19 de Abril de 2014
Nov
25

Asesinar me humaniza - Capítulo VI: La Bestia Herida - Autor: Morgennes - VS - Apocalyptica - Stroke

Mansen estaba desatado. La locura y aquel dulce frenesí recorrían todo su organismo, por primera vez en toda su existencia, mente y máquina se fusionaban en una armonía mortífera.

Corría incesantemente por los tejados semi-derruidos de aquella bestia herida. Aquella bestia negra y profunda, que con tanta furia había enseñado al universo su mordaz dentadura, había dejado patente el poderío del ser humano. Pero ahora todo estaba perdido, el orgullo y la vanidad de un único ser había dejado una herida mortal en el alma y cuerpo de esa bestia que había sido la humanidad.

Mansen oteaba pavoroso el horizonte. Todo aquel caos era indescriptible, los edificios derruidos, las llamas, el olor a putrefacción y muerte… todo ello configuraba un panorama desolador.

Asesinar me humaniza:

Prólogo Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV Capítulo V

Sabía que en poco tiempo se enfrentaría su destino, para bien o para mal, no sentía miedo,  ¿por qué debía tenerlo?. No tenía nada, a nadie le importaba. La venganza y la tristeza era lo único que sentía. Conocía la ubicación del Índice, pero antes tenía que hacer una parada… aún tenía tiempo, las tropas de Basile y los androides de Twein estarían enzarzados en la lucha por despejar el camino hacia el Índice.

La brillante luz de la luna hizo acto de presencia en mitad de todo aquel caos. Bajo aquella pálida luz todo parecía más calmado, pero nada más lejos de la realidad, la lucha era encarnizada, los gritos e improperios de los soldados rompían el silencio de la noche:

- Malditos pedazos de hojalata, estos hijos de puta parecen no acabarse nunca.

- Por una vez te doy la razón, Cole, estos cabrones no sabrán de tácticas militares, pero con su superioridad numérica para que cojones necesitan saber cómo empuñar un fúsil electromagnético. –
El soldado vació un cargador sobre un androide de seguridad y con desgana colocó una nueva carga magnética en su recalentado fúsil.

- Oye tío, ¿dónde diablos está Sunsi?, sin munición somos como una panda de estériles en un pub, diablos. ¡Sargento, si Sunsi no aparece pido permiso para replegarnos a Omega, nos están desbordando!

- Soldado Tenny, cierre el pico de una jodida vez. Sunsi está al caer, debemos mantener la posición, si esos cacharros nos ganan esta posición no tardarán en desbordar el edifico Beta, y tendrán a tiro a Omega y después nos rodearan en Alfa, y si Alfa cae, todos caemos, son órdenes de Basile.

- Sargento, con el debido respeto, las órdenes de un científico megalómano sobre un ejército entero me las paso por el forro, el científico al alambique y el soldado al fúsil. A ese gilipollas se le ha ido la olla, con lo fácil que es desfogarse con una androide un poco decente.

- Soldado Tenny, comparto su opinión, pero si no le gustaba obedecer órdenes de un científico inapetente, ¿por qué cojones se unió a su ejército?, él tiene el poder ahora, él nos tiene cogido por los huevos, lo mejor es acabar esta guerra y volver con nuestras mujeres. Mire, ahí llega el cabo Sunsi ¡Cabo Sunsi, por aquí cabo inútil!.  ¡Pelotón, fuego de cobertura, vamos a llevar a esas máquinas al chatarrero! ¡Cole, rápido, fuego de supresión en ráfagas cortas sobre ese foco, usé la ametralladora atómica!

El fuego alcanzó de pleno a la resistencia robótica, las máquinas respondieron con duros y certeros disparos sobre la posición Ice.

El sargento alzó la voz en mitad de aquel estruendo: - Sunsi, jodido inútil, ya era hora, por poco nos joden vivos, trae la munición. ¡Tenny, dile a Cole que cese el fuego!

- Cole, ¡Cole!, deja de disparar, para …
- El cuerpo inerte de Cole cayó al suelo, un disparo limpio en la cabeza le había arrebatado la vida.

- Sargento, Cole está muerto.

- Maldita sea, Sunsi, vaya a Alfa y pida refuerzos.
– El francotirador robótico fijó otro objetivo, aquel soldado era apenas un niño, apuntó al cuello para propinarle una muerte lenta y disparó… -

- Sunsi, hijos de puta, malditos mamonazos, tomad , morid bastardos – Tenny enloqueció y empezó a disparar sin descanso, el sargento supo que su vida había tocado a su fin en cuanto vio el instrumento de su perdición, un cañón de impulso asomó por la esquina conducido por un séquito de ingenieros robóticos, el cañón fijo su objetivo en aquellos humanos y un cañonazo sesgó el aire y destrozó al pelotón como si fueran ramas secas.

Los androides de combate avanzaron hacia Omega, poco a poco se abrían paso entre los débiles muros de las tropas de Basile. Twein avanzaba poco a poco, expectante y deseoso, la victoria se reflejaba en sus ojos…

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Mansen seguía corriendo presurosamente por las calles de aquel infierno de fuego. Todo se desmoronaba alrededor de él excepto él mismo.  Ahora en su mente lo único que le importaba era la venganza, poco a poco notaba que una versión más animal, más fría y perfecta de él mismo le dominaba. El lado oscuro que con tantas ganas había intentado erradicar campaba ahora a su libre albedrío.

Entones llegó a su destino, se trataba del barrio antiguo de Fénix, la barriada científica, según la llamaban debido a que en esta zona residían en otro tiempo los miembros del Consejo. Se dirigió a uno de los edificios más altos de Fénix, era una antigua torre de investigación, un potente telescopio coronaba aquella imponente torre de más de 200 metros de altura. Estaba en desuso, todos los laboratorios y torres estaban en la zona rica y próspera de la colonia, pero había una luz encendida.

 

La puerta neumática se abrió y entró en el mirador. Una leve sonrisa recorrió el rostro de Mansen.

- Es triste ver esto Mansen, Fénix, otrora cuna de la investigación, de la robótica, de la ambición y expansión humana, reducida a cenizas por la esencia del hombre, la ambición, la cual crea pero destruye, Mansen, el ser humano se ha autodestruido a sí mismo, una nueva etapa se avecina, y el ser humano lo tiene muy difícil para tan siquiera contemplarla.


- Pero, dime ¿Cómo me has localizado y cómo has sabido que no estaba muerto?.

- Lo supe enseguida, sabía que un científico de tu categoría no habría sido tan descuidado como para recibir a un androide asesino sin sentido como yo era, puede que ahora lo siga siendo, pero la experiencia me ha curtido , ahora soy un androide asesino desatado pero con sentido de la venganza, la verdad es que es un progreso, doctor Burton.

- Me has hecho reír después de mucho tiempo. Siento que el encuentro con mi imperfecto doble mecánico no diera más de sí, pero no puedo si no preguntarme por qué has venido aquí, ya lo sabes todo.

- Sí, lo sé todo, pero había pensado en que quizá el antiguo diseñador y creador de androides y armamento podría tener algo para mí, además, pensé que ver una cara amiga me daría cierta esperanza.

- Por suerte para ti, aún guardo algún arma y utensilio práctico. – Burton abrió varias puertas y sacó unas cuantas armas – No tengo nada más, pero lo que tengo es de calidad. Dos dagas-kinseth, una Kinseth forjada con polvo lunar, un fúsil atómico compacto, y un regalo muy especial, tus pistolas, te las incautamos cuando llegaste al laboratorio.

Mansen cogió las pistolas suavemente y notó al instante una tremenda armonía, cada asesino, además de tener su kinseth particular, tenía un par de pistolas multimodo adaptadas a su propia mano, además de un mango con cuchillas.


- No llevas un traje demasiado acorde verdad, ten, aquí tienes uno un poco más flexible, esa túnica sucia no te llevara a ningún lado.

Mansen se colocó el traje y las cuchillas, se ató el fusil a la espalda y enfundó sus pistolas.

- Siento la brevedad de nuestro encuentro, pero debo darme prisa, Twein y Basile ya deben de estar cerca del Índice.

- Presiento que no nos volveremos a ver, querido Sens.

- Es probable, pero tranquilo, me llevaré conmigo a todos los que pueda.

Burton sonrió mientras veía marchar a Mansen hacia un destino inexorable…

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Las tropas de Twein avanzaban por centenares por las calles principale de Fénix. Las deficientes tropas humanas de Basile no eran rival para los poco preparadas, pero numerosos androides de Basile.

Basile se dirigía hacia el Índice, el cual se encontraba en La Torre del Crepúsculo, llamada así por su colosal altura, el ojo humano no alcanzaba a ver su cúspide.
A bordo de su acorazado, el enfermo y paranoico Basile se encontraba seguro. Su débil y carcomido cuerpo se mantenía en pie debido a que estaba introducido en un exoesqueleto, creado por él mismo, era un humano metido en el cuerpo de un robot, lo cual le dotaba de la capacidad física de un asesino, una desventaja para Mansen.

Las tropas de élite le acompañaban, el resto de su ejército carecía de importancia, eran despojos inutiles, tenían que hacer perder el tiempo a Twein, pero no fue así, ya que el propio Twein y su contingente de asesinos ya estaban forzando la entrada trasera de la Torre.

Mansen oteaba el blindado de Basile y decidió actuar. Cargó su fusil y se dijo para sus adentros:

- Cada muerte me acerca más a ti, hermanita, lo pagarán.

Los disparos comenzaron, Mansen, con una precisión asombrosa, abatió a 5 androides.
La guardia de Basile comenzó a disparar  sobre su posición pero Mansen ya no estaba ahí.
Al instante, la daga de Mansen rebanó el cuello al capitán, los dos soldados a su lado permanecieron atónitos, un segundo después ambos yacían en el suelo con sendos cortes.

Volvió a desaparecer, los soldados vaciaban cargadores pero no encontraban blanco.
Un disparo alcanzó en pleno pulmón a uno de ellos. Al instante, una nueva tanda de disparos provenientes de Mansen acribillaron a otros 2 soldados más. Ya sólo quedaban 9.

Los soldados activaron sus sensores y le localizaron, una ráfaga se dirigió hacia Mansen pero las esquivó tras una cobertura. Mansen respondió con disparos precisos que mataron a otros soldados e hirió a otro. Los soldados, perplejos, siguieron disparando sin recompensa.

Dos cuchillas cortaron la cabeza a un pobre que salió corriendo.

- Sal de tu jodido escondite, rata – jaleaban nerviosos los 6 restantes.
- Está bien – Mansen caminó hacia ellos y se puso de rodillas. – Antes de matarme, sujeta esto, ¿quieres? – Mansen lanzó un artefacto a un soldado, el cual lo accionó sin querer. El artefacto explotó y una ráfaga de luz cegó a los soldados y al propio Basile que miraba perplejo aquella lucha.

Basile se frotó los ojos y volvió a mirar, los 6 soldados yacían muertos y ensangrentados en el suelo. Encolerizado y asustado, Basile ordenó: - Tropas de la sombra, atacad.

De repente, 5 asesinos profesionales rodearon en círculo a Mansen. Sacaron sus espadas y se dispusieron a atacar a Mansen.

Una oleada de espadas sesgó el aire con dirección a Mansen, el cual, con una habilidad pasmosa, esquivó a una velocidad felina mientras accionaba las cuchillas de sus pistolas. Una serie de golpes secos con la empuñadura de sus pistolas atravesaron los visores y protectores de los asesinos, los cuales, uno a uno, cayeron al suelo.

Mansen jadeaba, pero no de cansancio, tenía sed de venganza, y estaba a punto de cumplir una de ellas. Abrió la esclusa del tanque, mató despiadadamente al conductor. Basile huyó despavorido, abrió la puerta y corrió. De repente un tiro le atravesó la pierna y cayó al suelo.


Mansen se aproximó lentamente a su objetivo. Baile podía luchar, pero el miedo se apoderaba de él. Mansen sacó una pistola y comenzó a hablar:

- ¿Cómo se siente uno cuando sabe que por mucho que haga y piense no va a tener sentido?, ¿cómo te sientes cuando sabes que eres una marioneta que dependes de tu verdugo? Así me siento yo, me habéis arrebatado lo que quería, tú me ocultaste la verdad, tú le diste alas a Twein par lograr tu egoísta meta.

Tú me creaste, un asesino sin objetivo en esta vida, no podía por lo menos no sufrir, tuviste que hacerme sentir remordimientos, tuviste que experimentar sólo por alcanzar tu meta. Ahora yo te la voy a arrebatar como mi recompensa por haber sufrido.

- Por favor, reconsidéralo, perdóname, te daré todo lo que quieras cuando yo sea el señor de todo, tendrás dinero, poder, todo lo que ansias, pero no me mates…

- Lo único que quiero esa Yuliya, ¿puedes dármela?

- No, pero cualquier cosa que desees sera tuya.

- Yo sólo quiero a Yuliya, me la has arrebatado.

Continuará...

Mundo Literatura:

Apocalyptica - Stroke:

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Emperor - IX Equilibrium - Grandes del Metal

Lester Knight: ¡Saludos, Desterrados! Hoy tengo el placer de presentaros una nueva entrega de la fantástica serie del amigo Morgennes: Asesinar me humaniza. Una historia que ya es un clásico en las colaboraciones de Mundo Destierro. El punto de inflexión de la trama ha llegado. Nuestro protagonista que ha ido madurando a lo largo de los capítulos anteriores, después de ser arrastrado por unos acontecimientos que le han abrumado, por fin empieza a tomar el control de sí mismo, de la situación, y lucha por un destino mejor, marcando el inicio de la parte final de la serie, donde la Ciencia Ficción más épica reclama su lugar. Bienvenidos a una montaña rusa que promete escenas inolvidables.

Mi agradacimiento, una vez más, al amigo Morgennes. Es un placer publicar tus colaboraciones en Mundo Destierro, tu casa; disfrutar de tu buena literatura, y verte crecer como escritor, capítulo a capítulo, demostrando lo mucho que tienes por ofrecer a la comunidad literaria de Gamefilia. Siendo consciente de tus nuevos proyecto que, van a ser una pequeña revolución, no puedo más que animarte a seguir adelante. Estoy impaciente por saber más de Geocronos... Wink

Me despido recomendando escuchar "Stroke" de Apocalyptica. Una de las bandas que ha acompañado a Morgennes durante la creación de Asesinar me humaniza, inspirándole con su particular toque de Heavy Metal Melódico.

¡Un saludo a todos los Desterrados!

Diario de un sueño - 18/11/08:

5
Valoración media: 5 (4 votos)

7 Comentarios:

¡Genial!

La atmosfera de ciencia ficcion / ciberpunk esta muy lograda, pero hay una frase que me ha resultado rara: "Bajo aquella pálida luz todo parecía más calmado, pero nada más lejos de lo contrario" El "contrario" ese queda muy extraño, creo que quedaria mejor la palabra "realidad".

5 estrellazas como... ¿5 estrellazas?

¡Nos vemos!

Nada más lejos de la realidad

¡Buena observación, colega! Se me había pasado. Ya lo he corregido. Y muchas gracias por tu email. Me has alegrado la tarde. Vete preparando para un tochazo Mr. Green

¡Un abrazo!

Gracias Lester

Lo primero, gracias por acoger esta historia que tantas alegrías y satisfacción me han reportado, gran parte de mi situación literaria actual se la debo a Mansen, un personaje al cual he intentado trnsmitir una personalidad muy marcada, y poco a poco lo fui logrando. Y gracias como siempre a Lester, por sus correcciones incluso en aquellas tórridas tardes de verano.

A partir de ahora la obra experimenta un in crescendo muy breve pero brutal, y que a buen recaudo sorprenderá a algunos, una descripción de la historia muy acertada amigo mío.Y sobre Geocronos, tranquilo, mis dos géneros predilectos, la Fantasía y la Sci-fi, están empezando a darse la mano.

Ahora mismo te respondo al email de forma más extensa, y la semana que viene vuelvo a las andadas con nuevos capítulos.

Un saludo y gracias por la corrección Erik, escribo muy rápido y se me olvidan errores tan obvios.

Es increible como has ido

Es increible como has ido mejorando capitulo a capitulo Morgennes, tu forma de narrar ha avanzado a pasos aggantados capitulo a capitulo.

Solo te puedo decir una cosa de este capítulo, IMPRESIONANTE, el oprotagonista es cada vez más fascinante :-o 

5 estrellas como 5 soles. 

Asesinar me humaniza

Morgennes: Es un placer publicar tus colaboraciones y, más aún, haber tenido la suerte de verte crecer como escritor, paso a paso. Lo considero un privilegio y una tremenda satisfacción.

Ya he respondido tu extenso email con mi tocho de rigor Mr. Green

Shaiyia: Conste, que no quiero ponerte los dientes largos, sino “muy largos”. Si te ha gustado este capítulo, el siguiente es… (inserta tu frase no pronunciable favorita) y, Geocronos, su nueva obra, promete nuevas cuotas de calidad literaria. Me parece que vamos a tener Morgennes para mucho rato.

¡Un saludo a todos! Wink

aupa

llego tarde xDxDxD ultimamente ando muy desconectado del tema Blog :P:P  A mí Apocalyptica la verdad es que me gustan mucho (este tema por ejemplo me encanta), ya les he visto dos veces y en directo no defraudan porque pese a tocar con esos chellos enormes de vez en cuando se mueven por el escenario dando dinamismo, y cuando estan sentados no paran de hacer molinos (los que pueden xD)

Saludos 

 

una vez más, Morgennes

Déjame darte un enhorabuena.

Tú relato de tangente cyberpunk evoca a la tensión de una guerra, aquella guerra hombre-máquina se ha atisbado una vez más para intentar zanjar su dicotomías. Estuvo génial los zafios comentarios de los soldados hacia sus  incordiosos enemigos.

Llegué tarde en comentar, pero he venido dispuesto a ponerme al día con todas las obras magnas qie nos ofrecen los autores.

 

Un saludo, primigenios.