Falkenberg pilotaba de pie con los brazos cruzados sobre el
pecho, los controles telepáticos de El Espectro, su nave estelar privada, desde
el centro de la cabina holográfica que reproducía la visión del espacio que
surcaba rumbo a su destino. Mare Exilium. Primer Planeta Artificial. Cuna de la Humanidad. Capital
del Segundo Imperio Galáctico.
Endimión Tau:
Capítulo I Capítulo II Capítulo III Capítulo IV Capítulo V Capítulo VI
La Venganza de la Calavera:
Capítulo I Capítulo II
Sus ojos azul celeste miraban la reproducción del espacio
por el que conducía a la nave sin ver. La mente de Falkenberg se concentraba en
las percepciones que le enviaban los sensores de la nave, mediante el vínculo
telepático que le unía a El Espectro, fundiendo su consciencia con la IA de a bordo, sintiendo la
nave con la intimidad de una extensión de su propio cuerpo.
La ausencia de controles físicos y la lealtad de la IA acentuaban el carácter
independiente de la nave, única en su género. Una de las exclusivas cien naves estelares
privadas dotadas con un motor de curvatura espacial de largo alcance, capaz de
transportar a Falkenberg a los rincones más remotos de la galaxia por sus
propios medios, equipada con un revolucionario sistema de camuflaje que
sumergía la nave en un pliegue dimensional cercano al universo, y dotada con una
potencia de fuego superior a la de una pequeña nave capital.
Su valor superaba al de una pequeña colonia minera de
millones de trabajadores. Era el precio que había pagado con gusto el Patrono
de Falkenberg, a fin de garantizar que uno de sus asesinos más eficientes,
llevará la muerte rápida y sigilosa en su nombre, a lugares donde la civilización,
la ley y su autoridad eran leyendas recordadas con ríos de sangre y muerte.
Se desconocían las modificaciones y pactos que había
realizado Falkenberg en su interior desde que le fue entregada. Los viajes no
reflejados en la bitácora, los periodos desaparecida en el limbo dimensional,
los cientos de horas de entrenamiento, los experimentos llevados a cabo, los
visitantes recibidos, los poderes con los que había contactado, los asesinatos
cometidos, sus pasajeros actuales, los artefactos mentalizadores construidos…
eran un misterio cuyo eco emitía una siniestra sensación glacial a su
alrededor, despertando los temores ancestrales del inconsciente de quienes se
acercaban a ella, reviviendo sueños de pesadillas innombrables que amenazaban
con apoderarse de su cordura.
Afortunados eran aquellos mortales que desconocían el
significado del eco, y desgraciados los Mentalizadores que comprendían su
mensaje de muerte, desesperación e impotencia coreado por las almas de su raza
que les habían precedido, suplicando clemencia y la liberación de la muerte
verdadera, advirtiendo con sus últimas fuerzas a sus oyentes que escaparan
antes de que fuera demasiado tarde. Antes de que Él les condujera a la
perdición. El carcelero, el ejecutor, la voluntad implacable e invicta que
dictaba sus propias reglas en el mundo de las artes mentales.
El mensaje gritaba en las mentes de los Mentalizadores
Humanos, Cyborg o Híbridos por igual, enviando imágenes de Él descendiendo de
El Espectro, aniquilando a sus oponentes con una crueldad libre de fronteras,
mostrando el futuro que les aguardaba, mezclado con algunos de los prodigios
que había llevado a cabo en el interior de la nave.
Mucho antes de que El Espectro fuera detectado en las cercanías
de Mare Exilium, su mensaje abofeteó con una fuerza aterradora las mentes de
los Mentalizadores del planeta. Atrás quedaron el honor y el orgullo. Los
aturdidos rivales de Falkenberg se abalanzaron sobre el primer medio de
transporte que encontraron o robaron, escapando del planeta a toda prisa, sin
importar las leyes que violaban o las identidades que descubrían. El riesgo de
encontrarse con un rival tan formidable anulaba las demás prioridades.
El vuelo del Espectro era deliberadamente lento, permitiendo
a los Mentalizadores escapar a tiempo. Nadie debía saber del encuentro que hoy
tendría Falkenberg. Un reto que le catapultaría a la cumbre de su carrera o
acabaría con su leyenda y existencia.
Se acercaba a la red exterior de anillos de curvatura
espacial. Motores de salto del tamaño de ciudades que abrían portales
permanentes a los dominios galácticos del Imperio, empleados por los civiles
para viajar a las colonias temporales, y transportar recursos de todos los
confines.
El espacio en el interior de los colosales anillos de metal
cambiaba constantemente, reflejando durante un segundo una parte de la galaxia
que cruzaba, mostrando sistemas solares, planetas, nebulosas, agujeros negros,
soles y parajes en su mayoría desconocidos.
Naves capital de carga y transporte de kilómetros de diámetro,
cruzaban los portales precedidas por fragatas de escolta del Imperio que,
saltaban por sus propios medios minutos antes para asegurar la zona.
Debido al coste exorbitante de los motores de curvatura espacial, La Flota Imperial era la única que equipaba sus naves con ellos. Las naves civiles dependían de los portales del
estado. Una tiranía que se aceptaba ante la cercana realidad de la amenaza que
se cernía sobre la humanidad.
Una estrella brillante negra y verde gigante seguía a Mare
Exilium a una distancia más que visible. Poco importaba su velocidad superior a
la luz, y la demostración tecnológica de su campo de gravedad inteligente, el
cual arrastraba las naves y anillos cercanos a él en su viaje, sin producir la
menor vibración. Los Otros representaban la culminación de la civilización y la
destrucción en el universo.
Su nave nodriza común, tres veces más grande que Mare
Exilium, e infinitamente más poderosa y letal que la humanidad, la acompañaba
en su exilio fuera de la galaxia que la vio nacer, asegurándose de que se
cumplía el trato que habían establecido ambas especies siglos antes. Exiliarse
o extinguirse.
El Espectro regresó del pliegue dimensional que le ocultaba
al universo, una vez hubo superado la red exterior de anillos de curvatura
espacial, siguiendo una ruta de acercamiento destinada a naves pequeñas salidas
de los anillos, ocultando a todas luces su habilidad de viajar por sí misma.
Según emergió del umbral entre ambas dimensiones, se hizo
visible en el espacio de Mare Exilium, revelando su particular diseño vertical
compuesto por dos alas unidas, impulsadas por un potente motor principal
central, uno secundario de gran potencia en la punta de cada ala y, una legión
de apoyo en los espacios entre los grandes motores que, proporcionaban en conjunto
una potencia de aceleración y velocidad punta jamás vista en una nave de
treinta metros de diámetro. La aleación de su cubierta metálica negra absorbía
la luz dificultando la visibilidad de su presencia, revelada por la ancha línea
de fuego azul que despedían sus motores, tras apagar el modo de impulso
sigiloso.
Lo más inquietante y amenazador de su diseño de alas
verticales, era que el casco no mostraba signos de armas convencionales. La
naturaleza de su concepción de nave estelar privada tan fuera de los cánones
habituales, presagiaba armas experimentales que no conocían de testigos
supervivientes. Y, no se equivocaban.
Armadas de la Flota
Imperial patrullaban alertas el espacio cercano a Mare
Exilium, creando una esfera defensiva espectacular, protegida por una legión de
naves super capital: cruceros, destructores, acorazados, aniquiladores
planetarios, portacazas; fragatas, naves de apoyo y millones de cazas de
escolta a la espera de un ataque.
Desde los días de la Primera Guerra Civil Imperial,
cuando quedó claro que existían personas capaces de sacrificar un planeta
artificial y, billones de seres humanos por sus ambiciones, los sucesivos
Emperadores habían reforzado las defensas de Mare Exilium, salvándola de
numerosos ataques por sorpresa destinados a destruir el Imperio. A las
facciones rebeldes en la sombra y sus intereses económicos poco les importaba
aniquilar la mitad de la humanidad, si lograban establecer un futuro donde ser
el primer poder.
En la actualidad, años después de la expulsión de Mundo
Destierro, La Flota Imperial
gozaba de su mejor momento. Una nueva generación de naves de tecnología punta convivía
con reliquias de los primeros días del Exilio. Cruceros y Acorazados de la Flota original del Primer
Imperio Galáctico, actualizados infinidad de veces a lo largo de los siglos.
Falkenberg dio un pequeño impulso de aceleración a El
Espectro, superando con giros elegantes hacia ambos lados, a las naves civiles
que le precedían, hasta que se desvió de la ruta habitual rumbo a la Armada más próxima, situada
a las diez. Deseaba ver con sus propios ojos las nuevas naves super capital,
flotadas durante sus misiones lejos de Mare Exilium.
A una velocidad moderada con los escudos desactivados, su
gesto no fue interpretado como una amenaza; más bien como la excentricidad de
alguien que, a juzgar por su nave contaba con una influencia, que desaconsejaba
interponerse en sus asuntos. Desconocían uno de los efectos secundarios de la
siniestra sensación glacial en breves exposiciones. El olvido. Jamás
recordarían la sensación que emitía y la nave que había pasado a su lado. La
cualidad que daba origen a su nombre. Espectro.
Navegaba a escasos metros sobre las cubiertas de las naves
super capital que no parecían terminar nunca, saltando de una a otra, sin
perder detalle de sus: configuraciones, diseños, tecnologías, armas y
mecanismos, esbozando una sonrisa letal. Buena parte de los conocimientos que
habían hecho realidad estas naves, eran secretos robados por el mismo a Los
Soñadores tiempo atrás en Mundo Destierro.
Le complacía ver resultados positivos de sus actos en la
realidad. No es que la culpa acudiera a sus sueños por las acciones cometidas,
ni buscará justificar su naturaleza dentro de un cuadro aceptable. Era
consciente de la tarea a la que estaba destinado y la abrazaba sin reservas. La
sangre que manchaba sus manos no era inocente, era sangre necesaria. Amparada
en motivos y causas superiores a una vida humana, ideal, o egoísmo personal. La
comprensión de su existencia sería entendida siglos después de su muerte, y lo
aceptaba. Su peso y responsabilidad no podía compartirlos con nadie más. Ésa
era su fuerza, motivo de soledad y condena. Los deseos de venganza personal no
eran más que distracciones necesarias de sus auténticos fines.
Superado un nuevo aniquilador planetario puso rumbo directo
a Mare Exilium. Los sensores le advirtieron de la llegada de tres cazas
interceptores. Venían en una ruta de colisión frontal. Una táctica de
intimidación habitual de los Cazas de Elite Imperial. En unos segundos vio con
sus propios ojos la formación cerrada en triangulo abalanzarse contra El
Espectro. No hizo la menor variación de rumbo y velocidad. Los Cazas se
apartaron en el último instante demostrando la pericia de sus pilotos. La
estela escarlata de sus motores cegó por unos instantes su visión del espacio.
El tiempo que precisaron los cazas para situarse en su cola e igualar la
velocidad.
Cazas Escarlata. Interceptores de la Escuadra Imperial.
Las mejores naves ligeras de la Armada. Sus
alas invertidas y cuerpos afilados, les daban un aspecto de aguijón;
contrastado por su mortífero arsenal de cañones láser, misiles y torpedos. El
caza ideal para la guerra a gran escala. Su velocidad y agilidad de vuelo le convertía
en un depredador de cazas, y un predador de naves capital. Una escuadra
completa bien podía acabar con formaciones enemigas muy superiores en número, o
destruir naves capital.
La escolta perfecta. El transmisor de radio detectó su
llamada por un canal codificado de alto secreto. La primera prueba. Una palabra
equivocada y sería reducido a chatarra especial.
Capitán: Aquí la Escuadra Imperial
a Nave Estelar Privada desconocida. Identifíquese. Nombre, rango y ocupación.
Menos diez segundos para contestar.
Las alarmas del Espectro, advirtieron a Falkenberg de que el
arsenal completo de los Cazas Escarlata le apuntaba, e iniciaban la carga
previa al disparo. Iban en serio.
El Capitán al mando de la Escuadra Escarlata
estaba atento a la escucha de la radio. No le gustaba la extraña sensación
helada que recorría su cuerpo. El instinto le advertía de un peligro sutil y
siniestro que, le hacía sentirse amenazado, deseando la seguridad de abrir
fuego sin hacer preguntas. No sería la primera ni la última vez. Aunque la
silueta espectral de la nave que seguía le decía que era diferente. Tenía
miedo.
Se abrió un canal desde la misteriosa nave inundando por un
fuerte sonido de estática, irrumpido por una sonora carcajada impronunciable
por una garganta humana, y volvió a cerrarse. El traje espacial climatizado del
capitán no logró detener el hilo de sudor frío que empapó su cuerpo.
Piloto I: Capitán ¿Qué ha sido eso? ¿Lo ha oído?
Piloto II: Yo digo que disparemos.
Capitán: ¡Silencio!
Capitán: Aquí la Escuadra Imperial
a Nave Estelar Privada desconocida. Repito. Identifíquese. Nombre, rango y
ocupación.
Medio minuto eterno pasó sin que la radio de la nave
espectral diera la menor respuesta. El capitán perdía la paciencia a la par que
el miedo le dominaba. Preparó un misil de advertencia que causaría daños leves
a la nave. Y, cuando fue a pulsar el gatillo de fuego, su dedo pulgar no le
obedeció. En contra de su voluntad sus manos se separaron de los mandos del
Caza Escarlata. Su pulso se disparó e hiperventiló poseído por un terror que no
creía posible, hasta ahora.
Falkenberg. Asesino Imperial. Maestro Mentalizador.
Una voz profunda, gutural, siniestra y desprovista de
emociones le contestó en el interior de su mente. La señal de radio de la nave
misteriosa seguía apagada. El silencio y la angustia le dijeron que sus
compañeros vivían la misma experiencia. Nada de lo que les habían dicho sus
superiores acerca del posible contacto con un Mentalizador podía prepararles
para semejante sensación de indefensión. Tuvo que aferrarse a los cimientos de
su férrea disciplina militar para recuperarse del impacto psicológico. Tenía
una misión que cumplir. Escoltar a uno de los Ejecutores del Emperador. Aunque
se preguntó de quién necesita protegerse semejante depredador.
Capitán: Lord Falkenberg. Se nos ha ordenado escoltarle
hasta el destino que encuentre más conveniente. Nos complace servir a sus
órdenes y rendir el homenaje que merece una visita de su categoría. Sea
bienvenido a Mare Exilium.
La radio del Espectro volvió a abrirse unos segundos para
responder con otra carcajada terrible y desgarradora que, se perdió con la
espectacular aceleración de la nave estelar privada, rumbo al Primer Planeta
Artificial. Los Cazas Escarlata se vieron obligados a pasar a los ajustes de
vuelo de persecución para igualar su velocidad, siguiendo su estela vertical de
color azul muerte.
Piloto II: Capitán ¿Quién es?
Capitán: Una pesadilla que pronto olvidaremos.
Diario de un sueño:
Lester Knight: ¡Saludos Desterrados! Espero que hayáis disfrutado con el relato lo mismo que yo al escribirlo ayer. Es el prólogo de una nueva historia de Falkenberg ideada durante el fin de semana. Se me acaba de ocurrir otra, así que voy ser breve. Os invito a visitar la nueva sección del blog: Diario de un sueño. Un pequeño diario donde narró el desarrollo de la novela desde el punto de vista del escritor, en un tono informal y cercano. Allí he hablado largo y tendido de este relato tras terminar de escribirlo.
Mi intención es que disfrutéis de las dos caras de la aventura: los relatos y el cómo se hizo.
¡Un Saludo a todos los Desterrados!
9 Comentarios:
Amigo Lester...
23 de Septiembre de 2008 • 12:03 — ErikAdamstengo el honor de hacerte entrega de varias cosas: Un comentario para agradecerte que nos dejes leer estas pedazo de historias que escribes. 5 estrellas por que ademas lo haces con calidad, y por este motivo ademas te entrego tu primera...
¡CTHULHUMEDALLA!
Pincha aqui para saber que implica haber ganado esta medalla
¡Nos vemos!
PD: No se que me da que no sera la primera que recibas XD
¡Gracias, Colega!
23 de Septiembre de 2008 • 12:39 — Lester KnightDesde que supe de tu iniciativa de las Cthulhumedallas me hacía mucha ilusión ganarme una. Es una alegría haberla conseguido tan pronto. Todo sea por el retorno de Él en el día del Advenimiento.
PD: Gracias a la confianza que el amigo ErikAdams deposita en mí, ya he leído el final de La Muerte Púrpura. Os adelanto que es épico, conmovedor y evoca sensaciones como pocos textos.
En los próximos días estad atentos a las colaboraciones de otros colegas escritores que iré publicando.
¡Un saludo!
Buenísimo como siempre Lester
23 de Septiembre de 2008 • 16:08 — MorgennesMalditos agobios y prisas, ya no puedo ser el primero en visitarte, pero mientras que se pase otro miembro adorador que cierre el círculo de influencia basta.
Sin comentarios, pefecto en todos los sentidos, los comentarios largos me los resevo para otras ocasiones, que mis yemas están derretidas hoy. Respecto a la Muerte Púrpura, clamo saber el final, si no quereis que mi venganza os destruya XD, en serio, si es mejor de lo que hay ahora, no me lo quiero ni imaginar.
Y aunque suene muy pesado Lester, ya estoy terminando los primeros compases del mini-relato introductorio a mi nuevo mundo (si ahora en serio, si ya lo acabo, no me llameis pesado). Y en breve volveré al blog que debido a las labores me es impsible apenas comentar, pero tu y Erik siempre sois mis prioridades.
Inauguro una sección muy especial en breve, es sobre literatura y tocaré todos sus géneros, poquito a poco quiero crear una guía literaria de referencia para el buen lector, con reseñas, biografías, críticas y si logro que el blog aumente en comentarios empezaré con unos debates literarios y cinéfilos, si la gente se anima lo seguiré haciendo.
Lo dicho, estupendo como siempre, 5 estrellazas aunque no te puedo dar medallita.
P.: El Advenimiento está próximo
¡Gracias, querido amigo!
23 de Septiembre de 2008 • 16:33 — Lester KnightEs una satisfacción que te haya gustado el relato. A ver si las siguientes partes os sorprenden aún más.
Respecto a La Muerte Púrpura, es mejor. El final la hace gran justicia a la saga. Sin duda de lo mejor en fantasía épica publicado en Gamefilia de lejos. Me daré caña para adelantar la serie y Asesinar me humaniza, entre otras colaboraciones. No me he olvido de ninguno de vosotros. Aprovecho para felicitar a Ehldar por su último capítulo de Jugando con el destino. Sencillamente cojonudo.
Le tengo muchas ganas a esa nueva aventura fantástica que preparas. Cuenta con todo mi apoyo.
Cuando inaugures la nueva sección literaria ya me pasaré a comentar. A ver si tocas libros u autores que conozco y puedo aportar algo bueno. Por cierto, en breve publicaré otro relato de Lovecraft, así lo podremos enlazar a tu iniciativa sobre el autor.
Gracias por las estrellas. Ya me has dado mucho más que una medalla… tu amistad, hay igual que otros compañeros de la comunidad.
PD: Estoy tentado a hacer un bloque derecho acerca del Advenimiento de Nyarlathotep…
¡Un saludo!
Hola, Lester
23 de Septiembre de 2008 • 23:37 — MarkovHola, Lester Knight
Déjame decirte que, me ha gustado bastante este prólogo, da rienda suelta a los desencadenantes de la historia.
Lamentablemente, aún no conozco los objetivos de todos personajes del relato; lo que me resulta un poco complicado entender ciertas acciones de los mismos; sin embargo, debo decirte que me faltan leer el segundo capítulo de endimión tau y también tengo que leer la venganza de la calavera para comprender la concepción del universo de Falkenberg.
También quiero dilucidar una observación que noté en una oración:
"El coste exorbitante de los motores de curvatura hacia que sóla La Flota Imperial estuviera equipada con ellos"
¿ No sonaría mejor?
" Debido a que el coste de los motores es exorbitante, está destinado sólamente para La Flota Imperial"
Es todo, te envié un mp, saludos
Se acaban ya los adjetivos
24 de Septiembre de 2008 • 08:37 — EhldairSe acaban ya los adjetivos para calificar tus obras...La recreación de la orbita del planeta es soberbia. Los aniquiladores en la primera linea de defensa, cazas mas pequeños y letales patrullando la orbita...todo está genialmente representado.
En definitiva grandísimo relato.
Felicidades amigo.
¡Saludos!
Saludos, Markov.
24 de Septiembre de 2008 • 16:49 — Lester KnightEntiendo que ciertas acciones y motivaciones de los personajes durante los relatos no sean del todo comprensibles. Aún habiendo leído todos los textos hay puntos muy importantes que no he aclarado en ningún momento.
Es mi intención ponerle solución a lo largo de La Venganza de la Calavera, junto con un relato menor anexo que, contiene claves imprescindibles de la historia general.
Hasta ahora he ido saltando de relato en relato sin llegar a terminar ninguno, a fin de concretar en profundidad las diferentes etapas de la vida de Falkenberg. El acto de desarrollar la historia de cada relato, poner los asuntos relacionados en claro, y comenzarlas, me ayuda a desarrollar una visión completa de la vida del personaje, que no tendría de ir relato por relato.
Sé que no es lo mejor para los lectores, pero sí para garantizar la coherencia de la trama, ya que trabajar todas las historias a la vez me permite usar las últimas innovaciones de una en otras. El ejemplo más claro es Endimión Tau. La historia original perdía calidad y he retomado la trama con mucha más fuerza, gracias a los conceptos y personajes creados en otros relatos.
Si tuviera que hacer una descripción muy rápida del universo de Falkenberg sería:
La humanidad lleva siglos viajando lejos de su galaxia original mediante planetas artificiales que, conolizan temporalmente planetas naturales para obtener los recursos necesarios para su supervivencia; siempre bajo la amenaza constante de la civilización alienígena que estuvo a punto de extinguirla.
Falkenberg es una superviviente. Una persona que jamás ha podido elegir. Luchar o morir. Las dotes y habilidades que salvaron su vida, irónicamente le condenaron a un programa experimental de habilidades mentales con fines militares que, dio lugar a distintas evoluciones del ser humano que ahora luchan entre sí a muerte.
En la actualidad Falkenberg permanece al margen de la contienda amparado por su cargo de Asesino Imperial, trazando sus propios planes y venganzas, sabiendo que algún día se verá obligado a tomar partido; ignorando el hecho de que fuerzas cósmicas de un orden muy superior al humano ya han elegido, de nuevo, por él.
La novela pretende narrar algunos de los momentos más importantes de su vida, presentando al personaje, su situación, conflictos, relaciones y motivaciones, abriendo la puerta a la trama principal que, veremos en su continuación.
Sinceramente, Falkenberg pinta a Trilogía tirando por lo corto. A ver si encuentro un buen patrocinador o editor que me permita escribirla con calma.
Volviendo al presente. He corregido la frase que has señalado en base a tu sugerencia. El resultado ha quedado muy bien. Gracias de nuevo por tu interés en señalar mis fallos. Son pequeñas ayudas que te permiten seguir mejorando.
Voy a leer tu MP y te contesto.
Ehldair: me hace muy feliz ver que la recreación del relato te ha parecido tan creíble. Estuve unas horas releyendo los apéndices antiguos del Imperio y, rediseñando conceptos tratando de darle el mayor sentido lógico y real.
Lo bueno viene en el siguiente capítulo. Cerca del planeta artificial el tráfico de naves es muy superior en número y complejidad. A ver si puedo hacer una descripción a la altura.
¡Gracias!
¡Un saludo a todos!
Madre mia Lester, no se
25 de Septiembre de 2008 • 01:55 — ShaiyiaMadre mia Lester, no se como lo haces, pero de verdad te digo que mejoras a cada capitulo. He estado imaginando toda la escena en mi cabeza y de verdad que lo estaba viviendo de una forma...me encanta tu forma de narrar.
5 estrellas y porque no te puedo dar mas.
PD - Tienes un mp, por fin te he mandado katana :D (lo se, soy una tardona T.T)
Lo hago gracias a vosotros, Shaiyia.
26 de Septiembre de 2008 • 13:58 — Lester KnightEl apoyo y ánimo que me habéis dado desde el principio ha sido el motor en mi inspiración. Nunca antes había escrito de un modo tan regular ni con tantas ganas. Los relatos no hacen sino reflejar la voluntad e ilusión que siento ahora. Contar con unos lectores como vosotros es una bendición divina para un escritor. Soy muy afortunado de teneros.
El poder escribir un relato sabiendo que hay gente esperándolo, publicarlo en un medio donde es visible y, recibir comentarios es un privilegio que todo escritor desea. Y me honra que me lo brindéis.
Me alegra muchísimo que te sientas transportada por la narración del relato. Es la misma sensación que tengo yo cuando escribo. Siempre vivo la historia como si fuera real y la viera con mis propios ojos. Su narración me fluje con naturalidad sin pensar siquiera en las palabras que escribo. Es una gran satisfacción saber que disfrutas de las mismas sensaciones. Te motiva a seguir trabajando para hacerlo aún mejor. Todavía tengo mucho que aprender, pero con vosotros seguro que lo conseguiré.
PD: Muchas gracias por enviarme Katana. En breve me lo leo y te comento mis impresiones. Tenía ganas de saber cómo continuaba el segundo capítulo. Lo dejaste tan interesante
¡Un abrazo!