Bajo un cielo crepuscular presagiando el advenimiento del
anochecer, yace un anonadado erial envuelto por el brutal y tórrido abrazo
carmesí de las llamas; todo un ambiente desolado, con edificaciones
derruidas y el constante asedio de gargantuescos tanques que
escupían sin dilación férreos proyectiles hacia objetivos arbitrarios. La
“guerra”, una vez más, flagelo de la sociedad, el que dista aún más las
diferencias entre las culturas y depreda inmisericorde al débil hasta la
rendición o muerte. Ya a las alturas de aquella época, los científicos más
influyentes vaticinaban de manera pesimista sobre el futuro del hombre.
Apocalyptica - Prologe (Apprehension)
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Mientras se efectúa la incansable escaramuza entre las
maquinarias bélicas, el líder de la nación del Este, un hombre enjuto y alto,
de nombre Akarrius, permanece inmutable mientras dirigía a su ejército,
compuesto por hombres enhiestos y como autómatas obedecían al yugo de su líder,
ordenados en filas paralelas, atisbando sus perdidas miradas hacia el
horizonte, mientras reprimían el genérico miedo a la muerte gracias a su
superficial sentimiento patriótico, siempre en bandera de “ salvaguardar con la
vida los intereses de nuestra nación”.
El ejército marchó, en sincronía de cada individuo
hacia el firmamento; pero ésta sincronía desvaneció al súbito ataque de sus
enemigos, en analogía de una fila de hormigas, se desplegaron para tratar
de rodear a la tropa enemiga, mortífera en acompañamiento de soldados
ataviados con semblantes hidráulicos de la aleación metálica más liviana,
fuerte y maleable creada tras la época. Mientras que un tanque destroza con
desesperación los murales en su intento de abrir una brecha al enemigo, con el
fin de expoliar violentamente las defensas de los mismos. Sin embargo, Akarrius
no era como aquellos líderes que se resguardaban en su territorio
enviando a matar a su ejército subordinado, no, era un sujeto de ideologías de
medioevo que libraba sus batallas junto al ejército, y la dirigía efectivamente
a la vez. En más de una ocasión, Akarrius, gracias a su gran inteligencia y
conocimiento, ha quedado victorioso muchas veces, aunque su victoria implique
salirse de la tangente moral, sacrificando a su propio ejército, con el fin de
saborear la ansiada victoria.
Y esta era una de esas ocasiones, usaba como carnada a la
tercera parte de su ejército asentado en una pseudo base; el ejército enemigo
había caído en la trampa, era el momento propicio de utilizar la última bomba
nuclear en posesión, y anotar una nueva victoria en su baremo. Sería otro
sacrificio que cobraría una considerable parte de su ejército, pero Akarrius no
dirimía sus acciones ante el juzgado de la moral, y alejándose del campo de
batalla, saliendo totalmente inocuo gracias a la distracción de su ejército, y
ordenó el lanzamiento de la bomba atómica, su impacto condena las tierras de
nuestro geoide planeta, y dejando una estela de semblante fungi, vocero
apocalíptico del futuro de la humanidad.
¿Cuál es el propósito de esta calamidad? Dentro de la
tolerancia de cada gama cultural entre diferentes sociedades, siempre han
existido “roces” morales, políticos y sociales. Qué ponían a una tórrida prueba
de resistencia a ese endeble mural denominado “tolerancia” y “alianza” que
había entre las diferentes sociedades, y parecía poder soportar hasta ahora con
éxito cualquier escollo; pudiendo zanjar sus diferencias de manera
pacífica. Pero las relaciones se agravaron significativamente en la época
de la escasez de recursos naturales, consecuencia de una explotación
indiscriminada para satisfacer las necesidades de la ajetreada y creciente
población humana. Comenzó la caótica era que tanto temían y advertían con gran
letanía naturalistas, científicos y pensadores. Muchos países de tercer
mundo, dirigido por dictadores pseudosocialistas y derechistas extremos
oportunistas, al poseer una ingente cantidad de tan preciados recursos a
explotar (selvas, ríos, yacimientos mineros etc.), ejercieron presión
económica a países acaudalados de cualquier parte del mundo, para así
satisfacer esa abominable sed por riqueza material e inmuebles, llamado
“avaricia”. Los países de primer mundo, por otra parte, elaboraban planes e
invertían un presupuesto considerable para el ahorro de recursos naturales. Sin
embargo, y a pesar de tomar de manera tardía medidas para confrontar tal
adversidad; la población seguía creciendo y a un ritmo más trepidante, eso a
pesar de los límites de población establecidos. Debido a las estrategias de los
dictadores de países tercermundistas, en muchos de ellos, el pueblo se sublevó
contra los mismos, no sin antes haber un derrame de sangre tan deleznable que
no se veía en siglos anteriores, pero lograron perseverar y aceptaron un
nuevo líder, mucho más conservacionista, anulando el comercio de sus recursos,
dirimiendo las relaciones entre otros países; encapsulándose en naciones
independientes y en usanza de sus recursos a disposición. En la total
impotencia de llevar a cabo negociaciones con tales países de tercer mundo,
tomaron esta medida como una especie de declaración de guerra, y no tardó
demasiado la decisión de “purgar” aquellos países, ya en decadencia, para
así reducir drásticamente la población y mantener su potencial a flote.
Y eso que, las naciones de primer mundo tuvieran
suficientes recursos, nunca pondrían en peligro su superioridad económica,
militar y política de cara a otros países competentes. Por ello
recurrieron a la violencia en un claro ápice de desesperación, masacrando
naciones enteras con cabezas nucleares y armas biológicas, destruyendo
legados de culturas e idiomas maternos, condenándose a la vez a sí mismos, aún
premisos de las consecuencias de usar armas biológicas, y el impacto ambiental
que eso conlleva.
Obviamente, las otras naciones no estaban nada contentas de
esta drástica medida tomada por una superpotencia. Sobre todo por el hecho
de exterminar por completo potenciales países tercermundistas, a los
cuáles estaban casi en abordar un acuerdo justo. Todo este asunto se resumió en
una guerra mundial, por la supremacía de los recursos naturales. El número de
la población enervó a niveles alarmantes, la educación que se inculcaba a
futuras generaciones era radical e irracional. De nuevo, “la supervivencia del
más fuerte” es el orden mundial establecido.
La religión con el tiempo ha sido relegada a una
práctica de fe cuestionable, reducida a una amalgama universal
monoteísta, divididas entre círculos elitistas y muchas veces en
clandestinidad, para mantener así bajo su yugo los tesoros más valiosos resguardados
durante más de dos mil años, y esto también implica hallazgos científicos
relevantes impulsados por religiosos.
Sólo el idioma más comercial pasó a ser el lenguaje único
común de la actual humanidad, los otros idiomas han sido relegados a sólo
conocimientos innecesarios, de culturas enervadas por la guerra.
Como los enfrentamientos bélicos era el orden establecido,
la tecnología quedó prácticamente anclada a siglos pasados, ya que pocos
estaban dispuestos a trabajar en proyectos independientes sin que se les
considerara traidores y podrían terminar en el patíbulo; en vez de eso, apenas
ganaban su sustento trabajando en mediocres proyectos para estudiar la duración
de nuevas aleaciones metálicas o nimias mejoras tecnológicas, y esto no entusiasmaba
demasiado al equipo científico, la heurística de los científicos se ha
ido debilitando . La economía ameritaba en el trueque de recursos naturales
entre naciones aliadas; algunos magnates mantenían el presupuesto de la guerra,
más por el hecho de que les convenía que como un deber “patriótico”, cuya
semántica de la palabra se mancilla cada vez más en la verborrea de los líderes
políticos.
Durante décadas el mundo se mantuvo constante, los recursos
naturales y humanos llegaron a niveles críticos, y las tierras fértiles pasaban
a erosionar hasta transformarse completamente en eriales inhabitables; el
impacto sobre los mares ha sido casi inocuo, aumentando su volumen y ocupando
el 80% del planeta, el deshielo de de las gélidas tundras es consecuencia de
tal hecho. La fauna del ecosistema ha sido reducida a especies que sobreviven a
las adversidades en las pocas zonas boscosas que aún sobrevivían a las
adversidades de la época. Lo que significaría una extinción masiva desde el
comienzo de la crisis de recursos naturales, la sobrepoblación y las guerras
por el dominio de las mismas. Sin embargo, en la era actual, no existe la
sobrepoblación, el número de habitantes que tuvieron hace décadas atrás se
redujeron desde billones a sólo 5 o 6 millones de habitantes. Muchos
países dejaron de existir cuando las superpotencias purgaron a los de
tercer mundo, y otros establecieron un nexo. Ese nexo llegó a tal punto que las
naciones pasaron desde cientos de países a sólo 4, cuyos nombres están basados
en los puntos cardinales: Norte, Sur, Este y Oeste. Y ya no
existían presidentes como líderes políticos, sino líderes absolutos en el
poder gracias al dominio militar. La caída de un líder supondría una derrota
absoluta de la nación, pasando esta a manos de los victoriosos. Por ello,
Akarrius, el hombre que solo conoce la violencia como el punto determinante de
la prosperidad, es líder de la nación del Este y el Oeste. Llegó al poder hace
décadas gracias a sus súbitas acciones durante una guerra civil, llegando a un
alto rango en el ejército, cuando la muchedumbre se alzaba en contra de los
líderes, armando una violenta hecatombe, debido a su cabal desesperación por la
carencia extrema de agua pura, vandalizado las represas en búsqueda de tal
panacea; y a la final resultando su vaivén, ya que terminan pagando con sus
vidas. El militar también es participe de la purga de los países
tercermundistas y subdesarrollados, cuyo suceso fue el desencadenante da la
actual guerra, y la dimisión de innumerables alianzas. El primero en
actuar en respuesta en contra de Akarrius en el momento de que éste se
apoderó del país gracias al apoyo militar del ejército, fue Hazaerich, líder
de gran carisma capaz de resolver problemas en donde amerita la violencia
con una brillante retórica, que tuvo el control en la nación del Norte. En un
principio, Hazaerich trató de convencer a Akarrius de formar una total alianza
en beneficio del futuro de la humanidad, sin embargo, Akarrius veía a los
líderes como potenciales enemigos y propugnaba sin dilación la ley del más
fuerte; así que Hazaerich solo recibió amenazas departe de Akarrius. Al ver qué
la única salida era los conflictos bélicos, Hazaerich persuadió al líder de
la nación del Sur para que se aliara con él, llamado Gremnis, un autócrata como
Akarrius, de alta alcurnia pero de pensamientos altruistas, siempre atento a
resolver los incordios de su pueblo. Gracias al poder artístico de la retórica
de Hazaerich, logró convencer a Gremnis que el exterminio de Akarrius pondría
un fin a todas las desgracias de la humanidad. En cuanto a Dermión, un
extremista de la paz y humanista, líder de la nación del Oeste, se negó a las
proposiciones de Hazaerich, y quiso inmunizar a su nación de los escollos de
las demás naciones y practica una protesta no violenta de cara a las demás
naciones justo como Gandhi lo logró en su época, pero la nación de Dermión era
la más pobre de las 3 y de población más reducida, y no porque Dermión fuera un
mal líder, de hecho, Dermión era un magnate que compartía sus riquezas con su
pueblo, pero ni siquiera sus riquezas y la economía eran suficiente manutención
para su población, y lo que lo encadenó a la miseria fue su absoluta decisión
de querer no tener nada que ver con las demás naciones. Akarrius le tenía
un enorme desdén a Dermión y sus opuestos ideales, es por ello que la nación
del Oeste fue la primera en caer, más por el hecho de que el pueblo se unió a
Akarrius, hartos de la pobreza y protestas infructuosas, sublevándose a su
propio líder en aquel fatídico día del ataque de Akarrius, y desterrado de la
nación del Este, casi a punto de morir en manos de su pueblo.
Dermión ahora forma parte de una ermita de religiosos,
originados por la unificación de las culturas y el monopolio de un solo
idioma en todas las naciones. Desprendiéndose de su extremismo pacifista, e
ideando un plan para terminar de manera tajante el escollo bélico entre las
naciones, y construir los cimientos de una nueva y brillante era de la
humanidad.
Continuará...
Lester Knight: ¡Saludos, Desterrados!. Hoy tengo el placer de presentaros a un nuevo colaborador, el amigo Markov. Un colega que ha apostado por un ambicioso proyecto literario, narrando la historia de un futuro cercano y posible de nuestra civilización, en una serie de relatos que recorren las diferentes sociedades en decadencia, haciendo especial hincapié la historia de Utopía: el futuro de la humanidad.
Esta colaboración ha sido una idea de largo trayecto. Hace unos meses cuando conocí a Markov, le propuse que colaborara con el blog, a fin de que disfrutaramos con su literatura. Aceptó muy ilusionado y pronto me comentó que escribiría. Unas semanas después me envío el esbozo general de la obra, y me parece fantástico. Hoy hemos estrenado su introducción.
Un mundo consumido por los errores del hombre, que aún, a las puertas de la extinción, sigue guerrando por los viejos motivos que tanto nos han hecho sufrir, sin que se intuya la más mínima esperanza hasta el final…
Estoy muy contento de haber publicado esta colaboración. Espero que sea la primera muchas, y que nuestro querido amigo Markov, vea como su historia crece en calidad y lectores, capítulo a capítulo.
¡Un saludo a todos los Desterrados!
Diario de un sueño - 04/12/08:
6 Comentarios:
desolador...
23 de Diciembre de 2008 • 18:47 — ErikAdamsy me encanta!!!! a la espera de ver mas entregas de esta serie de relatos.
¡5 estrellazas!
¡Nos vemos!
Ya te dije mi opinión
23 de Diciembre de 2008 • 20:48 — MorgennesUn saludo a ambos y 5 estrellazas por este comienzo tan soberbio
Me gusta como se describe
24 de Diciembre de 2008 • 00:42 — The_unforgiven_tooMe gusta como se describe el mundo. Pienso que un gran factor a la hora de crear una buena historia es crear un buen mundo. Una vez que lo has hecho, las historias que nazcan en él serán más ricas y coherentes.
Buen trabajo, Markov.
Gracias por sus comentarios
24 de Diciembre de 2008 • 16:56 — MarkovAgradezco al equipo del Cthulhu el incitarme a colaborar. Lo mejor de todo es que ya tengo la base para crear los que deseo, y lo más curioso es que podré dilucidar incluso acontecimientos que no entran en torno a la guerra, sino fiel a lo que reza el título.
Nunca hubiera pensado colaborar sin ustedes, gracias por sus correcciones.
Un saludo.
Mis mejores deseos para Mundo Destierro...
25 de Diciembre de 2008 • 14:40 — Desmodius... en estas fiestas y el nuevo año que se avecina ya. Lester, ha sido muy grato ver el empeño y la constante dedicación que le das a tu blog, "Mundo Destierro" ha sido un ejemplo a seguir para mí desde que tuve la oportunidad de darle el primer vistazo. Desde ese primer momento en que me fasciné con tus entradas y la gran calidad de tu trabajo, supe que mi meta dentro de Gamefilia sería poder presumir algún día: "uno de mis relatos fue publicado en Mundo Destierro".
Y, para mi fortuna, esa oportunidad llegó hace algún tiempo. Te ofrecí mi literatura y tú, con toda amabilidad, la aceptaste; el tiempode que ese pequeño texto sea publicado aquí va siendo una realidad más cercana cada día y con ello, también va siendo tiempo de poder alardear del cumplimiento de una de mis más grandes metas en los blogs.
Cierro este mensaje con el único deseo, amigo, de que estas fiestas puedas disfrutarlas junto tu familia y seres queridos, en paz y tranquilidad. Ojalá este 2009 traiga para ti mejor fortuna que este año que está por extinguirse en escasos días.
Saludos,
Desmodius.
¡Felicidades, Markov!
31 de Diciembre de 2008 • 19:19 — Lester KnightTe deseo un prospero 2009, amigo mío.
Desmodius: Gracias por tu felicitación y palabras. Cosas así son las que te motivan cada día a seguir escribiendo con más ilusión. Deseo que el próximo año sea fantástico para ti también.
¡Un saludo a todos!