque no se mencione aquí, es
compartido por nuestro temido Falkenberg; la única diferencia
entre ambos, es que en el caso de Falkenberg fue empleado un código
genético que jamás debería haberse introducido
en un ser humano, y que además, la maquinaría empleada
era original y su padre, un personaje que aparecerá en las
futuras novelas de “El Duque del Destierro” el origen de un
brutal... bueno, ya estoy hablando demasiado
Lo único que
tendréis que disculpar de esta parte de la novela es su
carácter de borrador. El texto presente jamás fue
pensando para publicarse, quería acabar la novela antes de
escribir una versión final más pulida; una que
incluyera ideas posteriores y que desarrollara más fragmentos
del texto que aquí son pasados casi por alto, aunque, no
obstante, según se suceden las páginas, a medida que me
fui haciendo a la novela, el estilo narrativo se define y la historia
va ganando en profundidad. De momento, en el próximo capítulo,
sabremos más del pasado del padre de Siete, Elmir, y de
como nuestro protagonista se adapta a su vida de Esclavo
Mentalizador.
PD: Acabando el
comentario me acabo de dar cuenta que hoy el blog llegará a
las 300.000 visitas. Quiero daros las gracias a todos de corazón,
jamás me imaginé que este humilde blog de literatura
llegaría a semejante cifra; algo que vosotros habéis
hecho posible apoyando a cada relato y autor a seguir adelante y dar
rienda suelta a la pasión que nos une por la literatura
Estoy muy contento
de haber regresado aquí, mis queridos amigos y lectores, para
celebrar juntos de la mejor forma este acontecimiento: publicando la
novela que se gestó gracias a este blog, pues ha sido vuestro
ánimo lo que me ha permitido ir superando paso a paso las
dificultades de la creación de Mundo Destierro, ya que no
tiene nada que ver la ilusión de escribir para el cajón
que para un grupo de amigos que aguardan nuevos relatos y capítulos
Este blog es para
mí un sueño hecho realidad, del que espero daros buenas
alegrías a lo largo del 2010. Estoy recuperando la inspiración
de antaño y vuelvo a trabajar en distintos relatos. Así
que después de la publicación de la novela, mucho me
temo que voy a seguir publicando entradas semana tras semana
Hablando de sueños
y alegrías, ahora es cuando debería dedicar el resto de
la entrada a celebrar las 300.000 visitas, pero esta vez me despido
con una firme promesa: la promesa de compartir con vosotros un nuevo
sueño muy pronto. Una ilusión que me ha rondado por la
cabeza desde hace algunos años, que ha cobrado forma
definitivamente, a falta de concluir los detalles previos a su puesta
en marcha, dentro de unos días. Un proyecto muy personal del
que os puedo adelantar tres pistas: está basado en el ámbito
literario, en Mundo Destierro, y en la participación libre y
comunitaria; por lo que, si os parece bien, en breve y por sorpresa,
haré la presentación de esta nueva aventura aquí,
en vuestra casa, como debe ser. Hasta entonces...
¡Un saludo,
gracias por las 300.000 visitas y feliz Semana Santa!
10 Comentarios:
Me a encantado el capitulo,
29 de Marzo de 2010 • 20:01 — KiovichMe a encantado el capitulo, soy nuevo y es el primero que leo, ¿que otros capitulos y/o novelas estan relacionados directamente con este?
Felicidades por las 300.000 visitas, no me extraña nada viendo la calidad que atesoran tus escritos. Yo con llegar a conseguir la medalla literaria algun dia ya me doy por que sadisfecho.
Saludos y 5 estrellazas ;)
Bienvenido, Kiovich, y gracias!
29 de Marzo de 2010 • 20:42 — Lester KnightJustamente la entrada anterior del blog es el inicio de la historia. Se títula Merodak, el Maestro Mentalizador. Si el universo de la novela y los Mentalizadores te ha gustado, te recomiendo encarecidamente que visites Crónicas de Mundo Destierro, el Índice de relatos del blog, y que te leas todo lo relacionado con Falkenberg y el Imperio. El origen de la novela, aunque todos los relatos y apéndices el blog están relacionados, pues comparten el mismo universo: sólo se diferencían por los personajes, la época y el lugar
Qué disfrutes de la lectura!
Y muchos ánimos con tu literatura. La gente por Gamefilia es fantástica para ir publicando. Con ilusión, práctica y perseverancia puedes conseguir cualquier cosa que te propongas... ¡ánimo!
HEY!!! Felicidades!!!
29 de Marzo de 2010 • 20:51 — thouy300k es una cifra increíble!!!! Felicidades pues eso demuestra la calidad de tu blog y tu talento!!! Me ha parecido muy bueno este acercamiento a la infancia de siete! Espero las siguientes entregas en este año que la verdad recien comienza! Suerte y éxitos!
Saludos!!
Espléndido
29 de Marzo de 2010 • 21:41 — MarkovPor lo que veo vas expandiendo cada vez más el universo de Falkenberg, genial, hasta el punto de que ya estoy confundiendo las etapas de la historia xD. Me intriga Siete, el esclavo mentalizador de cabellera azul.
También me intrigan sobre todo lo que has comentado entre estas líneas:
"Un nacimiento que aunque no se mencione aquí, es compartido por nuestro temido Falkenberg; la única diferencia entre ambos, es que en el caso de Falkenberg fue empleado un código genético que jamás debería haberse introducido en un ser humano".
¿ Quién sera el que habrá nacido?. Espero poder enterarme en vuestras próximas actualizaciones.
Un texto soberbio e interesante, acrecenta cada vez más mi interés por seguir la historia.
Un saludo amigo mío
Muchas gracias a todos!
29 de Marzo de 2010 • 23:06 — Lester KnightThouy: Gracias por los ánimos, aunque el merito es vuestro; sin buenos lectores este blog no hubiera existido jamás. Espero que te guste el próximo capítulo de la novela, recoge desde lo diferente que era Siete de recién nacido a los demás niños, a sus primeros años de infancia, el pasado de Elmir, su padre, y una sorpresa
El próximo lunes estará aquí, en tu casa, publicado
Un saludo!
Markov: Al paso que voy el día menos pensando tendre que cambiar el título de “Mundo Destierro” por “Mundo Falkenberg”, porque poco a poco su vida se ha ido integrando a buena parte de las épocas de nuestro particular universo. Comprendo que puedan llegar a ser confusas las distintas etapas históricas con los saltos entre los diferentes relatos y proyectos.
Mira, voy a aprovechar un poco la ocasión del comentario para aportar más datos al respecto, mencionando también la cuestión del misterioso nacimiento de paso.
En la época de la infancia de Siete, el Imperio Humano del Éxodo vive su era máximo esplendor. El Emperador, que gobierna desde hace siglos, considerando el mejor monarca de la historia Imperial, ha mantenido a la humanidad unida en constante prosperidad sin guerras civiles. Las Casas Nobles permanecen controladas por los Mentalizadores del Emperador, las Colonias Temporales han superado por primera vez los mil mundos, los dos Planetas Artificiales se han expandido aumentando su potencial tecnológico notablemente, y los Nobles Posthumanos se han estabilizado como evolución de la especie humana, incluso, las condiciones de vida de los plebe son aceptables.
Aunque detrás del brillo y la fanfarria Imperial existe una realidad oscura y cruel. El Legado del Asesino más implacable que ha existido jamás, Falkenberg. El Líder de la Facción de los Mentalizadores Puros, que ha sido leal al Emperador durante dos siglos, asegurando la preeminencia de su orden en la lucha contra las demás facciones Mentalizadores y el control de los Nobles Posthumanos, que a pesar de su progresión en el campo psíquico continúan siendo niños indefensos en manos de Mentalizadores como él.
Falkenberg, por entonces, borda los doscientos cincuenta años de edad; es el Mentalizor Puro que más tiempo ha vivido jamás. Y nadie se explica cómo lo ha conseguido. Se sabe que físicamente es viejo y que cada vez necesita pasar más tiempo enganchado a su trono de poder, la máquina que lo sustenta con vida; aunque, irónicamente, es más poderoso que nunca, y ha adquirido el dominio de las artes más oscuras y perversas de los Mentalizadores. Se le conoce como “El Dragón Blanco” por el artefacto con el que cubre su rostro desde hace décadas, un artefacto descubierto por él mismo en un antiguo mundo de los Eternos, al parecer, creado por los Antiguos Dioses para potenciar los poderes psíquicos.
Es una época de profunda de inquietud a pesar de la paz, pues los dos personajes que han mantenido el equilibrio, El Emperador y Falkenberg, evidencían un declive natural que alterará la balanza del poder con la muerte de ambos.
Luego, cuando Siete ya es adolescente, ha habido el primer gran cambio: El Emperador permanece en el poder gracias a los Mentalizadores Puros, pero estos han perdido a Falkenberg, que desapareció en Mundo Destierro. Se desconoce lo ocurrido. Sólo unos pocos, como Merodak, saben que su antiguo líder sigue vivo, terrible y siniestramente vivo, transformando en la criatura que engendrará a los...
Pero la balanza ya ha comenzando a inclinarse: Los Nobles Posthumanos y las demás facciones Mentalizadoras, se han aliado para acabar con los Mentalizadores Puros y llegar al Emperador, aprovechando que la orden está dividida entre los que han jurado lealtad al nuevo líder y los que en secreto siguen sirviendo a Falkenberg.
Y Siete, nuestro Mentalizador de cabellera azul, es la clave del futuro de los Mentalizadores, los Nobles Posthumanos y la Humanidad.
En cuanto al misterioso nacimiento, me he expresado mal. Quería decir que Falkenberg fue creado como Siete, en una Cámara del Dolor. La diferencia es que su padre, un personaje del que no puedo hablar para estropear la sorpresa, jugo a ser dios con la tecnología de los ........., y revivió algo que no debería haber despertado, algo indomable, algo más antiguo que los hombres; algo que fue liberado con la destrucción por parte de Falkenberg de la primera Academía de Mentalizadores, en la que fueron destruidos los clones de el mismo que estaban siendo preparados para detenerlo y sustituirlo...
La vida de Falkenberg, siglo a siglo, no es que el despertar de ..................
¡Un saludo a todos!
WoooooW ¡¡tremendo!! No
29 de Marzo de 2010 • 23:31 — ShaiyiaWoooooW ¡¡tremendo!! No se que me da que Siete va a tener todo lo bueno de unos y otros y se va a convertir ne un personaje formidable. Hasta el momento solo nos has entregado unas pincelas de él, peor lo suficientemente interesantes como para ver que la grandez que tendrá en Mundo Destierro será mucho mayor de lo que pensamos.
Me ha impresionado que fuera devuelto a Saxa, ya me has quedado con la duda de por qué ha sido así y estoy haciendo mis lucubraciones sobre esto y lo que puede pasar en un futuro... veremos si tengo razón :D
De paso darte la enhorabuena por esas proximas 300.000 visitas que tanto te mereces, y animarte a que sigas con tanto entusiamos por estos lares :)
Por supuesto, 5 estrellas.
Pues...
30 de Marzo de 2010 • 10:08 — WoozieMe he leido del tiron este capitulo y esta bastante bien ir conociendo los origenes de los personajes ( y dando pie en el pasado a meter personajes nuevos ), y por lo pronto tengo ganas de leer mas asi que por mi continua cuando quieras/puedas ^^
Y felicidades por esas 300.000 visitas, sin duda mas que merecidas por que a todas las entradas les pones ilusion y ganas, y aunque como quien dice apenas he empezado a leerte, ya se ve de sobra el trabajo que hay detras de cada capitulo ^^ Solo espero que todo siga adelante y que estes igual de contento como minimo con cada nuevo capitulo ^^
Y sin duda pronto llegaras al medio millon de visitazas ( yo aun ni 100.000 me siento pequeñito xD ), un saludo y a seguir asi ^^
Sublime
31 de Marzo de 2010 • 19:10 — DesmodiusLester, ¡eres una máquina literaria! Este primer capítulo ha sido genial. En su corta extensión cuenta todo lo que debe y, aunque no profundiza demasiado, consigue adentrarte perfectamente en la situación y transmitir esa odiosa sensación de esclavitud que sufre Siete: sólo el que está después de Seis y antes de Ocho, alguien que vale nada para sus "dueños".
Me encanta la idea de recorrer nuevos rincones de tu universo, Lester; esto demuestra que Mundo Destierro y sus periferias han ido creciendo y tomando forma en tu mente a lo largo del tiempo, resultando en un punto en donde me imagino que puedes visualizar todo en tu mente, voltear a ver hacia algún lugar y decir "vaya... ¿qué está pasando allá? Debo escribir esta historia".
Yo deseo seguir con mi historia de Cazadores de Sombras, pero lamentablemente debo ir a la universidad esta semana y no tengo tiempo libre. He escrito muy poco de la segunda parte, pero estoy seguro que cuando me dedique de lleno a eso, las ideas fluirán solas... cada vez que pienso en ello puedo ver claramente las escenas claves que definirán los once capítulos. De hecho, estoy muy ansioso por escribir al fin "la caída de un dios", será un capítulo en el que realmente pondré énfasis.
Respecto a tus 300 mil visitas, amigo, no hay qué decir... ¡Felicidades! La excelente calidad de tu blog merece éstas y muchísimas más visitas. Desde que descubrí tu blog, he podido leer literatura que desborda una extraordinaria imaginación y llevada a cabo con un esmero que realmente sorprende. Espero algún día conseguir, al menos, la mitad de lo que tú has hecho.
Pues... a la espera del siguiente capítulo, que ojalá no demore mucho...
Saludos,
Desmodius.
¡Joer!
30 de Marzo de 2010 • 11:07 — RikkuInTheMiddle¡Pues menudo capítulo para ser un simple borrador!¡ Ya nos gustaría a muchos tener tu habilidad para hacer borradores, carajo!
Me ha parecido un capítulo increíble, muy directo, que aunque corto en extensión, explica perfectamente la historia previa de Siete. En serio, me ha gustado mucho, y espero con ganas la continuación del "nacido dos veces".
P.D.: Creo que mi comentario ha quedado el más cazurro de los que ha recibido la entrada
.
¡Muchas gracias por vuestro apoyo!
31 de Marzo de 2010 • 19:00 — Lester KnightDe verdad que no me lo esperaba ni en sueños. Volver de esta manera, rodeado de amigos, ver que la novela os gusta, celebrar las 300.000 juntos... me hace volver a escribir con una ilusión que no sentía desde hace mucho tiempo.
Shaiyia: El cómo llegará a serlo es algo que averigüaremos durante la novela, pues yo mismo aún tengo que descubrir buena parte de su historia, pero tienes razón: Siete es un personaje que marcará un antes y un después en Mundo Destierro de una manera inimaginable.
Tengo la impresión de que ya has adivinado el porqué el Conde Venom devuelve Siete a Saxa, su madre. Para ser un lobo perverso sin alma, parece que conoce muy bien la fuerza de la emociones humanas que tanto desprecia...
Y gracias por los ánimos. Espero que podáis disfrutar de mi humilde literatura por una buena temporada; ganas tengo y muchas.
Un saludo!
Woozie: Pues me temo que voy a continuar publicando regularmente. Si te soy sincero, valoro mucho que una persona que acaba de descubrir Mundo Destierro pueda llegar a disfrutar así con mis relatos. Es una motivación más para seguir escribiendo y desear hacer bien las cosas. Dentro de mis posibilidades, siempre procuro escribir algo honesto y con ilusión. Y espero que sea por mucho tiempo, porque los lectores como vosotros hay que mimarlos
Un saludo!
Desmodius: En los meses previos a la escritura de la novela, cuando ya trabajaba con el personaje de Siete de niño y adulto, me sentía frustrado porque no encontraba un nombre adecuado para describir la situación que vivía, hasta que un día, después de pasar tanto tiempo reviviendo “La Arcadia” en mi interior, me di cuenta de lo que has dicho: que no había nada más desolador que llamarse Siete, una pieza valiosa pero perfectamente sustituible por la ambición humana.
Tengo que felicitarte porque has descrito perfectamente la sensación que me produce Mundo Destierro. Es como una realidad orgánica que vive y crece en el interior de mi mente, que día a día progresa en algún sentido, como las ramas de un árbol. A veces pienso en una historia de la época imperial, anotó nuevas ideas, y de pronto estoy siglos antes con los viajes de Remdall por la desolada tundra de Mundo Destierro, y de repente, salto al tiempo en que el universo era joven, y los Eternos todavía vivían con esperanza e ilusión. Las historias que voy escribiendo surjen de estos viajes aleatorios, y de la necesidad que siento por alumbrar los pasajes más oscuros de Mundo Destierro, aquellos en que la historia es breve y dispersa. Antes de morir, me gustaría escribir la historia de completa de Mundo Destierro, e ilustrar sus épocas con decenas de relatos cortos y novelas. Sería una buena vida, ciertamente.
Desde de aquí te envío todos mis ánimos para que continúes cuando puedas “Cazadores de Sombras” aquí ya tienes un lector ansioso de leer esos capítulos y escenas que de momento sólo existen en tu mente. A ver cuando nos sorprendes con “La caída de un dios”; siendo tú no puedo esperar más que lo mejor
Y gracias por las felicitaciones, aunque si tengo que serte sincero, de lo que uno siente más orgulloso es de haber conocido gente tan estupenda como vosotros, con la poder compartir las historias que me rondan por la cabeza, y enriquecerme con vuestra amistad.
Un saludo, querido amigo!
Rikku: Ya me conoces. No hay día que no escriba un relato y le ponga mil peros, pensando en que podría haber cambiado tal escena o reescrito aquel párrafo de aquella manera... soy demasiado perfeccionista. Es algo que debo corregirme, porque cantidad de buenas historias que podría haber escrito o publicado se han quedado en el cajón por mis peros; la propia novela, te aseguro que me ha sorprendido lo mucho que os ha gustado, siempre la he criticado mucho. No puedo evitar compararla con lo que viene después, aunque debe ser cosa de que siempre me ha fascinado la parte en que Falkenberg, después de morir, se ve atrapado en la dimensión infernal de Disolución mano a mano con Khern Drasar, su enemigo más odiado y temido desde la época de la Academía, y juntos libran una revolución en las tierras de los Antiguos Dioses muertos que sacude el Panteón Cósmico hasta los cimientos mientras en el Imperio y Mundo Destiero... Resumiendo. Tengo que aprender a ser menos duro conmigo mismo y a escribir más
PD: Tu comentario me ha arrancado una carcajada tremenda. Me hacía falta. Gracias
¡Un saludo a todos!